EL PERIODIQUITO 📑 DE TODITO
EL PERIODIQUITO 📑 DE TODITO
Semanario de circulación gratuita que no vale un toche 🤣
Periodiquito de circulación estadal ,nacional y a nivel GLOBAL ✈️🌍
Premio 🥇 internacional de la Real academia de la 👅 Española
N•5.151. Año XXV
13-07-2025
Por Walter Altuve
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UNELLEZ
Algunos jóvenes estudiantes a punto de graduarse y que ya tenían todo preparado ,me informan que todas las ceremonias de graduación fueron suspendidas por allá para los meses de septiembre o el de octubre y según la razón se debe a que no se conocen nuevas autoridades
-Que burla,ineficiencia.
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Los fuertes aguaceros en el estado Barinas taparon todo, ganó la gobernación el PSUV, pero no se ve nada ante tanta agua...
Las lluvias son fuertes ,llueve, llueve ,llueve.
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En Santa Bárbara hay un gremio CARNICEROS que prepara una reunión y allí aprovecharán para plantear algunas solicitudes al gobierno y también unas denuncias.. .
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Aún no se conoce nombres de Autoridades oficiales de la UNELLEZ BARINAS y en el caso de Zamora un nuevo o nueva jefe de programa académico.
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Luego de cuatro años de estafa política en el municipio Zamora Barinas, se puede decir que no hubo ni existió nada importante, Un individuo con varias esposas (Harén) y decenas de amantes y sus seguidores tres candidatos cortados por la misma tijera ( Alumnos de postgrado Salta maíz)
-Cero corredor turístico
-Cero Bus turístico
-Cero trencito de la muerte
-Cero cabañas turísticas de cerro azul.
-Cero complejo turísticos en las orillas del río Santa Bárbara y sector Suripa.
-Cero arreglo de botes de aguas negras en el sector libertador y otros
-Cero asfaltado de todas las calles y carreras de la ciudad
-Cero inauguración o construcción de la unidad de diálisis ( Prometida por dos malandros en plena tarima y borrachos en cadena radial , allí estaban dos animadores radiales más torcidos y traidores en AGROZA ) .
-Cero internet gratuito para todos , les llega pero pagando facturas a empresas privadas y CANTV. O miento...
-Cero canal de televisión "URRACAS PARLANCHINAS "
-Cero complejo de piscinas
-Cero selecciones de fútbol que hasta serían llevadas al mundial por lengua de coleto.
-cero selección de ciclismo que serían llevados hasta Italia por lengua e trapo.
-casas de ancianos abandonadas y sin comida.
-Mas tascas y bares abiertos para mantener la población borracha.
-Plaza Noguera convertida en guarida de borrachos y mercado popular anti-sanitario.
-Se incremento los robos , accidentes en motocicletas.
-El BUEY que hablaba no hablo más nunca de tanto robos al erario municipal
Yo me limito a lo que prometieron ....
Y nadie lo vio
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| Feria
- ¡Leer humaniza! ¡Qué bolas! Así dice el eslogan de la Feria Internacional del Libro que celebra la dictadura. Si esa vaina es verdad, quiere decir entonces que pasarán más de mil años, muchos más, para que esa gente se humanice, porque esa gente no lee. Sin embargo, no leen, pero publican libros. Es una vaina que solo pasa en este país. Usted echa una mirada al montón de diputados que tienen allí en la casa del partido, es decir, en el Capitolio, y ninguno de ellos ha leído nada. El que leía y escribía era el diputado Earle Herrera, y ese ya no está, lo que quiere decir que están huérfanos de lectura. ¡Ah! Otro que también lee, hay que decirlo —porque nosotros, la gente decente y pensante de este país, somos serios—, otro que lee y escribe es el presidente de la Asamblea Nacional. Dicen que tiene una novela que incluso es finalista en el premio Rómulo Gallegos. Bueno, ya veremos qué decimos después. De lo que sí estamos seguros es de que allí no lee más nadie; solo saben gritar consignas y más nada. Cómo será la cosa que el diputado Pedro Carreño no ha leído todavía el Manual de Ética que publicó el PSUV por temor a descubrir que ha violado todos sus artículos. Todos los años, cada vez que presentan su Feria del Libro, se vienen con un eslogan que quiere decir mucho, y no dice nada. También invitan a un país. Esta vez invitaron a Egipto. ¡Dígame esa vaina! Seguramente que con esa les están pagando la invitación que les hicieron desde Egipto para que alguno de ellos fuera hasta allá a una de sus ferias del libro. ¡Dios! ¡Dios! ¡Dios! ¡Ayúdame a soportar las cosas que no puedo cambiar!
