*Memorias de un escualido en decadencia -TRANSICION*
1/05/2024.- ¡Vamos derrotados pero triunfantes! Hemos dicho cada pendejada que, si estuviera vivo, Andrés Bello nos hubiese enviado directo al carajo viejo. Hemos venido hablando de transición desde los tiempos de María Castaña. Pero antes hemos dicho otras pendejadas. Dígame cuando el interino se nos vino encima sin carnaval ni comparsa y dijo aquellas frases que estuvimos repitiendo tanto que tuve que matar al loro de la casa porque las repetía a cada momento: "Cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres". ¿Se fijaron? Ahí está la palabrita transición. Es que somos más arrechos que el perro de los Branger, repitiendo vainas. Cuando agarramos una palabra, o una frase, no la soltamos hasta que nos cansamos y nos olvidamos de esa vaina. Ya nadie dice "hasta el final", porque saben que todo tiene su final y esa frase ya lo tuvo. Mucho antes hablábamos de "la salida", y el poeta Leopoldo —Verso Corto y Verso Largo— López se fue, se fue...