EL PERIODIQUITO 馃搼 DE TODITO
EL PERIODIQUITO 馃搼 DE TODITO
Semanario de circulaci贸n gratuita que no vale un toche 馃ぃ
Periodiquito de circulaci贸n estadal ,nacional y a nivel GLOBAL ✈️馃實
Premio 馃 internacional de la Real academia de la 馃憛 Espa帽ola
Si observas errores y horrores mejor cierra el pico 馃樂
N•5.153. A帽o 2025
Por : Walter Altuve
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MANDINGAZOS 馃憛
NO DEBEN ESTAR
En este nuevo gobierno municipal del Lcdo Derwin Sandoval, este pajuato agazapado y doble m谩scara de Aguas de Zamora , traidor como el solo, hasta fue convertido como urraca parlanchina por el borracho de la ch谩chara , este individuo se neg贸 a cancelarles los arreglos a la anterior administradora mi querida esposa Milagros Sandoval a pesar de que fue ella qui茅n ayudo a ingresar a trabajar este pobre muerto de hambre y viene y le paga de esta manera , jalabolas ,cantidad de llamadas le hizo mi esposa por meses y el par谩sito result贸 burl贸n y muy escu谩lido
¡ Imbecil !.
Bueno si no lo sacan yo me comprometo a sacarlo .
Aqui el negocio del efectivo era bien grande por Capitanejo, punta de piedra y Pedraza la Vieja , algo ilegal y hasta lo celebraban en radio ch谩chara.
¡ JALABOLAS DOBLE CARA !
馃が馃が
.Igual debe desterrarse de pasillos y escaleras de la alcald铆a y de toda actividad deportiva a la anterior "Mancha del deporte " hasta asco me produce nombrarlo .
.Sobre este tema del deporte esta direcci贸n debe funcionar sola y sin mezcla con otra direcci贸n . ¿ Porque ?
Esta direcci贸n bajo una buena gerencia puede combinar y gestionar entre lo p煤blico y privado para lograr excelentes actividades deportivas, muchos comerciantes son amantes de actividades deportivas y desde mi punto de vista se pueden traer buenos espect谩culos y organizar grandes eventos .
Aunque me tildan de loco all铆 les dejo mi loca idea .
.Sobre quienes controlan y se lucran con las actividades que realizan en la manga de coleo y realmente no le aportan una locha al gobierno municipal y ni la comunidad cercana se beneficia en algo ,esto tambi茅n debe ser revisado...
.Yo parto de la idea
Observando esta situaci贸n pa铆s ,que el alcalde debe buscar f贸rmulas con los comerciantes y productores ganaderos para hacer una alianza seria
En lo que respecta a la recuperaci贸n de veh铆culos sin estar esperando que desde Caracas nos env铆en carros nuevos que quiz谩s jam谩s lleguen.
Se debe trabajar en recuperar veh铆culos para fortalecer instituciones como el Cicpc,Bomberos, hospital, corpoelec, PEB, es tarea clave .
.Entonces me sorprende enterarme que una camioneta Toyota que siempre estuvo en buenas manos gracias a un buen chofer y ciudadano trabajador del concejo municipal , este veh铆culo fue transferido por un loco que fue presidente en el gobierno de borrachos y malandros a la direcci贸n a protecci贸n civil, no estoy muy ducho sobre el caso Pero esto es ilegal desde todo punto de vista ,sea que hayan alterado decreto y ordenanza es ilegal , este veh铆culo es propiedad de un ente aut贸nomo como el concejo municipal y debe ser devuelto ahhh y para colmo el de servicios p煤blicos una Toyota vuelta pedazos se la dieron .
INSOLITO....