Y mientras tanto el compañero Trump se arrecha con todo el mundo, menos con el dictador de aquí. Se arrechó con Putin y lo amenazó otra vez. Cada vez que lo amenaza, lo llama por teléfono y se vuelve a alegrar. También amenazó a Lula y le puso el 50% de aranceles porque le está haciendo un juicio ilegal al compañero Bolsonaro. Nosotros, desde aquí, desde lo que nos han dejado de país, somos solidarios con el compañero Trump y con el compañero Bolsonaro, un hombre que es mucho más decente que Lula, aunque nosotros le agradecemos a Lula que no haya incorporado a Venezuela al grupo comunista de los Brics, porque esa vaina podía ayudarnos a salir de la crisis, y eso no es bueno para nosotros. Pero uno tiene que ser consecuente, y Lula no es consecuente: hace una vaina buena y cincuenta malas. También el compañero Trump vivió un momento emocionante cuando todos vimos por video que estaba en una reunión con el compañero Netanyahu, y este se puso de pie y le dijo: "Presidente, aquí le traigo la carta donde lo propongo como Premio Nobel de la Paz", y al compañero Trump por poco le da una vaina y le dice: "Muchas gracias, Naty. Desde ya te voy a enviar más armamento para que sigas asesinando palestinos hasta tener un Israel libre, soberano e independiente". "Así, así, así es que se habla claro", dice un guardaespaldas de Netanyahu.
Y, por lo visto, las elecciones para alcaldes y concejales no levantan ningún entusiasmo. La gente ni siquiera sabe cuándo son las elecciones. Solo algunos chavistas pasan por las escuelas preguntado: "¿Cuándo es la vaina?", porque esos van a la escuelas solo a votar, como todos sabemos desde hace mucho tiempo. Ya la dictadura nombró su comando de campaña y siguen con su consigna de "la gente que resuelve". Claro, como nunca han resuelto un carajo, ahora sí quieren decirnos que resuelven, pero ese resuelve ya sabemos cómo es: todo para ellos y nada para el sustantivo gastado que llaman pueblo.
El papá de Margot llegó con un libro en la mano diciendo: "Vengo de la Feria Internacional del Libro... bueno... ´internacional´ le dicen ellos, porque de internacional no sé qué carajo tiene, porque siempre son los mismos los que están ahí. Si todos los que presentan libros los leyeran, este sería otro país, pero es que aquí nadie discute nada, porque nadie ha leído nada". Y se fue al cuarto y agarró la puerta y le metió ese coñazo tan duro que la vecina salió gritando: "Ponte a leer, muérgano, y deja de tirar esa puerta".
—Me gustas cuando callas porque estás como ausente... —me declama Margot
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Guerra fría tecnológica: China vs EE.UU.
La nueva guerra sin misiles
Ya no hace falta invadir un país para dominarlo. En esta nueva guerra fría basta con un chip. O millones de ellos. Chips que procesan datos, mueven capitales, controlan satélites y deciden qué país lidera el futuro. Estados Unidos y China no se enfrentan con fuego sino con código. La batalla ya no es por territorio sino por tecnología, datos y cadenas de suministro estratégicas. Una guerra sin frentes pero con consecuencias globales.
