TRUMP Y SU DOLIENTE SACRIFICIAL
12/03/2025.- Segundos después que estallara la escaramuza aquella según la cual una bala salida de la multitud que asistió al espectáculo electoral del hoy emperador Donald Trump, la alarma más doméstica no se centró en la vida del para entonces juzgado expresidente, sino en su oreja colorada. A ciencia cierta, y como es natural en los mass media gringos, los ojos estaban puestos en la oreja y no en la vida del tipo. Las mensajerías de texto gringas y los guasaps se preguntaban si la bala le había volado el lóbulo o había logrado penetrar el pabellón y hasta ahí. Los canales televisivos no mostraban a un Trump caído en cámara lenta, o a un Trump bañado en sangre, o pescuezeando entre sus escoltas, como señal de que el proyectil hubiera rozado uno de los canales semicirculares o uno de los huesecillos de su cadena interna. Con las burgers y los hot dogs cada vez más fríos sobre las mesas, la fantástica y frenética población estadounidense,...