LOS COME GORGOJOS
10/02/2025.- La vida en pobreza tiene como componente la experiencia de la humillación. A veces puede ser tan potente este factor que hay quien se propone como objetivo de vida “salir del barrio”. No es casual que en idioma castellano parezca normal decir “pobre, pero honrado”, dando como hecho una relación entre pobreza y delincuencia. La humillación que ejerce la élite se logra mediante el monopolio de la riqueza y, también, del capital cultural. La “meritocracia” funciona en este esquema como una suerte de justificación para la discriminación de vastos sectores sociales. La élite venezolana, en su estructura cultural, practica y teoriza un clasismo y racismo “simpático”, en el que los pobres aparecen como flojos, irresponsables, temperamentales, divertidos y hasta creativos, pero, sobre todo, son asumidos como personas que viven en condiciones de discriminación porque no tienen la inteligencia ni la disciplina para cambiar su situación social. No es un discurso secreto. Durante...