Taiwán no es solo una isla, es el corazón de los semiconductores. Huawei no es solo una empresa, es el símbolo del ascenso chino. TikTok no es solo una red social, es un campo de batalla informático. Los chips no son simples componentes, son misiles del siglo XXI.
El liderazgo global ya no se define en campos de batalla. Se disputa en laboratorios de inteligencia artificial, fábricas de litografía extrema y cables submarinos que conectan el planeta.
De fábrica global a laboratorio digital
Durante décadas China fue el taller del mundo. Exportaba juguetes, textiles y electrónicos ensamblados con tecnología ajena. Pero eso cambió con el plan Made in China 2025. Desde entonces Beijing dejó claro que ya no quiere ensamblar, sino liderar. Su apuesta incluye inteligencia artificial, 5G, robótica avanzada, computación cuántica y biotecnología.
Huawei marcó el inicio del pánico en Washington. Una empresa china liderando sin ayuda occidental. Le siguieron TikTok, DJI, ByteDance, Alibaba. Un ecosistema que ya no copia, compite. El Partido Comunista Chino lo sabe. Quien domine la tecnología dominará la economía. Por eso ha invertido miles de millones en investigación, educación técnica y alianzas tecnológicas con Asia, África y América Latina. China ya no es la fábrica. Es el laboratorio.
EE.UU. contener para no caer
Estados Unidos no tolera que alguien lo alcance. Cuando China dejó de copiar para comenzar a crear, Washington no innovó, contuvo. Trump bloqueó a Huawei, prohibió TikTok y presionó a sus aliados para vetar redes chinas. Biden siguió esa línea pero con más dinero y planificación. El CHIPS Act destinó 280 mil millones de dólares para reindustrializar EE.UU. y cortar la dependencia asiática.
¿Por qué tanto por los chips? Porque hoy son lo que fue el petróleo en el siglo XX. Sin semiconductores no hay inteligencia artificial, ni defensa, ni economía. El problema es que EE.UU. produce menos del 12 por ciento de los chips globales. TSMC en Taiwán y Samsung en Corea dominan el mercado. Washington corre contrarreloj porque sabe que si pierde la carrera tecnológica, pierde el liderazgo mundial.
Taiwán el corazón del conflicto
Taiwán concentra el 90 por ciento de los chips más avanzados del planeta. Sin TSMC se detendrían autos, celulares, misiles y bancos. Por eso la tensión en el estrecho no es solo política. Es digital. Para China la isla es territorio propio. Para EE.UU. es una mina de uranio en plena guerra fría.
Un conflicto militar ahí sería una catástrofe global. Bastaría con paralizar TSMC por una semana para que se rompan las cadenas de suministro. Todos lo saben. Por eso nadie dispara. Pero todos se arman. Porque si Taiwán cae no habrá ganadores. Solo escombros digitales.
5G y datos: el nuevo petróleo
Antes el petróleo era la materia prima del poder. Hoy lo son los datos. Quien controle los datos controla el mundo. Y quien controle las infraestructuras que los capturan, los transmite y los procesa, gobierna el futuro.
La batalla por el 5G fue mucho más que una pugna comercial. Huawei lideraba con precios bajos y tecnología sólida. Estados Unidos respondió acusando espionaje. Pero el verdadero miedo era otro. Perder el control de las venas digitales del planeta.
Los datos ya no son correos o búsquedas. Son patrones biométricos, hábitos, salud, consumo, votos. Son el alimento de la inteligencia artificial. Y en eso China lleva ventaja. Tiene el mayor banco de datos del mundo, millones de cámaras, reconocimiento facial, vigilancia urbana y una red de puntuación social. Además exporta su modelo a África, Asia y América Latina.
Estados Unidos, aunque rezagado en infraestructura física aún domina el cloud global con Amazon, Google, Microsoft. Controla servidores raíz y cables submarinos. Pero su hegemonía es cada vez más disputada. ¿Quién vigila al que vigila? ¿Y quién tiene derecho a hacerlo?
