THE INTEL DROOP -LA GOTA DE LA INTELIGENCIA 馃敶

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La revelaci贸n de las 茅lites satanicas

Aleksandr Duguin
Presentador: Bueno, hoy es lunes, que tal vez se convierta en otro «lunes decisivo» en los Estados Unidos de Am茅rica, o tal vez no, a煤n no lo sabemos con certeza. En el cine estadounidense se utiliza a menudo el t茅rmino «derrumbe»: as铆 es como llaman al estado en el que todo comienza a desmoronarse como un castillo de naipes, sobre todo desde el punto de vista ideol贸gico. En su opini贸n, ¿se puede considerar toda esta historia con los archivos de Epstein y lo que descubren los congresistas (y, tras ellos, quiz谩s el resto del mundo) como el comienzo del colapso real del mundo occidental? Se trata de un colapso desde el punto de vista ideol贸gico, filos贸fico, moral y todo lo dem谩s. ¿Se puede decir que este proceso ya ha comenzado f铆sicamente?
Aleksandr Duguin: Creo que es totalmente cierto: as铆 es como hay que entenderlo. Si se analiza objetivamente el efecto que ha tenido la publicaci贸n de los archivos de Epstein, incluso en su forma editada, con bandas negras y un conjunto incompleto (se dice que solo se han publicado entre tres y seis millones de archivos y, sin duda, dado que han sido cuidadosamente seleccionados, no son los m谩s duros), — entonces, bas谩ndonos en lo que vemos y en lo que ahora es de dominio p煤blico, podemos decir que no se trata simplemente de un esc谩ndalo comparable al «Ir谩n-Contras» o a otros precedentes hist贸ricos. Se trata de un colapso, de un verdadero derrumbe de todo el mundo occidental. De hecho, en los 煤ltimos d铆as, en la 煤ltima semana, ha ocurrido un acontecimiento de tal importancia que nosotros, desde nuestra posici贸n oriental euroasi谩tica, por supuesto, no podemos evaluar con precisi贸n lo que est谩 sucediendo. He notado que muchos escriben en las redes sociales: «Occidente hierve, Oriente calla». Es decir, lo que est谩 sucediendo en Occidente, para nosotros… Todav铆a no nos hemos dado cuenta de lo que es, de que ya no existe Occidente. Porque, independientemente de c贸mo nos hayamos relacionado con 茅l —hayamos luchado contra 茅l, hayamos sido amigos, nos hayamos orientado hacia 茅l o lo hayamos maldecido—, es dif铆cil imaginar que Occidente sea un sistema de civilizaci贸n diab贸lica, en cuyo centro se encuentran sectas sat谩nicas y can铆bales que devoran ni帽os, trafican con mujeres, llevan a cabo provocaciones en todo el mundo, manipulan los mercados financieros y los procesos pol铆ticos, organizan «misas negras» y org铆as globales, simplemente nos resulta inveros铆mil.
En ello est谩 involucrada toda la 茅lite pol铆tica, econ贸mica, cient铆fica (f铆jense), educativa, financiera, cultural, medi谩tica, ideol贸gica, period铆stica y deportiva de Occidente. Las teor铆as de la conspiraci贸n hablaban de ello, nosotros las tom谩bamos con humor e incluso en nuestra propaganda pol铆tica, en el momento de la guerra con Occidente, no nos bas谩bamos en ellas, no recurr铆amos a ellas, consider谩bamos que era demasiado. Y ahora todas las teor铆as de la conspiraci贸n no solo se han confirmado, sino que han superado todas las versiones anteriores. All铆 estaban los Rothschild, los presidentes de Estados Unidos, los secretarios de Estado actuales y anteriores, toda la 茅lite financiera, cient铆fica y pol铆tica de ambos partidos, tanto republicanos como dem贸cratas. Y tambi茅n los l铆deres de MAGA, lo cual es, por supuesto, un shock total. Incluidos Thiel y Bannon, que representan las dos caras del movimiento MAGA, el mismo Trump y, en general, todo lo que conocemos como Occidente. Tanto en Estados Unidos como en Europa, en las familias reales, en la democr谩tica Francia y en la econ贸mica BlackRock, hay satanistas, ped贸filos y can铆bales por todas partes y en todos los lugares.
Y eso a pesar de que el lenguaje codificado de estos archivos a煤n no ha sido descifrado y a煤n no conocemos muchos nombres. Pero los esc谩ndalos ya han comenzado. En Europa, por cierto, se han producido dimisiones masivas y causas penales: Mandelsohn ha sido despedido, Starmer est谩 a punto de serlo, Jack Lang, exministro de Cultura de Francia, est谩 siendo perseguido penalmente. Se dice que Trump, desde la ma帽ana hasta la noche, como un loco, como un poseso, llama a los l铆deres europeos con exigencias y amenazas para que no abran causas penales sobre la lista de Epstein, porque —y es comprensible por qu茅— Trump es uno de los principales implicados. Ahora se est谩n confirmando absolutamente todas estas suposiciones, ni siquiera suposiciones, sino simples hip贸tesis, que hasta el 煤ltimo momento parec铆an una locura.
Ayer hubo una sensaci贸n: Karina Shulyak, la 煤ltima amante de Epstein, que pas贸 diez a帽os con 茅l y a quien 茅l leg贸 cientos de millones de d贸lares de su herencia (se dice que incluso quer铆a casarse con ella), sali贸 de las sombras. Es de Bielorrusia, dentista, una chica de aspecto normal, pero se sabe con certeza que fue su amante durante la 煤ltima d茅cada. Y recientemente escribi贸: «Sab茅is, Jeffrey es un buen hombre, Jeffrey no tiene la culpa». Ella dice: «S铆, claro, las 茅lites pol铆ticas se dedican al canibalismo, comen ni帽os y celebran misas sat谩nicas, pero Jeffrey no tiene nada que ver con eso: 茅l solo los chantajeaba, lo involucraron en eso, no ten铆a otra salida, trabajaba para diferentes servicios de inteligencia; por eso 茅l es una buena persona, pero lo que ocurr铆a all铆 y con lo que yo tengo que ver… eso s铆 que era realmente monstruoso». Imag铆nense, declaraciones como estas por parte de un testigo as铆, una figura como 茅l.
Por lo tanto, s铆.
Presentador: Querr铆a aclarar un punto, porque lo ha mencionado varias veces: en el futuro ser谩 muy interesante conocer su opini贸n al respecto. Cuando hablamos de satanismo en esta situaci贸n, cada vez m谩s da la sensaci贸n de que ellos cre铆an y creen sinceramente en ello. Es decir, no se trata de un juego pol铆tico u oportunista con el satanismo, sino de una fe real de estas personas en Satan谩s.