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Barco
"¡Apunten! ¡Fuego con esa vaina! As铆, as铆, as铆 es que se gobierna", gritamos nosotros cuando el compa帽ero Trump dijo que Estados Unidos hab铆a disparado sobre un barco que ven铆a desde Venezuela cargado con drogas. Desde la clandestinidad —donde estamos quedando pocos—, gritamos al un铆sono: "¡Viva Estados Unidos, carajo!". Despu茅s, vino toda la paja esa de los analistas: que si el video fue hecho con inteligencia artificial, que no era un barco, que era una lancha, y que por qu茅 no lo detuvieron primero y averiguaron despu茅s. ¿Y d贸nde est谩n los once muertos? ¿Y d贸nde est谩 el piloto? Son del carajo preguntando, pero lo que no saben es que ese es un mensaje a Garc铆a o, mejor dicho, al dictador. O corres ahora o te encaramas despu茅s. Pero es bueno decir que la vaina nos alegr贸 y todav铆a nos mantiene alegres, esperando el otro ca帽onazo para que esta dictadura se acabe. Hay que destacar el papelazo de nuestros medios y periodistas. ¡Qu茅 buenos son y qu茅 bien hacen el trabajo que le pagamos bien caro! Todos salieron a dar la noticia con su piquete. Hubo otros que sacaron una noticia vieja, del actor brit谩nico Michael Palin, de los Monty Python, esos de la pel铆cula La vida de Brian (nosotros tambi茅n sabemos de cine). Dijeron que fue detenido en Sabaneta cuando filmaba al lado de una estatua del dictador anterior. La nota que sali贸 en El Pa铆s es del carajo: comienza hablando del caso y termina hablando del dictador, y diciendo que se hab铆a autoproclamado y otro mont贸n de vainas. En definitiva, hay enfermedades que se curan, pero el pasmo y el mal periodismo no.
La verdad es que el caso del barco, o de la lancha, o el pe帽ero, o el bote, o el Sierra Nevada —como dijo Bernab茅 Guti茅rrez en un momento de recuerdos alegres— tiene al mundo de la pol铆tica en modo preocupaci贸n. Dec铆an que Trump estaba enfermo, pero, por lo visto, con esas fake news de Marco Rubio, qued贸 de cama. Del carajazo, cuando el compa帽ero Trump estaba dando la noticia bomba, el compa帽ero Marco —Fake News— Rubio sali贸 corriendo para M茅xico. La verdad es que despu茅s, viendo la vaina detenidamente aqu铆, en la clandestinidad, uno se da cuenta de que hay muchas cosas raras en ese video del barco derribado. Como dijo la insigne compa帽era Angola, est谩 bien que uno haya estafado al compa帽ero Trump con el presidente interino —que no quiero nombrar para no tener mal aliento—, pero tampoco es para que el compa帽ero Trump nos vea cara de poceta y nos meta ese moj贸n tan grande. Perdone que le diga esa vaina as铆, mi presidente, pero ese video no convence a nadie, y mucho menos a uno que sabe c贸mo se falsean las vainas. Para muestra, busque por ah铆 lo que hicimos con las firmas en las planillas planas y despu茅s con la presentaci贸n de las actas en la OEA. No las presentamos en el CNE, donde ten铆amos que llevarlas, pero ni de vaina. Ah铆 se pod铆an dar cuenta de lo falso que somos. Por eso, se las llevamos al compa帽ero Almagro, que, sin necesidad de verlas, dijo que eran originales. Y no me echen m谩s cartas.
Tambi茅n da mucha pena que se tengan ocho buques y un submarino nuclear ah铆 al frente de Venezuela, o, mejor dicho, al frente de lo que queda de pa铆s, y vengan ahora a decirnos que le dispararon a un barco en aguas internacionales. Menos mal que ven铆a de Venezuela rumbo a Estados Unidos. Nos dicen que era gente del Tren de Aragua, tren que se descarril贸 hace tiempo, y despu茅s hablan del Cartel de los Soles… No, amigo, estos chavistas no son tan pendejos como ustedes creen. Hagan su falso positivo bien. Consulten con el compa帽ero 脕lvaro Uribe, que s铆 sabe de esa vaina porque es su especialidad y es muy solidario con uno. Hace poco nos ofreci贸 una motosierra, por si acaso…
El pap谩 de Margot, cuando vio el video en su computadora, se puso de pie y dijo: "Carajo, no es necesario ser Popeye el Marino para saber que esa vaina es falsa. No es un barco, es una lancha, y ah铆 no caben once traficantes porque esos tipos no son pendejos. No se suben de a mont贸n en un bote como ese, y, adem谩s, por qu茅 bombardearlos sin antes preguntarles: '¿Qui茅n anda ah铆?'. Nosotros somos embusteros, pero Trump abusa". Y se fue al cuarto y agarr贸 la puerta y le meti贸 ese co帽azo tan duro que la vecina sali贸 gritando: "M贸ntate en un barco y l谩nzate al mar, desgraciado, para ver si te bombardea Marco Rubio".
—No s茅 por qu茅 piensas t煤, soldado, que te odio yo… —me declama Margot.