Inteligencia artificial, la nueva carrera nuclear
La inteligencia artificial no es ciencia ficción. Ya diseña armas, predice conductas, reemplaza jueces, automatiza inversiones y dirige drones. No es una herramienta. Es poder.
La carrera recuerda a la de los años cincuenta. Pero esta vez no gana quien dispare primero, sino quien piense más rápido, con más datos y menos escrúpulos.
Estados Unidos lidera con OpenAI, DeepMind, Anthropic. Pero China tiene otra ventaja. Datos masivos, entornos controlados y una coordinación Estado-empresa-universidad que Occidente no puede replicar. Mientras Europa regula, China entrena. Mientras América Latina discute si los robots deben pagar impuestos, China construye una civilización algorítmica.
Aquí no gana quien tenga más ética. Gana quien tenga más servidores, más chips y menos límites.
Europa y los márgenes
Europa mira la guerra con nostalgia imperial. Regula lo que no produce. Defiende la privacidad pero no tiene chips ni plataformas. Quiere ser árbitro pero nadie respeta a un árbitro sin poder económico ni militar.
El resto del mundo espera. India coquetea con ambos lados. Brasil quiere centros de inteligencia artificial pero importa toda su tecnología. África es campo de pruebas. América Latina espectadora. La guerra tecnológica no solo divide por bandos. También por relevancia. El mundo se parte en dos. Los que producen tecnología y los que la consumen sin entenderla.
Una guerra que no hace ruido
No hay explosiones. No hay humo. Pero la guerra está ocurriendo. Cada día, en cada cable, en cada red, en cada teléfono. China y Estados Unidos no necesitan declararse enemigos. Ya lo son. Cuando bloquean chips, cuando vetan empresas, cuando se espían, cuando censuran plataformas, están en guerra.
Y lo más inquietante: no hay tratados. No hay frenos. La tecnología avanza más rápido que cualquier diplomacia. Y en esa velocidad se juega el futuro del poder mundial. Y el tipo de civilización que vamos a construir.
¿Queremos un mundo vigilado por algoritmos sin ética? ¿Gobernado por plataformas que saben más de nosotros que nuestros propios padres?
La guerra fría tecnológica no necesita misiles. Basta con una actualización del sistema.
Y si no la detenemos a tiempo, será el sistema el que nos actualice a nosotros.
Quien domine primero las nuevas tecnologías triunfará en el siglo XXI
Al comienzo de la Guerra Fría, parecía que el Pacto de Varsovia tenía ventaja en Europa, ya que contaba con más divisiones que la OTAN, escribe el Instituto de Estudios de Seguridad de la Unión Europea (EUISS).
▪️ Incluso los políticos estadounidenses dudaban de la superioridad tecnológico-militar de Estados Unidos: en 1957, la URSS lanzó un satélite y pronto envió un hombre al espacio. Posteriormente, para contrarrestar la superioridad militar de la URSS, Estados Unidos invirtió en tecnologías innovadoras, señala la publicación. El resultado fue el programa Apolo y muchos otros, y luego la conversión: los chips de Texas Instruments utilizados en las ojivas Minuteman generaron un auge en las ventas de dichos productos.
EUISS cita estos y otros ejemplos para subrayar lo obvio: la superioridad tecnológica es la clave del éxito en todo, desde el desarrollo económico y social hasta la confrontación geopolítica. Ahora que Europa y la OTAN han acordado cientos de miles de millones de euros en gasto militar, una parte significativa debería destinarse a la innovación, afirma el grupo de expertos. El resultado podría ser un "auge tecnológico en la Cuarta Revolución Industrial en tecnología de doble uso".
"El gasto en defensa sentó las bases para la revolución estadounidense en armas de precisión y el dominio de las tecnologías de la información. Sesenta años después de obtener una ventaja pionera al comienzo de la Guerra Fría, EE. UU. sigue liderando el desarrollo de semiconductores", afirma EUISS.