Aleksandr Duguin: S铆, el satanismo est谩 prohibido en la Federaci贸n Rusa, pero estamos acostumbrados a pensar que se trata de unos locos que creen en algo que no existe. Creemos que son simplemente personas mentalmente inestables, marginados, dispuestos a cometer actos delictivos. Pero aqu铆 se descubre algo completamente diferente. Se trata, en esencia, de la existencia de una especie de iglesia, de 贸rdenes, de sociedades secretas con ritos religiosos, con sus propias creencias, cultos y rituales, donde sacrifican beb茅s, comen ni帽os, violan y secuestran mujeres. Y all铆 se celebran «misas negras» en el sentido m谩s literal de la palabra, y toda la 茅lite occidental est谩 inmersa en esta religi贸n. Era simplemente imposible imaginar algo as铆, realmente no cabe en la cabeza. Es decir, en otras palabras, nosotros pensamos que el satanismo es un fen贸meno marginal de man铆acos locos, pero resulta que es la iglesia a la que pertenece la 茅lite pol铆tica occidental.
Por lo tanto, si la existencia del satanismo es ahora evidente, surge la pregunta: ¿existe Satan谩s? Para nosotros, personas de la 茅poca sovi茅tica, educadas con Cheburashka, esto es, por supuesto, rid铆culo: sabemos que Gagarin vol贸 al espacio, no vio a Dios y mucho menos a Satan谩s. Pero estos ingenuos mitos materialistas, con los que a煤n vive parte de la humanidad, ya no son capaces de explicar lo que est谩 sucediendo. Si Satan谩s no existe, ¿a qui茅n adoran los cient铆ficos m谩s importantes? ¿A qui茅n sirven y a qui茅n ofrecen sacrificios los pol铆ticos, los m煤sicos, los representantes de las mayores corporaciones financieras y sus familiares? ¿A qui茅n sirven? Despu茅s de todo, la cuenta de Epstein figuraba a nombre de Baal. Baal es una deidad que es el prototipo del Satan谩s cristiano hist贸rico y a la que se le ofrec铆an sacrificios sangrientos. A lo largo de toda la historia b铆blica, los profetas fieles al Dios 脷nico, los pol铆ticos y los l铆deres religiosos dicen: «Israel, despierta, ¿por qu茅 te has pasado al bando de Baal?». Y as铆 fue muchas, muchas veces. Reyes, l铆deres religiosos y pueblos enteros adoraban a Baal en la antig眉edad. Parecer铆a que todo esto ha quedado en el olvido, que estos cultos sangrientos y estas org铆as crueles fueron erradicados, que se luch贸 contra ellos. Pero la tradici贸n jud铆a luch贸 contra ellos hasta el final. Al final, estos brotes del culto a Baal se manifestaron pr谩cticamente hasta el fin de la religi贸n jud铆a, hasta la destrucci贸n del Segundo Templo. Y, al parecer, estos cultos se han conservado de alguna manera hasta nuestros d铆as, y en la era del ate铆smo, cuando ya nadie se opon铆a a ellos y el cristianismo tambi茅n fue abolido, y todos se burlaban del diablo, 茅l aprovech贸 esta situaci贸n.
Es imposible explicar esto simplemente como una obsesi贸n de algunos sectores marginales o grupos aislados. Se trata de un fen贸meno: usted habla del colapso de Occidente. Es interesante que Kevin Spacey, que interpret贸 el papel principal en «House of Cards» (y que, por cierto, fue condenado por pedofilia en Estados Unidos y enviado al ostracismo), ahora aparezca en el caso Epstein. En la red aparecen im谩genes y fotos en las que aparece junto a Epstein y junto a Ghislaine Maxwell. Y ella, recordemos, era la hija de uno de los agentes m谩s importantes del Mossad israel铆 en Estados Unidos, que en su momento nos instal贸 sistemas supuestamente para rastrear a los disidentes, pero que hasta finales de 1990 transmit铆an al Occidente y al Mossad informaci贸n sobre nuestras fuerzas espaciales. Era un gran aventurero, este padre de Ghislaine Maxwell. Y este grupo —Ghislaine Maxwell, Epstein, Kevin Spacey— aparece fotografiado con la familia real brit谩nica, directamente en sus aposentos. Es decir, de hecho, muchas de las cosas que se mostraron en la serie «House of Cards» resultaron ser verdad, que en realidad es a煤n m谩s aterradora. Est谩 el «Bosque de Bohemia», est谩 la «Liga del Hiedra», hay tramas sobre org铆as sat谩nicas que se muestran de forma indirecta. Al igual que en la pel铆cula de Kubrick «Con los ojos bien cerrados»: nos muestran algunos fragmentos y luego dicen: «Bueno, mirad, solo es una pel铆cula».
O como en La teor铆a de la conspiraci贸n de Mel Gibson. Y ahora vemos que toda la cultura que se presentaba como fantas铆as oscuras, slashers que alteraban los nervios, como La matanza de Texas o pel铆culas sobre el satanismo, no es m谩s que el d铆a a d铆a de la 茅lite occidental.
Y, por supuesto, en este sentido, la gente en Occidente se pregunta: ¿a qui茅n podemos recurrir? Antes era as铆: si no nos gustaban los dem贸cratas, vot谩bamos a los republicanos; si no nos gustaban los republicanos, vot谩bamos a los dem贸cratas. ¿Y ahora a qui茅n votar? Aun lado hay satanistas y al otro lado tambi茅n. Ni siquiera se puede decir d贸nde hay m谩s: hay can铆bales en un movimiento y en el otro. Y resulta que incluso la alternativa a MAGA es la correspondencia de Epstein con Peter Thiel y Steve Bannon, que son los dos polos del movimiento de Trump. Eso tampoco sirve para nada. En general, quedan algunas migajas: varios congresistas y senadores, como Thomas Massie, Ro Khanna o Marjorie Taylor Greene, que no est谩n involucrados en todo esto. No aparecen en estos archivos y realmente gozan de inmunidad, pero son literalmente una minor铆a. Resulta que en Occidente solo hay un pu帽ado de pol铆ticos que no est谩n involucrados en la red de Epstein.