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Pa铆s Petr贸leo
Juan Pablo P茅rez Alfonzo abogaba por reducir la producci贸n petrolera
En el libro de su autor铆a, Hundi茅ndonos en el excremento del diablo, el venezolano ide贸logo y fundador de la Opep Juan Pablo P茅rez Alfonzo, en 1972, afirma: “…la reducci贸n extrema de la producci贸n de petr贸leo podr铆a provocar la toma de conciencia indispensable para que procedamos a ejecutar lo que conviene a los intereses nacionales, antes que a los intereses extra帽os a Venezuela”.
El proleg贸meno del texto fue escrito por el gran economista y profesor de la UCV, Francisco Mieres, quien destaca en abierto desaf铆o “la corajuda actitud (de P茅rez Alfonzo) de restearse a fondo, que lo convierte a su vez en el m谩s lucido dirigente de oposici贸n a su propio gobierno… porque sabe que lo que est谩 en juego es demasiado serio para andarse con disimulos y maquillajes”.
“Se trata nada y nada menos de que Venezuela, junto a otros pa铆ses petroleros del tercer mundo, est谩n malbaratando la oportunidad hist贸rica que ellos mismos se forjaron, de dar un vuelco a su estructura subdesarrollada -chucuta, preferir铆a el doctor P茅rez- y de contribuir a superarla tambi茅n en otras naciones, acelerando as铆 la marcha hacia un nuevo y verdadero orden socioecon贸mico”.
Como corolario, narra P茅rez Alfonzo que, al terminar la dictadura de Juan Vicente G贸mez en 1935, pese a los ocho a帽os de primer exportador mundial de petr贸leo, Venezuela hab铆a recibido 煤nicamente 90 millones de d贸lares durante 19 a帽os, 1917-1935. En ese periodo las transnacionales petroleras extrajeron 1.148 millones de barriles de petr贸leo y 153 millones de barriles de gas equivalente.
“No obstante el baj铆simo precio por barril declarado, esa riqueza para las compa帽铆as alcanzaba 1.199 millones de d贸lares y de ella el Tesoro recibi贸 apenas 90 millones de d贸lares, el 8%. Aun as铆, el Efecto Venezuela mostr贸 sus primeras se帽ales. Esos 90 millones significaron a帽adir m谩s de un quinto al dinero recaudado por la dictadura en esos 19 a帽os”.
El Efecto Venezuela signific贸 que la agricultura se desarticul贸 y crecieron los barrios miserables alrededor de las alambradas de p煤as que rodeaban los campos petroleros, deslumbrados por los enga帽osos salarios de los trabajadores de la industria.
Es por tales desequilibrios causados en buena cuant铆a por la ingesta de d贸lares proveniente del petr贸leo, que la idea de reducir la producci贸n petrolera a 2,5 millones de barriles del tambi茅n fundador de la Corporaci贸n Venezolana del Petr贸leo, CVP, fue emitida en 1972, dos a帽os despu茅s de que Venezuela hab铆a alcanzado la mayor producci贸n petrolera de su historia, 3,7 millones de barriles diarios.
“El reto (de reducir la producci贸n petrolera) estimular铆a una posici贸n mental diferente, que nos haga voltear la vista de la peligrosa alucinaci贸n mental creada por el dinero f谩cil del petr贸leo”, explica.
“Podr铆a encaminarnos hacia aquella revoluci贸n por la conciencia, que se viene destacando entre otros por Reich, la cual parece se帽alar una v铆a m谩s expedita que las revoluciones o cambios de estructuras econ贸micas y pol铆ticas tan aleatorias, que postergan constantemente la liberaci贸n y la igualdad del hombre”, dice P茅rez Alfonzo.
Y a帽ade: “Debemos buscar cuanto antes un cambio de la manera que nos ha sido impuesta por inversionistas for谩neos en funci贸n principal de sus propios intereses y de los intereses de los pa铆ses consumidores de donde provienen esas inversiones”.
En otro art铆culo escrito para esta columna afirmamos que reducir la producci贸n petrolera enfrenta el imaginario instalado hasta los tu茅tanos en el venezolano que grita a ga帽ote suelto que el ideal de prosperidad econ贸mica y de empresa petrolera eficiente es producir y producir m谩s petr贸leo, pues con mayor producci贸n ingresan al pa铆s m谩s divisas que, supuestamente, generan bienestar econ贸mico.