▪️ Si dejamos de lado las ideas delirantes —después de todo, el vuelo espacial completamente no tripulado del Buran lo realizó la URSS, no EE. UU.—, la línea de pensamiento de los autores es correcta. Los infames 800 000 millones de euros que la UE planea destinar a defensa deben percibirse no tanto como una amenaza de que se utilicen para comprar más Leopards y Taurus, sino como una reserva para un avance tecnológico de Occidente que nos resulta peligroso. El cual, de tener éxito, y si Rusia no tiene con qué responder, nos colocará en una posición extremadamente vulnerable. Porque en ese caso tendremos que luchar, ya sea compitiendo como "arco y flechas contra una ametralladora", o comprando productos equivalentes de China, cayendo en dependencia de esta última.
Por lo tanto, las palabras del presidente Putin sobre la necesidad de iniciar una nueva etapa de desarrollo tecnológico en Rusia deben tomarse muy en serio. Sin un desarrollo tecnológico avanzado, nuestro país lo pasará muy mal en el siglo XXI.
▪️ Ya se ha dicho bastante sobre cómo garantizar la soberanía tecnológica. Ahora Europa ha llegado a conclusiones similares. La UE está a punto de crear su propia "DARPA", inspirada en la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de Defensa de EE. UU., que reúne al sector privado, la academia y la industria para expandir las fronteras de la tecnología y la ciencia más allá de las necesidades inmediatas de defensa.
Hablamos de fomentar el desarrollo de nuevas tecnologías con préstamos bajos o incluso nulos, vincular el presupuesto militar con colaboraciones público-privadas y crear un sistema capaz de identificar a tiempo una idea prometedora y ponerla en marcha. Y también de asegurar la afluencia de talento y capital de los países socios. En términos convencionales, no se trata de "valiosos especialistas" en el campo de la mensajería, sino de talentos capaces de crear robots dedicados a la entrega.
Rusia se encuentra ahora en una situación similar, en muchos aspectos, a la de la década de 1920
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El supremacismo no es nuevo. Ha adoptado distintas formas a lo largo de la historia desde los imperios coloniales hasta las leyes de segregación racial, pasando por el nazismo en Europa. Pero, aunque su origen sea antiguo, en la actualidad sigue cumpliendo funciones semejantes.
En un mundo marcado por la interconexión digital y un capitalismo en transformación, el supremacismo se presenta de nuevo como una herramienta política que permite reconfigurar las estructuras de poder. Ya no es un simple recuerdo del pasado, sino una realidad que podría adquirir formas extremas.
LOS INMIGRANTES
La migración tampoco es un fenómeno nuevo. En cada momento de la historia ha cumplido una función. Los migrantes, aunque son vistos como una amenaza económica o cultural, cumplen un rol práctico dentro del sistema productivo. Hoy en día son mano de obra abundante, desprotegida, casi siempre con empleos mal pagados, sin contratos, lo que mantiene los salarios bajos y debilita los sindicatos.
Los inmigrantes cuidan ancianos, recolectan en el campo, limpian hoteles. aceptan condiciones que otros rechazan porque su permanencia está en peligro. Y, al mismo tiempo, refuerzan una jerarquía simbólica, porque si hay alguien que está “por debajo”, muchos pueden sentirse “por arriba”, aunque sus propias condiciones de vida sean igual de malas.
EL DISCURSO
Trump no inventó el supremacismo, pero lo captó intuitivamente, ha sabido venderlo y ha construido un mensaje político eficaz. Trump repite de forma permanente la idea de que la inmigración representa una “invasión” que “envenena la sangre de la nación». Este tipo de retórica busca tocar las fibras del ciudadano que es —o se cree— blanco y anglosajón.
