*SIMULACRO Y LITERATURA*
08 /07/2024.- Entre tantas remotas e inolvidables lecturas de Cien años de soledad , conservo muchas imágenes de la novela que se han venido instalando en mi memoria como recuerdos de vida. Con el tiempo, obras como esta, versos, aforismos relampagueantes y líricos de poetas leídos o escuchados y convertidos en "decires" (de familia) desde la infancia, declamados por mis padres o hermanos (Vallejo, Miguel Hernández, Neruda, Andrés Eloy, Miguel Otero o Alberto Arvelo Torrealba) han adquirido formas de seres vivos de carne y huesos en nuestra historia de vida, y andan acompañándonos como amuletos. Hay pasajes de la historia de Macondo cuyos visos de verosimilitud terminan por disipar sus rastros de ficción cuando en la vida "real" se expresan como escenas de una película recién vista en la que todos nos reconocemos. Suceden, son vividas y protagonizadas por los vecinos del barrio durante acontecimientos particulares, reuniones en las que se comparten necesidades,...