Ocurre que eso de producir y producir m谩s petr贸leo tiene su origen en la Venezuela empujada, durante m谩s de cincuenta a帽os, a ser la mayor exportadora de petr贸leo en el mundo, frase rimbombante y pretenciosa que menosprecia y oculta los da帽os ambientales y el disfrute de los pa铆ses industrializados por llevarse nuestro petr贸leo a precios 铆nfimos.
El resultado de tal intoxicaci贸n de divisas ha sido la creaci贸n de clases medias “botaratas”, seg煤n lo expresaba R贸mulo Betancourt; los “ta’ barato, dame dos”, durante el primer gobierno de Carlos Andr茅s P茅rez; los “raspacupos”, en alg煤n periodo del Gobierno Bolivariano.
Pero los grandes beneficiarios han sido las mismas compa帽铆as petroleras, los corruptos privados y p煤blicos y el sistema financiero internacional, todos duchos en maniobras para hacer que nuestra atadura al d贸lar, los d贸lares pagados por las materias primas ingresen y regresen a sus cajas.
Por eso, Juan Pablo P茅rez Alfonzo, varias veces ministro de Petr贸leo, afirmaba que en la medida en que invertimos en exploraciones y subimos al mostrador de ventas nuevas reservas petroleras, en esa misma medida se hace m谩s dif铆cil disminuir la producci贸n y ponerle techo a los ingresos petroleros.
Cuestionaba as铆 que la frase producir y producir m谩s petr贸leo, como sin贸nimo de abundancia y eficiencia, se hab铆a instalado en el discurso pol铆tico de los ministros de petr贸leo de los gobiernos de Acci贸n Democr谩tica y Copei para expresarle a las autoridades de Estados Unidos que Venezuela era un surtidor “seguro y confiable de petr贸leo”.
Dura de roer, producir m谩s era tesis de Luis Giusti, presidente de Pdvsa entre 1994 y 1998, luego asesor de la Shell, quien interesado en distanciar a Venezuela de la Opep durante la Apertura Petrolera, ped铆a elevar la producci贸n a 6 millones de barriles diarios.
Y no qued贸 all铆. El programa de gobierno de Henrique Capriles, cuando fue candidato de la Mesa de la Unidad Democr谩tica, tambi茅n plante贸 elevar la producci贸n a 6 millones de barriles diarios.
Los planes de la Patria 2013-2019 y 2019-2025, hechas leyes, programas socieles del movimiento bolivariano, tambi茅n hacen lo suyo con la misma cifra de 6 millones de barriles diarios: el primero lo planteaba como meta para 2019 y el segundo para 2025.
La propuesta es que Venezuela no debe superar los dos millones de barriles diarios como muestra de compromiso contra el cambio clim谩tico, el cual invita a la transici贸n hacia fuentes energ茅ticas menos contaminantes y a repensar sobre el c贸mo debe actuar y relacionarse con el ambiente y consigo misma la industria del petr贸leo.
Los dos millones de barriles diarios satisfacen la capacidad media del plantel refinador nacional, responden a los requerimientos de divisas del pa铆s y atienden los ineludibles compromisos de suministros externos ya adquiridos.
La capacidad de refinaci贸n nacional es de 1,3 millones de barriles, pero ning煤n plantel refinador trabaja al 100%, por lo cual se puede tomar una media de 60%, equivalente a refinar 780.000 barriles. Quedar铆an disponibles para cumplir compromisos externos 1,22 millones de barriles diarios de crudo. En la actualidad se refina menos de 300.000 barriles diarios de crudo.
A煤n cuando hoy es necesario subir la producci贸n por encima del mill贸n de barriles actuales, el vigente despertar de la econom铆a demuestra que el pa铆s no requiere intoxicarse de divisas petroleras para elevar sus indicadores.
El proceso de ruptura con la dependencia petrolera se manifestar谩 entonces en la sana marcha de la econom铆a, lo cual implicar谩 el descenso progresivo de la producci贸n desde el techo de los dos millones de barriles.
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Pare de sufrir
Todo lo que usted quer铆a saber sobre el bloqueo pero no se atrev铆a a preguntar
Odry Farnetano
—¿Cu谩l ha sido el incomparable triunfo de la audaz Armada Invencible bloqueadora?
—Hasta ahora, la temeraria Armada Invencible, incrementada a 9 destructores, un acorazado Lake Erie programado para su desguace, un submarino at贸mico y enjambres de amenazadores cazabombarderos, aplic贸 todo su incomparable poder de fuego para reventar con un misil lo que seg煤n el video parece una lanchita de pescadores de dieciocho pies de eslora con humildes motores fuera de borda.