¿Qu茅 van a hacer ahora los occidentales? ¿Y qu茅 vamos a hacer nosotros? ¿Con qui茅n vamos a hablar en Occidente? Pens谩bamos que nos enga帽aban, pero que, al fin y al cabo, velaban por sus intereses. Y ahora resulta que hemos estado lidiando durante tanto tiempo con la civilizaci贸n sat谩nica m谩s terrible y monstruosa del Anticristo, gobernada por can铆bales. ¿Qu茅 hacemos ahora, cuando hemos adoptado todas sus pr谩cticas en materia de educaci贸n, cuando hemos cre铆do en su cultura, cuando hacemos remakes de sus pel铆culas y utilizamos sus instrumentos financieros? Ahora surge una nueva idea de que Epstein cre贸 el bitcoin para algunos de sus actos delictivos. Resulta que toda esta democracia liberal y todo lo que entendemos por pol铆tica e ideolog铆a en Occidente es producto del trabajo de oscuras organizaciones secretas, que est谩n presentes y descritas en detalle en los archivos de Epstein. Hay miles de personas, y todas ellas pertenecen a la 茅lite, todas ellas son participantes en estos acontecimientos monstruosos, de los que la gente com煤n ni siquiera puede hablar.
Ahora, en Occidente, los blogueros escriben: si despu茅s de ver esto puedes dormir tranquilo, es que eres un cerdo. Si puedes dedicarte a tus asuntos habituales y vivir en tu mundo habitual, ya no eres humano. Entonces no preguntes si, despu茅s de comerse a tus hijos, te asar谩n en un kebab en alguna isla de la 茅lite, porque Epstein ya no est谩, pero su causa sigue viva. Por eso creo que la situaci贸n es muy grave. Y nosotros estamos paralizados: por eso guardamos silencio, por eso Oriente guarda silencio. Simplemente no podemos creerlo, no nos cabe en la cabeza. ¿C贸mo es posible? Llegamos a un acuerdo con Trump, pero ¿con qui茅n llegamos a un acuerdo en realidad? ¿Con qui茅n estamos tratando de llegar a un acuerdo ahora? El hecho de que haya obstaculizado y siga obstaculizando la investigaci贸n del caso Epstein lo convierte, de hecho, en c贸mplice de cr铆menes de tal magnitud que, en la historia de la humanidad, solo son comparables a los de Hitler, Cal铆gula o Ner贸n. Es decir, en el Occidente contempor谩neo est谩 ocurriendo algo 茅pico.
Se trata, por supuesto, de un colapso total. Y muchos se preguntan: ¿qu茅 hacer? Hay una expresi贸n que dice: «What out of all this mess?» (¿Qu茅 hacer con todo este l铆o?), es decir, ¿c贸mo salir de esta situaci贸n, c贸mo elegir, c贸mo votar para salir de este atolladero? Dicen: «Por supuesto, votemos a quien votemos, votaremos por Satan谩s». A partir de aqu铆 se entienden los proyectos de inteligencia artificial y las pandemias, todo lo cual se discute en los archivos de Epstein. Solo queda encontrar a los reptiloides y los extraterrestres, pero esta es quiz谩s la 煤nica parte de las teor铆as de la conspiraci贸n que a煤n no ha encontrado confirmaci贸n.
Presentador: Ha mencionado a Stanley Kubrick. ¿Quiz谩s aqu铆 se pueda aplicar el m茅todo descrito no en «Con los ojos bien cerrados» o en una pel铆cula mucho m谩s antigua «La naranja mec谩nica»? En ella, al protagonista, un personaje puramente negativo, le abren los ojos a la fuerza en el final y le obligan a mirar los horrores de la guerra y el crimen para intentar curarlo. Lo que est谩 sucediendo ahora en el mundo occidental es muy similar: alguien le abre los ojos a la fuerza para revelarle toda la verdad y todo ese horror. Alguien le mantiene literalmente los p谩rpados abiertos. Resulta que Stanley Kubrick lo predijo tanto all铆 como aqu铆. En su opini贸n, ¿qui茅n lo est谩 haciendo? Es decir, ¿qui茅n est谩 destapando esta terrible llaga?
Aleksandr Duguin: Es un gran misterio. En primer lugar, ¿c贸mo es que Trump lleg贸 al poder tras la revelaci贸n del «Estado profundo»? Antes, la mera existencia del Estado profundo se consideraba una invenci贸n, pero Trump demostr贸 de manera bastante convincente que no es un mito y que sus enemigos son los dem贸cratas liberales. Uno de sus m谩s cercanos seguidores incluso llam贸 a este gobierno mundial y a Greta Thunberg el Anticristo. Todo esto sonaba muy convincente. Y entonces alguien realmente destap贸 este «Estado profundo» y lo sac贸 a la luz. Incluso Netanyahu, que sin duda tiene una relaci贸n directa con la red de Epstein (tanto a trav茅s de sus servicios especiales como profesionalmente), utiliz贸 este t茅rmino. Por cierto, Netanyahu incluso pidi贸 que lo «borraran» de estos archivos: al principio hab铆a fotos suyas, pero luego las eliminaron. Por lo tanto, tanto Trump como Netanyahu y Peter Thiel ten铆an en mente algo propio con este t茅rmino.
Surge la pregunta: ¿qui茅n dio la autorizaci贸n, qui茅n dio la orden de desenmascarar al «Estado profundo»? ¿No hay detr谩s de esto un Estado a煤n m谩s profundo? Hace un a帽o escrib铆 un art铆culo sobre esto para RIA Novosti: sobre la existencia del «deeper state» (estado a煤n m谩s profundo). Se trata precisamente de ese hipot茅tico «deeper state», una capa a煤n m谩s profunda. Y creo que los archivos revelados de Epstein ya no son el deep state habitual. El «deep state» era solo una etapa previa, y ahora ha salido a la luz precisamente el «deeper state»: esas mismas personas que figuran en las listas de Epstein.
Pero entonces surge la siguiente pregunta: ¿qui茅n los ha desenmascarado? ¿Cu谩ntas capas hay en total? Resulta que hay un mal n煤mero uno: los globalistas. Son los Clinton, que participan en org铆as en la isla y otros m谩s. El deep state habitual no ha desaparecido: la democracia liberal y el Partido Dem贸crata de Estados Unidos siguen siendo criminales y est谩n completamente desacreditados. Pero ahora resulta que el «estado a煤n m谩s profundo», incluidos aquellos que desenmascararon la primera capa, tambi茅n forma parte de esta red. ¿No hay aqu铆 una tercera capa? Es una hip贸tesis muy atrevida: el «deepest state», el estado m谩s profundo de todos.