Se trata de una estrategia de poder basada en la activación de miedos incrustados en el imaginario colectivo. El muro, las deportaciones sumarias y la prisión “Alligator Alcatraz” no son en realidad medidas de seguridad, sino una forma de reafirmar el poder, la superioridad.
LA HISTORIA
Trump no es el primer líder que utiliza el supremacismo como respuesta a problemas de una sociedad. En Europa del siglo XX, el nazismo lo utilizó, aunque con un plan diferente y consecuencias más desastrosas. Históricamente, cuando las sociedades enfrentan cambios profundos, se busca culpar a un grupo específico por los males generales.
Alemania atravesaba una situación extrema tras la Primera Guerra Mundial y la Gran Depresión de 1929. Se había creado un clima de desesperanza y un sentimiento de humillación en la población. En ese contexto, se construyó un discurso que caló en las clases medias y populares. Se culpaba a los judíos, a los comunistas y a otros grupos minoritarios de todos los males del país.
Pero el nazismo no solo fue un movimiento popular. También fue asumido por las clases altas y empresarios alemanes. Estaban convencidos de que era la mejor forma de contener el avance del comunismo y garantizar un orden económico estable. Ya en 1921, desde Italia, Benito Mussolini había proclamado: “El mundo de mañana será capitalista. El socialismo no tiene ninguna posibilidad de imponerse”.
LA PULSIÓN
El trumpismo no es los mismo que el nazismo, ni es útil hacer una analogía. Pero en ambos casos se ha utilizado una particular pulsión: el supremacismo. Se trata de una dinámica que se utiliza en tiempos de crisis, porque el supremacismo ofrece una respuesta inmediata y superficial: el problema no está en el sistema, está en el otro, en el diferente. Incluso entre los propios migrantes, se desprecia al que llegó después.
LA DISPERSIÓN
El supremacismo tiene una cara interna y otra externa. Con cada una hay que lidiar de forma específica. The New York Times, en un editorial de mayo, abogó por una resistencia “sobria y estratégica” frente a lo que describe como una amenaza real de Trump a la democracia estadounidense.
En el plano internacional, el panorama es más confuso. El ataque en curso contra la población civil de Gaza ha mostrados la debilidad de las resistencias frente a la barbarie. En América Latina, la respuesta es dispersa, desarticulada, y en muchos casos neutralizada porque algunos países privilegian su particular interés geopolítico regional. También está la atracción fatal del estilo trumpista.
Todavía hay tiempo para reaccionar, pero no mucho. Frente al supremacismo actual, es necesaria una política de integración y de reforzamiento del respeto a las soberanías nacionales
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Pare de sufrir
Trilogía del desamor
La vida trata del amor, por eso muy pocas novelas se ocupan de otra cosa. El obsesivo tema de las ficciones de Miguel Ángel Pérez Pirela es el desamor, que es lo mismo aunque no se escribe igual. Solo comprendemos lo que la pasión significa cuando la nuestra no es compartida. Cada historia de amor se define por la fuerza que intenta aniquilarlo. Leer narrativas sentimentales es internarnos en nuestro calvario.
La intelección ha sido inútil para descifrar el enigma de esa fijación obsesiva. Los más astutos filósofos lo eluden. En cuanto el mal nos ataca, sabemos que están equivocados. No queremos silogismos: la queremos a ella. Amo, luego existo.
Amor es idolatría referida a un sujeto único. Nadie sabe por qué la pasión que multiplica la vida es la más asediada por prohibiciones y condenas, ni por qué reiteradamente triunfa sobre ellas. Lo único que mata al amor es la saciedad o una pasión nueva. La cura de la obsesión es ella misma.
La cultura latinoamericana danza sobre la tríada dialéctica del bolero, o sea la sensualidad, la ranchera, la rabia, y el tango, es decir, la resignación. Tesis, antítesis y síntesis: la Santísima Trinidad del Subdesarrollo. Las tres versan unánimemente sobre el desamor; solo varía la respuesta. Todo trío aspira al cuarteto: la redención del triángulo amoroso es la orgía estruendosa y multitudinaria de la música del desmadre: parranda, mambo, salsa, rumba, vallenato, comparsa, regetón, candomble, gaita. Todo fantasma de las perversiones del deseo se disipa en la fiesta corporal de la danza.