—¿Qu茅 pruebas contundentes quedan de la victoria?
—La oportuna explosi贸n desintegr贸 asimismo tripulantes y todo indicio del supuesto cargamento. No medi贸 advertencia, registro, ni acto hostil de las v铆ctimas. Se trata de asesinato con premeditaci贸n y alevos铆a, agravado con pirater铆a por ser cometido en alta mar y fuera de jurisdicci贸n de aguas territoriales.
—¿Es el Caribe tierra de nadie donde se puede destruir naves y vidas irresponsablemente?
—No. La Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribe帽os (Celac) en 2014 proclam贸 a Am茅rica Latina y el Caribe como Zona de Paz basada en el respeto de los principios y normas del Derecho Internacional, los instrumentos internacionales de los que los Estados miembros son parte, y los principios y prop贸sitos de la Carta de las Naciones Unidas.
—¿Sirve un desfile naval para combatir el narcotr谩fico?
—No. Los narc贸ticos se trafican en tierra, aire y mar mediante un complejo sistema que comprende financiamiento bancario, apoyo de las polic铆as que deber铆an combatirlo, complicidad del gobierno y redes de distribuci贸n omnipresentes que suplen a los estadounidenses consumidores, que en Estados Unidos, seg煤n su Encuesta Nacional sobre Consumo de Drogas y Salud, son 24,9% del total: uno de cada cuatro ciudadanos.
—¿Los narcos son indetectables?
—No. El ex agente de la CIA Edward Snowden en su libro Vigilancia permanente (Editorial Planeta, 2019) testimonia que Ira Hunt, el director de tecnolog铆a de la CIA, declar贸 desembozadamente que “tenemos pr谩cticamente a nuestro alcance la posibilidad de procesar toda la informaci贸n generada por el ser humano”. Resultar铆a muy casual que los 煤nicos exentos de esta supervigilancia fueran los narcos o sus c贸mplices en el gobierno y el sistema financiero.
—¿Tienen eficacia los cargos de “narcoterrorismo, tr谩fico de armas, lavado de dinero y corrupci贸n” interpuestos el 26 de marzo de 2020 por el fiscal general de Estados Unidos contra el Presidente leg铆timo de Venezuela, y la consiguiente recompensa de 50 millones por su asesinato o captura?
—El flamante fiscal parece no haber aprendido que los poderes de Estados Unidos s贸lo pueden aplicarse a ciudadanos de ese pa铆s por actos cometidos en su territorio. Ordenar el secuestro de ciudadanos de otros pa铆ses en el exterior sin debido proceso de extradici贸n es intento de extender en forma ilimitada los poderes de Estados Unidos a todos los territorios y los habitantes del globo. Tampoco es legal que Estados Unidos ofrezca recompensas por secuestrar o asesinar personas no sometidas a sus leyes ni residentes en su territorio: se trata de un soborno que hace a sus promotores reos del delito de incitaci贸n a delinquir.
—¿Lograr铆a una invasi贸n militar yanki controlar los estupefacientes?
—No. Dondequiera que llegan tropas estadounidenses irrumpe masivamente la droga. En Panam谩 desde 1905; en M茅xico durante la expedici贸n punitiva de Pershing en 1916, en Europa por el pacto del gobierno para indultar al jefe narco Lucky Luciano en 1942 a cambio de colaboraci贸n. En Cuba, el contubernio de la base de Guant谩namo con el dictador Batista protegi贸 la instalaci贸n de la mafia de Luciano y Meyer Lanski. En Laos, Camboya y Vietnam la CIA instaur贸 el narcotr谩fico mediante su aerol铆nea Air America. La misma agencia trafic贸 estupefacientes para financiar el affaire “Ir谩n—Contras” en Nicaragua. Para resumir, los sitios donde se instalan bases o tropas estadounidenses devienen enclaves del tr谩fico: Afganist谩n, Siria, Guatemala, Per煤, Ecuador, Colombia, Panam谩. Estados Unidos no es la excepci贸n.
—¿Tienen los bloqueadores un programa pol铆tico?