Porque alguien realmente tuvo que abrirles los ojos a la fuerza, como en la imagen del final de «La naranja mec谩nica», que tan acertadamente ha citado: cuando obligan al man铆aco a ver sus propios actos. Ahora Trump se encuentra precisamente en la misma situaci贸n que el mat贸n de la pel铆cula: a 茅l y a Melania les obligaron a ver todo esto. 脡l lo ve cada segundo, mientras le amenazan con sacarle de la Casa Blanca y llevarle directamente a la celda de Ghislaine Maxwell. Pero ¿qui茅n lo hizo? ¿Qui茅n abri贸 los archivos de Epstein? Porque, seg煤n la l贸gica, este «Estado a煤n m谩s profundo» no deber铆a haberse revelado, ya que quienes destaparon la capa anterior quedaron totalmente comprometidos. En todo Occidente no hay ninguna fuerza pol铆tica, social o cultural que pueda considerarse beneficiaria de esta revelaci贸n.
Mientras tanto, Oriente guarda silencio. Me parece que China, el resto de pa铆ses y nosotros simplemente no nos atrevemos a decir «os lo dijimos», porque tememos que estos satanistas puedan responder lanz谩ndonos armas nucleares. Ahora que vemos con qui茅n estamos tratando, este desenlace parece muy probable y as铆 es como explico nuestro silencio. No somos aptos para desempe帽ar el papel de «Estado del Estado», aunque se nos intente acusar de algo similar en esos mismos archivos, pero eso es completamente absurdo. No podemos desempe帽ar esa funci贸n. De ah铆 surge un gran problema: ¿qui茅n estaba realmente detr谩s de la publicaci贸n de esos documentos?
Presentador: Me acord茅 de una frase que se le atribuye al senador John Kennedy (hom贸nimo del presidente): dijo que era hora de inventar una nueva conspiraci贸n, porque la antigua result贸 ser cierta. En relaci贸n con esto, me gustar铆a mencionar una versi贸n relacionada con ese mismo «Estado profundo» del que hablaba. La esencia de esta versi贸n es que las 茅lites se autolimpian de esta manera: las figuras que est谩n detr谩s y que realmente controlan los procesos se han dado cuenta de que las 茅lites p煤blicas actuales no han estado a la altura y se han degradado definitivamente. No han cumplido su funci贸n y ahora se ha decidido a destituirlas, abriendo los archivos de Epstein para, de hecho, reiniciar el proceso. ¿Qu茅 le parece esta versi贸n: que se trata de una destrucci贸n consciente del material gastado y descompuesto con el fin de reiniciar el sistema?
Aleksandr Duguin: Cualquier versi贸n puede ser considerada debido a las condiciones extremas en las que nos encontramos, excepto aquellas que se utilizaban anteriormente. Por ejemplo, que la econom铆a determina la pol铆tica, que todos los pa铆ses siguen sus c谩lculos racionales, que el ego铆smo razonable de un Estado u otro explica la l贸gica de su pol铆tica y que todo gira en torno a los recursos, los precios del petr贸leo o los mercados financieros. Me parece que este tipo de analistas pueden ser libres: no son necesarios, porque son mucho m谩s d茅biles que cualquier modelo primitivo de inteligencia artificial. Esto result贸 ser absolutamente falso. Es decir, la gran mayor铆a del an谩lisis racional es simplemente inaplicable. Ahora solo pueden competir entre s铆 diferentes versiones de la conspirolog铆a.
Y yo creo que hay que pasar de la conspirolog铆a a la teolog铆a. Porque todo comenz贸 cuando rechazamos a la Iglesia, nos burlamos de sus ense帽anzas sobre la existencia de la eternidad, la existencia del alma, la inmortalidad, el juicio final, la lucha entre 谩ngeles y demonios, que se libra tambi茅n a trav茅s del hombre y a trav茅s de nuestra historia. Nos re铆mos tanto de todo esto, nos re铆mos durante siglos, giramos algunas manivelas, mostrando que el rayo no proviene de Dios, sino de este practicante con bata blanca que muestra algunos aparatos a los campesinos. Durante mucho tiempo nos hemos partido de risa burl谩ndonos de las religiones tradicionales, no solo de la cristiana, sino tambi茅n de la jud铆a, la isl谩mica y, en general, de todas. Y ahora esa risa se ha convertido en una siniestra carcajada diab贸lica. Es decir, resulta que la idea de que el diablo no existe, al igual que Dios, era precisamente una idea del diablo. 脡l la introdujo cuidadosamente y la est谩 aprovechando. Esta es la nueva situaci贸n.
Y por eso creo que, en general, la conspirolog铆a deber铆a detenerse aqu铆 de alguna manera. La conspirolog铆a es un intento de los materialistas, los ateos, las personas terrenales y carnales de explicar aquellas cosas que sienten: algo est谩 sucediendo, pero no pueden explicarlo porque no tienen los medios para ello. Por eso inventan mitos, inventan conceptos y, en realidad, a veces dan en el clavo (la mayor铆a de las veces dan en el clavo). Pero para ello hay que volverse un poco loco desde el punto de vista del materialismo. La conspirolog铆a es cosa de materialistas locos que no pueden creer en la religi贸n, para los que Dios no existe, y, sin embargo, expresan sus oscuros recelos y dan en el clavo cada vez m谩s.
Ahora es el momento de pasar de la conspirolog铆a a la teolog铆a, lo que nos situar谩 en un contexto completamente diferente. No inventaremos cosas aterradoras, como reptilianos extraplanetarios y dem谩s: simplemente veremos el mundo, incluidas sus dimensiones invisibles. Recordaremos que existen entidades espirituales, tanto orientadas hacia lo divino como hacia lo antag贸nico a lo divino. Recordaremos nuestra alma, sus misterios, su inmortalidad, que hay una batalla por ella. Y nos encontraremos en un mundo que se corresponder谩 mucho m谩s con lo que vemos ante nuestros ojos, al tiempo que tendremos una descripci贸n realmente s贸lida.
Por cierto, incluso en Occidente se acercan a esto: Thiel habla de la civilizaci贸n del Anticristo. De hecho, hoy en d铆a, especialmente tras la publicaci贸n de los archivos de Epstein, Occidente habla en cada publicaci贸n de lo profunda y fatalmente equivocados que estuvimos hace quinientos a帽os, cuando cre铆mos a Newton y a todos esos modelos sobre el mundo material. Es decir, en realidad se pone en duda toda la modernidad occidental, toda la historia occidental, el progreso. El progreso hacia la inteligencia artificial y las bandas ped贸filas de satanistas que gobiernan la humanidad es un progreso maravilloso. Y ellos ya lo hab铆an advertido antes: existe una teor铆a llamada «ilustraci贸n oscura» (Dark Enlightenment), que muchos apoyaban. Afirma que, en realidad, la ilustraci贸n es algo bastante aterrador, es la idea de expulsar a Dios, es satanismo encubierto. Detr谩s del secularismo, el racionalismo, el materialismo y el ate铆smo se escond铆an sectas a煤n m谩s aterradoras y oscuras, que ahora se han desatado: los adoradores de Baal.