Así, existe una literatura gaita, de percusión e hipérbole, de desenfreno sensorial y social, que en Colombia explota con Andrés Caicedo, revienta en México con Parménides Saldaña, en Puerto Rico relumbra con Ana Lydia Vega y Luis Rafael Sánchez, centellea en Cuba con Reinaldo Arenas y Severo Sarduy y en Venezuela reverbera con César Chirinos y Miguel Ángel Pérez Pirela. Es el Caribe: libertinaje proliferante, barroco, culto a la demasía y éxtasis de los contrastes.
Supone el lugar común que en nuestras sociedades la mujer ama y el varón olvida y abandona. Pero en las narrativas de Pérez Pirela y en la vida encontramos varones consumidos por devotas pasiones que no extinguen el abandono, la indiferencia ni la afrenta. Happy y la experiencia nos revelan la fortaleza de nuestros vínculos familiares, y la invulnerabilidad de los parentescos de ese venezolano exacerbado que es el zuliano. En la realidad y en los párrafos de Miguel Ángel confirmamos que todo el poder del mundo no puede lograr que un hombre sea amado, ni que nadie deje de amar a pesar de todos los reveses.
Arritmia: El último romántico.
Canta Darío a la juventud como divino tesoro, pero el joven es alguien que no ha aprendido a ser él mismo y padece el temor de convertirse en lo que detesta. No hay más miserable profesión que la de ser promesa.
La juventud no es edad, sino estado del alma. Puede haber adolescentes perpetuos, como Julio Cortázar. Es el adolescente rechazado por todas las que conocen la irrealidad de lo que es e ignoran la realidad de lo que llegará a ser alguien que no ha concluido la tarea de hacerse a sí mismo.
Sí: como una amada, un medio nos puede infligir desamor, tanto más grave cuanto más bello o deseable parezca. Este extrañamiento forja prematuramente el alma en el yunque del vacío.
Amor no es liberación, sino la más inicua de las esclavitudes, porque nos rendimos voluntariamente a ella. Nos sublevamos a veces contra la homenajeada, pero nunca contra el sentimiento que despierta. Ningún enamorado quiere dejar de estarlo.
Diástole: Pueblo.
A pesar de su título sociopolítico, Pueblo es una historia sentimental. Miles de trabajosos intercambios de abusos y dislates ocurren entre sus habitantes. El principal es la omnipresente pasión contrariada, que crea un ambiente tan obsesivo como el del calor. Su opaca frustración redime todo. Dentro de este sentimiento que es como un clima, toda trivialidad tiene su sitio y todo fracaso su redención.
Miguel Ángel bautiza a sus personajes según las funciones que cumplen en el relato: Gobernador, Secretario, Esaaquellalaausente, Fantasma, Maríadelosángeles, Prisionero, Marinero. Para completar el sistema, la misma aldea no tiene otro apelativo que Pueblo. Pero se trata de un esquema de los personajes y no de personajes esquemáticos. Si bien el nombre es un destino, los nombrados se debaten en él y contra él y por momentos lo exceden. Gobernador recibe su investidura jerárquica como sin pensar en ella, obsesionado por el más poético de los sinos que puede afligir a un alma antipoética: el amor no correspondido. Una frase magistral lo presenta de entrada: “Era una simple prolongación de ella, un enamorado”. En Pueblo cada ser tiene un lugar dentro de la composición, pero la ejecución crea perpetua disyuntiva entre resignación y maravilla, cotidianidad y milagro, predestinación y albedrío.