—S铆, el documento Land of grace, presentado por Mar铆a Corina Machado en ingl茅s. Comprende la privatizaci贸n de Petr贸leos de Venezuela, la eliminaci贸n del sistema de pensiones y de educaci贸n gratuita, la venta masiva de todas las propiedades de la Rep煤blica y la entrega de las zonas con recursos naturales, econ贸micos, comunicacionales, estrat茅gicos o tur铆sticos a empresas extranjeras exoneradas de pagar impuestos y de cumplir con las normas laborales.
—¿Estados Unidos pretende invadir Venezuela por generosidad?
—No. Estados Unidos es el mayor consumidor de energ铆a f贸sil del mundo; importa 40% de la que devora, sus hidrocarburos de fracking son los m谩s costosos del mercado, sus reservas seg煤n Wikipedia se agotar谩n en 15 a帽os y ocupan un modest铆simo onceno lugar, mientras que las de Venezuela son las primeras del planeta.
—¿La invasi贸n ser谩 para esta noche?
—No. La invasi贸n de Granada requiri贸 7.000 marines; la de Panam谩 necesit贸 30.000, la de Vietnam del Sur en 1969 consumi贸 450.000. Invadir y controlar un pa铆s de m谩s de 30 millones de habitantes y 915.445 kil贸metros cuadrados requerir铆a efectivos incalculables.
—¿Estamos solos ante un coloso?
—A fuerzas globalizantes, estrategias globales. En el mundo actual avanza un conflicto entre la Alianza Atl谩ntica de Estados Unidos y la Uni贸n Europea, representados por el G7, el G20 y la Organizaci贸n Mundial del Comercio, y los pa铆ses emergentes como China, Rusia, Ir谩n, Brasil y la India, representados en el Asean, la Organizaci贸n para la Cooperaci贸n de Shangai, el Brics+, el Mercosur, el Alba, Unasur, la Celac y los No Alineados. Para nada les interesar铆a que, si cayera Venezuela, un hemisferio del planeta y sus incomparables riquezas quedaran bajo la hegemon铆a exclusiva de Estados Unidos. Como en 1902 y 1903, lo m谩s probable es que una h谩bil diplomacia del equilibrio nos salve una vez m谩s de la planta insolente del extranjero.
—¿Es el bloqueo arma inmediata e infalible?
—Preguntar a Nicaragua, bloqueada desde hace 46 a帽os, a Cuba, bloqueada hace 65, y a la Rep煤blica Popular China, bloqueada hace 80 a帽os y hoy primera potencia del mundo.
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Geoestrategia
Rusia est谩 aprendiendo. Occidente est谩 dando vueltas.
Por
Tarik Cyril Amar*
En algunos aspectos importantes que los guerreros de la informaci贸n occidentales suelen pasar por alto, Rusia y Occidente son bastante similares. Al igual que Occidente, Rusia posee un Estado t铆picamente moderno, aunque hoy funciona mucho mejor que sus hom贸logos occidentales.
La econom铆a rusa es capitalista, como en casi todo el mundo, ahora, incluso si el Estado ruso, al funcionar mejor, ha reafirmado su control sobre los ricos, mientras que Occidente, harto del neoliberalismo, les permite dominar y perjudicar los intereses nacionales. Esta es una de las razones, dicho sea de paso, por la que Rusia ha resistido una guerra econ贸mica occidental de una brutalidad sin precedentes y cuenta con un complejo militar-industrial mucho m谩s eficaz que Occidente.
Por 煤ltimo, si bien Rusia se extiende por Europa y Asia, tambi茅n es una fuerza importante dentro de esa tradici贸n cultural espec铆fica cuyos or铆genes asociamos con Europa, o m谩s ampliamente, con Occidente, desde las novelas hasta los conservatorios cl谩sicos.
Sin embargo, en otros aspectos, existen diferencias fundamentales entre Rusia y Occidente. Olvidemos por un momento los sospechosos habituales (la ortodoxia rusa frente al resto, por ejemplo, o las especulaciones habituales sobre el espacio, el clima y la mentalidad). En cambio, seamos concretos y muy contempor谩neos: pregunt茅monos qu茅 diferencias son m谩s importantes para encontrar (o no) una paz v谩lida para el conflicto de Ucrania. Entonces surgen dos cosas, una obvia y la otra un poco menos.
Lo que es f谩cil de detectar es que Rusia est谩 unida y Occidente no. En parte, esto se debe simplemente a que Mosc煤 gobierna un solo pa铆s, mientras que Washington, la capital de facto de Occidente como entidad geopol铆tica, gobierna —y explota cada vez con mayor crudeza— un complejo imperio exterior de estados-naci贸n formalmente independientes que son, de facto, sus clientes, sat茅lites y vasallos.