Poco a poco estamos pasando de la conspirolog铆a a la teolog铆a, y ah铆 es donde, en mi opini贸n, encontraremos las respuestas correctas. Bueno, veamos la versi贸n que propones: hay 茅lites que quieren purificarse. ¿D贸nde est谩n? ¿D贸nde est谩n esas 茅lites y c贸mo se purificar谩n? Porque, en realidad, el grado de cobertura de la clientela de la isla de Epstein, donde se llevaban a cabo estos rituales sat谩nicos, donde se com铆an ni帽os, se violaba a beb茅s… es tan dif铆cil incluso de pronunciar. Lo digo con calma, porque si gritamos y chillamos de dolor, nuestras palabras no ser谩n m谩s convincentes. Propongo que veamos nosotros mismos estos archivos y nos horroricemos, nos horroricemos de verdad, pero que cada uno lo haga por s铆 mismo.
As铆 pues: dado que se observa un grado tan profundo de penetraci贸n de esta red en pr谩cticamente todas las instancias del mundo occidental, es completamente incomprensible qui茅n podr铆a llevar a cabo la limpieza. Si se elimina a esta 茅lite, se eliminar谩 a la 茅lite en general, simplemente dejar谩 de existir. ¿Y c贸mo surgir谩 una nueva 茅lite? Esto requiere institucionalizaci贸n, proyectos sociol贸gicos y pol铆ticos. No hay un partido revolucionario, no hay un movimiento verdaderamente no comprometido. Incluso aquellos que se opusieron al «Estado profundo» en la etapa anterior se vieron afectados: incluso Musk se encontraba entre las personas que iban a viajar a la isla de Epstein, aunque al final no lo hizo.
Pero ten铆a intenci贸n de hacerlo. Y ahora abogan, exigen que se abran los archivos. 脡l no lleg贸, por eso lo exige, y el que lleg贸 se tap贸 los ojos con las manos horrorizado: cree que ahora saldr谩 a la luz algo y all铆 hay fotos y v铆deos. Cuanto m谩s lejos, mejor. Por eso lo terrible de la situaci贸n es que no hay otra 茅lite, no hay nada que limpiar. Las c茅lulas cancerosas han penetrado en todas las estructuras de las instancias de gobierno occidentales, no hay nada, no hay alternativas.
Y ahora el pueblo, millones, decenas y cientos de millones de habitantes de Occidente, se ha despertado y ve esos archivos. Dicen: «¿Por qu茅 nos ense帽谩is esto? ¿Quieren que lo aceptemos? No podemos derrocarles, no somos capaces de hacer una revoluci贸n, estamos inmersos en la vida cotidiana y el confort, estamos acostumbrados a la cultura que nos alimentan estas 茅lites». Y, de hecho, son incapaces de actuar, no tienen nada que responder. Ah铆 est谩 la paradoja y la tragedia: el delito es evidente, pero resulta que en 茅l est谩n involucrados jueces, investigadores, fiscales, abogados y acusados, es decir, todo el tribunal. Todos ellos, junto con el juez Epstein, cometieron actos delictivos. Y este descubrimiento no da esperanzas de que la 茅lite se purifique.
Otra cosa es que esta 茅lite, al encontrarse en tal situaci贸n, pueda simplemente decir: «as铆 es como ten铆a que ser». Por cierto, ya hay declaraciones de este tipo. Por ejemplo, Lady Victoria Hersi, amante del pr铆ncipe Andr茅s (que particip贸 en los episodios m谩s repugnantes de esta historia), declar贸 recientemente, sonriendo, en la televisi贸n brit谩nica: «Saben, en general, si no hubi茅ramos aparecido en las listas de Epstein, no ser铆amos la verdadera 茅lite, porque todos estaban all铆. Y si alguien no aparec铆a en ella, era simplemente un don nadie y un perdedor». Se est谩 normalizando el satanismo. Es un intento de hacerlo aceptable. Quiz谩s sea la explicaci贸n m谩s adecuada: como la gente no puede rebelarse, intentan domesticarla. Si miras las redes sociales, ver谩s que all铆 supuestamente no exist铆a la lista de Epstein; si enciendes la CNN, all铆 proponen hablar de otros temas, y si alguien tiene la culpa, ese es solo Trump.
El resultado es el siguiente: a todos se les ha mostrado el abismo de la ca铆da, pero si todo sigue como est谩, en la siguiente etapa este argumento ya no funcionar谩. Dir谩n: «esta persona adora a Baal y se come a los ni帽os», y ellos responder谩n: «bueno, ya lo hemos o铆do, lo hemos aceptado». Esta es la primera cuesti贸n. Pero si el conflicto y el colapso siguen creciendo, los procesos sociales empezar谩n a salirse de control. La gente se da cuenta de que los gobiernan ped贸filos satanistas en todos los partidos y reg铆menes, con raras excepciones como Orb谩n.
Si todo esto empieza a desmoronarse, las 茅lites entrar谩n en conflicto directo con las masas. Bill Gates, uno de los personajes m谩s siniestros, habl贸 de ello. Imag铆nate: usamos Microsoft, usamos software creado por los l铆deres del satanismo mundial. Es inconcebible, nos convertimos en c贸mplices indirectos. Estas estructuras son esp铆as, influyen en nuestras redes e intentan influir en nuestra conciencia. O bien esta 茅lite se vuelve directa y abierta en su esp铆ritu, un gobierno anticristiano directo que destruir谩 a la oposici贸n con hierro candente, continuando con los asesinatos y las violaciones, o bien resolver谩n el problema de otra manera.
Me acord茅 de Bill Gates porque discuti贸 con Epstein qu茅 hacer con los pobres. Epstein propuso: «Vamos a exterminarlos, no los necesitamos». Son las ideas de Ayn Rand, del capitalismo radical: los pobres son supuestamente malvados y perezosos. Esto tiene sus ra铆ces en la doctrina calvinista de la predestinaci贸n: los ricos son elegidos por Dios, los pobres son pecadores. Gates va m谩s all谩: los robots se desarrollan, la inteligencia artificial est谩 por llegar, la mayor铆a de la humanidad simplemente no es necesaria. Y este genocidio se puede achacar a la inteligencia artificial, que supuestamente «se ha salido de control». Musk no deja de repetirlo.
