*¡ QUEREMOS PAGAR IMPUESTOS ! PARE DE SUFRIR*
Cito de nuevo la genial frase de Ferdinand Lundberg según la cual la clase dominante en un Estado es la que no tiene que pagar impuestos. Hasta la Revolución Francesa, estaban exentos de ellos el clero y la nobleza. Esta desigualdad detonó una Revolución que acabó parcialmente con los privilegios y con parte de los privilegiados. La situación actual vuelve a ser de injusticia insostenible o, para decirlo en otros términos, pre revolucionaria. Desde el siglo XVIII, un refrán y dos principios regulan la delicada materia de los tributos. El refrán postula que nadie escapa de la muerte ni de los impuestos. Los dos principios son: el de progresividad, de acuerdo con el cual quien más dividendos obtiene, más impuestos paga, y el de territorialidad, según el cual los impuestos se cancelan en el país donde se produce el ingreso que los motiva. Desde mediados del pasado siglo los tres han sido inconstitucionalmente derogados: los más ricos no pagan impuestos; quien más ganancias obtiene menos p...