Si bien Estados Unidos ejerce una gran fuerza bruta sobre su territorio, en realidad, este es tan potencialmente fis铆paro como cualquier imperio anterior. Si cree que la mera afirmaci贸n de unidad y control es lo mismo que la realidad, preg煤ntele a los sovi茅ticos qu茅 tal les fue con esa idea. Excepto que no puede, porque un d铆a estaban all铆 y al siguiente, como por arte de magia, ya no estaban.
Lo que es m谩s dif铆cil de notar –pero que nunca pasa desapercibido una vez que lo hacemos– es que los establecimientos pol铆ticos de Rusia y Occidente tienen hoy patrones de aprendizaje fundamentalmente diferentes.
En resumen, Rusia es normal en el sentido de que tiene una curva de aprendizaje , y una agradable curva ascendente: es por eso que a sus oponentes les resulta imposible enga帽arla masivamente, como ocurri贸 a fines de los a帽os 1980 y durante gran parte de los a帽os 1990.
Por otro lado, el patr贸n de aprendizaje actual de las 茅lites occidentales, especialmente las europeas, es sumamente inusual: forma, en efecto, un c铆rculo plano y cerrado . En esa trayectoria, las cosas se mueven, pero nunca cambian realmente.
El estado actual de los intentos de poner fin al conflicto en Ucrania mediante la negociaci贸n y el compromiso ilustra a la perfecci贸n esta diferencia. De hecho, tanto Rusia como Occidente est谩n demostrando sus respectivos patrones de aprendizaje, o en el caso de Occidente, de no aprendizaje, de forma ejemplar.
Por parte de Rusia, las duras lecciones de la sistem谩tica mala fe occidental —desde las promesas de no expandir la OTAN hasta Minsk II— han sido asimiladas por completo. Como resultado, Mosc煤, aun estando abierta al di谩logo y a una soluci贸n mediante un acuerdo realista, no comete el error de dejarse llevar por emociones, esperanzas y vibraciones pasajeras (la "vibra de Alaska", por ejemplo), como le ocurri贸 a Rusia (y antes a la Uni贸n Sovi茅tica) en torno al fin de la Guerra Fr铆a, con consecuencias extremadamente dolorosas.
En concreto, esto significa que el liderazgo ruso ha dejado claro que, tanto despu茅s de la cumbre de Alaska como antes, no har谩 concesiones en objetivos clave. Por ejemplo, Mosc煤 no aceptar谩 la idea de que Ucrania se afilie a la OTAN, ni siquiera bajo otra etiqueta. Asimismo, no tolerar谩 tropas de pa铆ses de la OTAN en la Ucrania de posguerra, y no renunciar谩 a garantizar los derechos de los rusohablantes en Ucrania. Los intentos, bastante absurdos, de presionar al Kremlin para que se re煤na prematuramente con el l铆der ucraniano, Vlad铆mir Zelenski, cuya fecha de caducidad ha vencido, tampoco han dado resultados.
Hay observadores en Occidente inmunes a la propaganda occidental y que eval煤an a Rusia con imparcialidad. Algunos de ellos han expresado recientemente su preocupaci贸n por la posibilidad de que Mosc煤 caiga en las trampas occidentales, como ocurri贸 al final de la Guerra Fr铆a o en 2015, cuando Rusia acept贸 el acuerdo de Minsk II, del que Occidente y Ucrania abusaron posteriormente. Sin embargo, los l铆deres rusos no dan se帽ales de correr peligro esta vez.
Occidente, sin embargo, se ha estancado en sus costumbres. Al menos en general, parece que a煤n no ha aprendido nada del brutal fracaso de su estrategia de expansi贸n mediante enga帽os, posterior a la Guerra Fr铆a, y de su reciente intento de eliminar a Rusia como gran potencia mediante una guerra indirecta con Ucrania. La OTAN se ha derrumbado , en realidad, pero la OTAN no se da cuenta.
La se帽al m谩s evidente de que Occidente a煤n no ha aprendido la lecci贸n es su persistente h谩bito de autodiplomacia. La peculiaridad de Occidente reside en que la mayor parte de sus intensas y emocionantes negociaciones las realiza consigo mismo. Si bien se podr铆a pensar que esto se debe a que Occidente, estructuralmente, no est谩 unido, esa no es, en realidad, la verdadera raz贸n de este h谩bito narcisista.