Y esta 茅lite ped贸fila puede decidir que Putin es malo o que los iran铆es son malos, iniciar una guerra nuclear y destruir a la humanidad. Epstein financi贸 la construcci贸n de b煤nkeres para la 茅lite. Kurzweil, te贸rico de la singularidad, particip贸 con ellos en estos proyectos. La 茅lite entra en el b煤nker, la humanidad muere supuestamente debido a un fallo de la IA… y entonces comienza una nueva etapa.
Empezamos con las pel铆culas de Kubrick, y resulta que «House of Cards» o la serie «Fallout» son guiones que se desarrollan en la realidad. Hay una forma de esconder algo: ponerlo en el lugar m谩s visible. En «Fallout» los oligarcas ricos lanzaron ellos mismos las bombas y se refugiaron en b煤nkeres para salir cuando la humanidad se volviera salvaje. Algo similar est谩 ocurriendo ahora: Epstein financia b煤nkeres reales. Ahora se dice que no muri贸, sino que fue trasladado a Israel. Ya no se puede ser arrogante ante este tipo de conspiraciones. Como en «Expediente X»: la verdad est谩 ah铆 fuera. Las locuras m谩s descabelladas resultan ser ciertas.
No hay condiciones para limpiar las 茅lites occidentales debido a la profundidad de su compromiso. En Europa se est谩 intentando registrar las propiedades de los Rothschild y el ex primer ministro de Noruega, que particip贸 en org铆as salvajes, est谩 siendo investigado. Ya no existe ning煤n derecho ni l贸gica para esta 茅lite. Si hubiera fuerzas nuevas, podr铆an aspirar a cambios: Israel deber铆a ser condenado por los cr铆menes cometidos en Gaza, se deber铆a poner fin al espionaje y la vigilancia, y se deber铆a abolir la pol铆tica de g茅nero. Pero eso no va a suceder, porque no hay nadie que lo haga. La situaci贸n es muy grave.
Presentador: Hace alg煤n tiempo, Vladimir Vladimirovich Putin dijo textualmente —esta frase ahora circula por todas partes, en todos los medios p煤blicos y en Internet—: «El baile de los vampiros est谩 llegando a su fin». Esta frase, digamos, ¿tiene, en su opini贸n, todos los significados de los que estamos hablando ahora?
Aleksandr Duguin: 脡l lo sab铆a: en estos casos se dice «he knew». Es decir, 茅l lo sab铆a y, sin duda, el l铆der de una gran potencia debe saber lo que ocurre entre las 茅lites occidentales. Creo que 茅l sabe, probablemente mejor que nadie, cu谩l es la situaci贸n real. Sab铆a que, al parecer, se iban a publicar esos archivos, ya que la decisi贸n al respecto se tom贸 en oto帽o del a帽o pasado. Todos pensaban que no se llegar铆a a publicar debido a diversos argumentos: guerras, conflictos, etc. Pero se publicaron. S铆, el «baile de los vampiros» ha quedado ahora al descubierto, y los vampiros, empezando por los m谩s importantes, los vampiros presidenciales y todo su entorno, ya est谩n empezando a arder y a quemarse, y les est谩n saliendo manchas negras. Es decir, todos los indicios de la ca铆da del rayo de sol sobre el baile de los vampiros est谩n ah铆. Pero ¿ha terminado? Quiz谩s no termine por s铆 solo, esa es la cuesti贸n.
Ahora, en mi opini贸n, debemos actuar de forma radical. Porque nosotros, sin duda, no estamos involucrados en esto, no tenemos nada que ver con ello. Todas estas personas se pusieron de acuerdo y tramaron sus conspiraciones contra Rusia: a favor del Maid谩n en Ucrania, a favor de la destituci贸n de Putin. El terrorista Ponomariov hablaba abierta y directamente de la necesidad de destituir a Putin y esa es precisamente la clientela de Epstein. Realmente no tenemos nada que ver con eso, si no hablamos de algunos de nuestros occidentalistas u oligarcas, con los que se puede lidiar por separado; ni siquiera quiero tocarlos, eso ya no es asunto m铆o. Pero, en general, Rusia como tal est谩 luchando contra esto. Est谩 luchando contra la isla de Epstein. Hemos iniciado una guerra contra la isla de Epstein en Ucrania. Sobre todo porque Ucrania est谩 totalmente involucrada: en el suministro de mercanc铆a viva, en el comercio de 贸rganos y en los laboratorios biol贸gicos. Zelensky es parte de este sistema, el sirviente m谩s insignificante de esta «misa negra».
Y nosotros estamos en guerra con ellos. Por lo tanto, creo que debemos declarar m谩s alto y claro nuestra subjetividad. Nosotros y China deber铆amos decir: mirad, os advertimos de lo que es Occidente, pero no nos cre铆steis. Hablamos de la necesidad de un mundo multipolar, y ustedes nos obstaculizaron por ello. Pero ahora es evidente que ten铆amos raz贸n: Occidente es un n煤cleo t贸xico del que hay que escapar. Y hay que establecer un mundo no occidental. Luchamos por ello y ahora es nuestra oportunidad.
Me parece que ahora estamos un poco en una especie de afasia. Intentamos continuar con los acuerdos con Trump, en Anchorage, se habla de una «gran econom铆a», aunque en realidad todo all铆 pende de un hilo, todo el sistema occidental. Quiz谩s comprendemos a qu茅 pueden llegar estas 茅lites cuando su baile termina y toda la humanidad ve lo que ocurr铆a tras las persianas cerradas de sus mansiones y en los s贸tanos de tortura. Ahora esto es de dominio p煤blico y, por supuesto, pueden llegar a tomar medidas extremas. Pero, en realidad, me parece que debemos sacar una conclusi贸n muy importante de todo esto: cualquier alusi贸n al Occidente, cualquier alusi贸n a la cultura liberal, econ贸mica y capitalista moderna, a la civilizaci贸n, a la ciencia… Todo eso hay que dejarlo de lado inmediatamente. Porque todos estos caminos no conducen a Roma, sino a la isla de Epstein. F铆jense: los premios Nobel, los representantes de la ciencia, los fil贸sofos, los izquierdistas, los derechistas, los pol铆ticos de todo el espectro… todos se dirigen all铆. Es como si fuera el objetivo, de hecho, «una vida exitosa». All铆 tambi茅n fluyen corrientes de prostitutas, dise帽adores de moda, productores creativos… todo se dirige all铆.
Pero nosotros no queremos ir all铆. Para nosotros, ser铆a mejor destruir esa isla simb贸lica y metaf铆sicamente. Para eso es para lo que necesitamos, al parecer, a «Poseid贸n».
