*LETRA VEGUERA*
2/06/2024.- Son unos malvados del anime japonés. MCM se hace pasar por una especie de Milei. Su parentesco local es con Jóvito Villalba y su narcisismo personalista: "Yo y mi partido, mi partido y yo", decía Jóvito muy orondo. Pero nunca pudo ser Presidente, sino un jalabolas de los adecos. Claro guardando las distancias: sin la inteligencia oratoria de Villalba, que, además, se agarraba las bolas. Villalba fue un político de centro-izquierda. MCM tiene algo del proto-fascismo de Germán Borregales y Alberto Solano. Eternos candidatos minoritarios del carnaval electoral y su tarjetón de colores. Pero tampoco tiene el estoicismo presupuestario de sus campañas. Algo de Burelli o Uslar, otros persistentes intelectuales de derecha de profesión derrotados, que a diferencia de Caldera, siempre disminuían. En esa carrera de Aquiles y la tortuga contra la adequidad, MCM es la Frankenstein (hembra) de la política del siglo XXI. No tiene antecedentes. Es hidropónica, pues no toca el su...