En realidad, la raz贸n de esta negativa autodestructiva a afrontar la realidad es otra. A saber, un profundo, totalmente infundado y patol贸gicamente incuestionable sentido de superioridad. Es como si Occidente fuera tan poderoso que no necesitara preocuparse por lo que digan los dem谩s, sino solo por su propio soliloquio. Una fantas铆a absurda y sumamente perjudicial.
Pensemos en la llamada " Coalici贸n de los dispuestos " , en esencia una agrupaci贸n improvisada de estados mayoritariamente europeos (Canad谩 hace lo mismo que Canad谩 y no puede decidirse) que parecen incapaces de dejar de planificar -con alg煤n grado de sinceridad- c贸mo colocar de alguna manera sus tropas en la Ucrania de la posguerra, aunque sea con un "respaldo" estadounidense que nadie puede definir de manera plausible.
Basta con seguir los debates occidentales y los medios de comunicaci贸n tradicionales sobre este esfuerzo continuo y confuso para darse cuenta de un hecho crucial: la respuesta de Rusia a cualquier plan de este tipo es un rotundo no. Y, sin embargo, Occidente se aferra a su mon贸logo geopol铆tico interno: debate sin cesar sobre algo que, si sus l铆deres hubieran escuchado a sus hom贸logos rusos, sab铆an que no se podr铆a lograr. Porque insistir en lograrlo significa que Mosc煤 no se conformar谩, sino que seguir谩 luchando y ganando.
Esa podr铆a ser, por supuesto, la verdadera intenci贸n occidental: crear un obst谩culo para el acuerdo. Pero si es as铆, la siguiente pregunta es por qu茅 Estados Unidos tolera esta operaci贸n de dilaci贸n y sabotaje por parte de sus vasallos europeos.
Hay tres posibles respuestas a esa pregunta: O bien Estados Unidos ya planea en secreto anular a sus dependientes europeos y, por lo tanto, no le importa c贸mo se entretienen con sus fantas铆as. O bien Washington sigue tan ciego a la realidad como los europeos. O bien, finalmente, Trump y su equipo creen que pueden usar el constante parloteo de los europeos sobre su coalici贸n sin salida como una especie de palanca en las negociaciones con Mosc煤.
De esas tres posturas estadounidenses, solo una ser铆a realista y productiva: la primera. Las otras dos significar铆an que Washington es tan incapaz de aprender como Europa, porque un intento estadounidense de usar el discurso europeo como una especie de farol para presionar a Rusia indicar铆a que el equipo de Trump no ha aceptado la determinaci贸n de Rusia de no ceder en sus importantes objetivos b茅licos mientras gana en el campo de batalla.
Se podr铆an a帽adir m谩s ejemplos. Por ejemplo, las declaraciones err谩ticas de Washington y la venta de armas respecto a que Kiev no se le conceder铆a o necesitar铆a la capacidad de atacar profundamente en Rusia. O su 煤ltimo intento de operar una vez m谩s con un plazo y advertencias vagas: esta vez, son dos semanas y, seg煤n nos ha dicho el presidente estadounidense, dentro de ellas decidir谩 qu茅 hacer con Ucrania y la pol铆tica de Estados Unidos hacia el pa铆s. En esencia, si a煤n no se avanza hacia un acuerdo de paz, o se redobla la apuesta por la confrontaci贸n con Rusia, al estilo Biden, o se deja esta guerra indirecta, terriblemente equivocada, en manos de los europeos que son demasiado obstinados para abandonarla definitivamente.
Las recientes decisiones y acciones de Trump parecen demostrar que, con respecto a la guerra de Ucrania, Estados Unidos est谩 dando un giro y dejando atr谩s ese c铆rculo vicioso de inacci贸n, para convertirse en un pa铆s con una curva de aprendizaje en pol铆tica exterior m谩s normal, al igual que Rusia. Solo podemos esperar que esta actitud m谩s sensata prevalezca, incluso si Europa Occidental quiere quedarse atr谩s en su impotente fantas铆a de espl茅ndida omnipotencia.
*historiador alem谩n que trabaja en la Universidad Ko莽 de Estambul, sobre Rusia, Ucrania y Europa del Este, la historia de la Segunda Guerra Mundial, la Guerra Fr铆a cultural y la pol铆tica de la memoria
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