Acerca del caso Epstein, los valores tradicionales y el conservadurismo
Ana Luc铆a Calder贸n
Desde el momento de los primeros esc谩ndalos que se desataron en todo el mundo por el arresto del se帽or Epstein, su posterior “suicidio” y hasta el d铆a de hoy, no he tenido asombro alguno. No porque considere normal el entretejido de perversi贸n, conspiraci贸n, corrupci贸n y degeneraci贸n humana que hay en 茅l, sino porque quien conozca un poquito la historia, debe comprender que el sistema capitalista s贸lo ha llevado a la descomposici贸n de todo 谩mbito humano y social.
Al ser colombiana, llevo vivo el horror que ha producido la continuada colonizaci贸n en nuestra sociedad, conozco perfectamente la basura con la que la cultura dominante bombarde贸 las mentes de todos nosotros, sin distinci贸n, mayores o ni帽os. Los valores transmitidos no son nada distintos a los cultivados por las fantas铆as de su cine, de su humor, de su est茅tica, de su influencia religiosa, mejor dicho, de su esencia misma. Por lo dem谩s bastante limitadas, repetitivas y siempre evidentes. Por ejemplo el terror, un g茅nero que desde siempre me pareci贸 in煤til. Porque el verdadero horror es ver un documental de historia sobre la Segunda Guerra Mundial. Terror verdadero es escuchar a un guerrillero o a un soldado colombiano hablar de lo han vivido en la guerra o una se帽ora de un pueblo contar c贸mo masacraron a sus familiares. Y en la vida cotidiana, terror real era saber que viv铆amos en una ciudad donde exist铆an zonas como El Cartucho o el Bronx, donde se destaparon mil veces esc谩ndalos del tipo Epstein, solo que con gente menos “prestigiosa”, mundialmente desconocida.
El puritanismo religioso no s贸lo en EEUU o en Inglaterra, (aunque quieran sus vecinos siempre achac谩rselo s贸lo a los “anglos”), influy贸 tremendamente en el pensamiento disgregador de estas sociedades y por lo tanto, los hizo propensos a que desde leyes morales s煤per estrictas y mojigatas el individuo retorciera su pensamiento. El racismo, la violencia, el concebir la pobreza como castigo divino y la abundancia como lo que te pone encima de los dem谩s, relaciones familiares, afectivas y humanas concebidas desde un individualismo extremo, retuercen toda idea del poder.
Los cimientos de esta civilizaci贸n occidental son perversos, el odio por el otro que no es como uno, el desprecio por el d茅bil, por el pobre, por el viejo, por la mujer, por el ni帽o. Qui茅n puede asombrarse de que 茅stas sean precisamente las v铆ctimas de este caso. Y no solo son esas las v铆ctimas sino que la humanidad entera lo es. Una humanidad que admira a todos estos monstruos que se erigen dioses gracias a los medios de comunicaci贸n que ellos controlan, y que les ense帽an a desear hacer lo mismo para sentirse “empoderados” ¿O es que el abuso infantil no es el pan de cada d铆a en nuestros pa铆ses? Cada quien es poderoso seg煤n donde pueda erigirse intocable. La v铆ctima suele desear volverse el verdugo.
Relaciono estos dos casos, el de Epstein (que tiene grandes implicaciones geopol铆ticas) y el del Bronx en Bogot谩, de hace a帽os, que tambi茅n tiene implicaciones econ贸micas y pol铆ticas, porque pueden quedarse en el chisme morboso, desdibujando lo que no se ve y que suele ser lo importante.
Para los que desconocen esta historia local, en Bogot谩 existen territorios, varias cuadras, un barrio quiz谩s, en donde las mafias gobiernan y donde la propia polic铆a tiene casi vetada la entrada. Son territorios libres de ley, para que se entienda bien. Tipo isla, de esas que tanto quisiera Peter Thiel para poder hacer y deshacer a su antojo y no s贸lo negocios (ya nos queda claro)… Una de estas zonas bogotanas se llama el Bronx. En una oportunidad el ej茅rcito colombiano organiz贸 una operaci贸n para entrar y tomar esta zona, que seguramente hab铆a molestado a alguien importante y mand贸 a “limpiar”. Cuando entraron, encontraron hagan de cuenta, escenas del tipo Epstein. Prostituci贸n infantil, tr谩fico de drogas, esclavitud, tortura, horror total.
Por testimonios de quienes viv铆an all铆, yo supe, que en estas casas viejas que se ca铆an y recontru铆an, las mafias enterraban a los deudores, los “sapos” o sea los delatores que le informaban a la polic铆a, o a sus competidores. Tambi茅n yo sab铆a que las ni帽as lindas ricas de las universidades m谩s “prestigiosas” y caras del pa铆s, ten铆an de moda irse de fiesta a estos lugares de consumo de drogas y alcohol donde los indigentes, a los que llaman con el est煤pido eufemismo “habitante de calle”, como si todos no habit谩ramos las calles, suelen dormir ah铆 mismo donde compran las sustancias. Estas chicas pod铆an entrar a estos sitios underground un viernes de fiesta y all铆 les serv铆an bandejas de coca, los mejores tragos y pasado el fin de semana, quedaban en la calle en las mismas condiciones que los indigentes. Los due帽os del lugar las drogaban y luego las violaban, y pasados los d铆as se las dejaban a los indigentes de la zona para que hicieran lo mismo con ellas, hasta que finalmente las chicas quedaban perdidas en esta pesadilla de ensue帽o.
Uno de los casos que m谩s me pareci贸 grotesco por lo cercano a la comedia, pues cumple con los requisitos del gag c贸mico: que cuando crees que ya tocaste lo peor aparece algo nuevo y sorprende con algo peor. Encontraron all铆 a un gran grupo de ni帽as prostituidas. Asombro por la pedofilia y todo el tema. Pero luego descubrieron que no eran ni帽as, sino ni帽os, que hab铆an sido disfrazados de ni帽as. Y ese grupo de ni帽os rodearon y protegieron a su proxeneta, que era un enano mucho m谩s peque帽ito que todos los ni帽os. Y cuando cogieron a ese hombre peque帽o, era adem谩s, otro menor de edad.
En fin, una historia que es digna de los peri贸dicos m谩s amarillistas pero que por desgracia mostraba la radiograf铆a de una Colombia en donde los patrocinadores del paramilitarismo ten铆an el control de estos territorios, el esquema de siempre: narcotr谩fico, tr谩fico de armas y trata de personas. Y por supuesto, el poder pol铆tico y estatal implicados, pero nunca la justicia destapando la verdad. Todo queda en eso, en historia grotesca que se vuelve mito urbano.
Y es respecto a esto que debo decir, que s铆 me ha asombrado que haya tanta gente pidiendo “precauci贸n” y “prudencia” para dictar una opini贸n respecto al caso Epstein, acudiendo al argumento de que “nadie es culpable hasta que se le demuestre lo contrario”. Porque no sabemos si lo han destapado a prop贸sito, si est谩 siendo manipulado, si fue el Mossad, si fueron los del MAGA para presionar a Trump, incluso si fue el propio Trump. Considero tan de doble moral pedir no juzgar antes de tiempo sin saber si estos hechos son solo “chismes” y que no todo est谩 “jur铆dicamente probado”, etc. ¡Estamos hablando del tipo que va a construir un bell铆simo resort en las ruinas de Gaza!, a la que siguen bombardeando mientras nos cuentan en todos lados que ya es un remanso de paz. El mismo que ordena secuestrar a un presidente leg铆timo de un pa铆s soberano, el que dice que quiere un territorio que no es suyo y que lo quiere ya, porque lo necesita. Ese mismo al que no le interesa el derecho internacional porque su poder como presidente “solo est谩 limitado por su propia moralidad y su propia mente”. El mismo que en entrevista hace unos a帽os dijo que 茅l cuando ve铆a a una mujer bonita no pod铆a dejar de besarla, no pod铆a esperar, y que a las estrellas como 茅l se les permit铆a incluso cogerle entre las piernas porque cualquier mujer se siente alagada. Estamos hablando del tipo de personas como Peter Thiel, de quien sue帽a con islas donde no exista la ley, ni el Estado ni nada para poder a su antojo imponer su “criterio”, ese de los elegidos, ese de los ricos, ese de los dioses. Porque ellos pueden. Hablamos de Elon Musk un tipo que necesita otros planetas para poder poblar y crear all铆 su reino de elegidos.
Son tantas las pruebas y hay tanto de d贸nde argumentar que incluso sin que estas personas hubieran hecho ning煤n acto pedof铆lico o perverso, ya lo son por lo que quieren imponernos a todos los humanos.
Qui茅n puede esperar a tener pruebas sobre estos hechos basadas en el derecho o en la corroboraci贸n de la Justicia, si es que lo que ha visto la humanidad a trav茅s de la historia, desde que estas 茅lites econ贸micas y pol铆ticas se impusieron, es s贸lo vejaci贸n, esclavitud, desolaci贸n y muerte. Han barrido pa铆ses enteros, culturas, pueblos, han matado de hambre a millones de personas no s贸lo en guerras, intervenciones, robos y saqueos, sino da帽ando sus tierras, contaminando, envenenando sus alimentos. Qu茅 justicia vamos a esperar que los juzgue, si es que ¿no est谩 probado que frente a nuestros ojos han dicho c铆nicamente que ellos pod铆an y que por eso lo hicieron? Que son unos depravados y unos degenerados genocidas. ¿O es que acaso en Gaza, en Siria, o en Ucrania han demostrado algo diferente? Estos solo son algunos de los ejemplos recientes.
Finalmente debo advertir lo que con claridad se ve venir y es mucho peor que lo que escandaliza a todo el mundo. ¿Por qu茅 abren estos archivos, por qu茅 destapan todo este estiercolero? Porque as铆 como en el mundo la palabra no vale, ni el trato, ni la responsabilidad social, ni la pol铆tica, ni la ley, ni ninguna m谩xima que oriente en cuanto a la geopol铆tica, as铆 mismo, a un nivel moral nos est谩n imponiendo una ventana de Overton. Quienes en alg煤n momento creyeron que el pensamiento conservador y los valores tradicionales nacionalistas y religiosos vendr铆an a salvarnos de los temibles globalistas, “comunistas” y de “izquierdasss”, no consideraron que conservar valores era conservar esos retorcidos valores impuestos al mundo por el Occidente, con la ley originaria del capitalismo “la ley del m谩s fuerte”. ¿Les parecieron muy locos 茅sos que ped铆an empezar a comer cucarachas para no contaminar y todos esos cuentos de confusi贸n de mil g茅neros, etc? Llegaron los salvadores: estos “sensatos” nacionalistas y fascistas, con sus “buenos valores”, para imponernos el feudalismo tecnol贸gico y abrazar esta esclavitud del consumo. ¿Ciudadano? ¡No, t煤 eres un cliente! ¡Viva la libertad carajo! La libertad de comerte a tus hijos si quieres, en sentido figurado o literal (seg煤n tu antojo). Libertad para apropiarte de lo que quieras. Libertad de hacer con los dem谩s lo que te de la gana y que nadie te juzgue.
Este esc谩ndalo se alza para llevarnos a la normalizaci贸n de todo lo que en 茅l se habla o se toca. ¿Que sab铆amos que las 茅lites eran corruptas? Lo sab铆amos. ¿Que hay lobby para conseguir todo en un gobierno? Que la justicia tampoco es imparcial, ¿que est谩 comprada? ¿Entonces qu茅 legitimidad tiene? ¿Que no hay ley pol铆tica ni social ni moral? Pero si es la sublimaci贸n del sue帽o del fascista. Libertad para todo, excepto, para desobedecer a la Corporaci贸n.
No entiendo por qu茅 nadie est谩 viendo el trasfondo que trae consigo este tema. Despu茅s de poner en todos los medios de comunicaci贸n d铆a y noche, horrores y padecimientos, al igual que lo hicieron con los bombardeos en Gaza, saltan sesos por aqu铆, tripas por all谩, en un par de semanas la gente anestesiada ya no reacciona m谩s. Eso es lo verdaderamente aterrador. Se legitima el crimen, el exterminio, el saqueo, la violaci贸n. No hay alteraci贸n social, ¿de qu茅?, si es que las chicas j贸venes se publicitan en Instagram para ir a Arabia Saud铆 o a Emiratos 脕rabes a las org铆as y a comer caca de los jeques. Si las redes est谩n llenas de chicas invitando a otras, contando sus experiencias que “valen la pena” porque reciben mucho dinero. Todo se habla abiertamente, nadie siente verg眉enza de exponer su intimidad en las redes, pero s铆 de mirar a los ojos a otra persona y tomar su mano.
Se destapa todo esto cuando ya no tendr谩 repercusi贸n popular ni ninguna censura moral. Esto ya no asombra a nadie y como la pol铆tica de violaci贸n de soberan铆a nacional, tampoco. Simb贸licamente la violaci贸n a una persona o a un pueblo da lo mismo y se compensa con dinero.
Acostumbr茅monos, ese es el mundo que construimos, gracias a la inexistencia de otra opci贸n colectiva de la fantas铆a

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