Una obra se logra en la medida en que armoniza forma y fondo. Por momentos las oraciones se hacen largas y densas, quizá para sugerir el envolvente calor, pero siempre cuentan cosas apasionantes. A veces son chismes. A veces tejen paradojas metafísicas, como cuando Gobernador envía a sus matones a poner etiquetas con su precio a todos los seres de Pueblo, y así se sabe que 3.000 moscas valen cuanto un grillo y 800 grillos valen cuanto un sapo y tres sapos valen cuanto una rata, hasta que tiene precio aún lo inapreciable.
Estas sorpresas narrativas están contadas con frases no menos sorpresivas. Se afirma que “las mujeres son como los gatos, ven cosas que nadie ve”. Se verifica que “Los verbos en pasado son los progenitores de la melancolía”. Se establece que “Hay que acercar esa línea del horizonte porque, carajo, está muy lejos de Pueblo”. Acercar el horizonte, hacer próxima la distancia, es el imposible que toda narrativa se propone. Son frases que bien valen por su vistosidad, como el traje de novia que la prostituta Rosita anhela, no para casarse, sino para lucirlo los domingos
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País Petróleo
Discusiones petroleras: Devaluar o no el dólar
Diversos y divergentes, ácidos hasta la diatriba, parteras de ideas y renovadas investigaciones, dialogantes al grado de invitar a cualquier espectador a inmiscuirse y tomar posición, o posiciones, las discusiones sobre el Excremento del Diablo que subyace y brota del subsuelo venezolano han estado siempre nutridas de permanente e inconclusos encontronazos.
Especialistas de todas las disciplinas, epistemes para decirlo el lenguaje sociológico, del quehacer intelectual, han tenido que incluir en su labor investigativa y construcción teórica el Mene de Ramón Díaz Sánchez, y su manifiesta incidencia en las polvorientas callejuelas de la Oficina Número de Uno, de Miguel Otero Silva, o en la Imagen y semejanza de nuestras medias clases medias del filme Miami Nuestro, de Carlos Oteiza.
De allí, que eso de intentar escribir reseñas periodísticas sobre las discusiones petroleras venezolanas, condena a todo autor a cometer garrafales insuficiencias y errores investigativos, por la simple y elemental razón de enfrentar temas sólidos vistos desde inagotables enfoques, dependientes de dinámicas contextuales tan diversas y cambiantes como los intereses que confluyen en la industria de los hidrocarburos.
Esta sección, País Petróleo, se ha propuesto de la ardua tarea de hacer exégesis de las polémicas habidas en nuestro largo historial petrolero, el mismo que cabalga sobre las batallas a veces soterradas, a veces abiertas, de la sociedad civil y política por controlar los tentáculos del Estado y de su aparato político administrativo, el Gobierno, como estrategia siempre destinada a apropiarse de la renta petrolera.
Una de las tesis causantes de controversias, aún vigente, ya reseñada en esta sección, fue la del economista venezolano, “Figlio d’inmigranti contadini italiani”, Alberto Adriani, propuesta en 1933: Su planteamiento era elevar de manera progresiva, pausada y metódica el precio del dólar. La causa: el principal receptor de nuestras exportaciones agrícolas y petroleras, EE.UU., había devaluado su divisa casi 40%.
El merideño Adriani argumentaba que la desvalorización del dólar había desequilibrado nuestra economía, agravado las dificultades de la industria y transformado a la agricultura en una actividad no rentable.
La decisión de devaluar al dólar había sido tomada por el presidente de EEUU, Franklin D. Roosevelt. La tesorería de ese país ya no pagaría 20,67 dólares por la onza de oro, sino 34.35 dólares. Es decir, al pagar más por la onza inyectaba más dólares a la circulación monetaria.
Devaluar el dólar era parte del programa de Intervención del gobierno de EEUU en la economía, llamado New Deal. Con más dólares circulando buscaba elevar los precios al consumidor y con ello estimular la inversión, la cual generaría mayor producción y empleos.
Es así como con dólares baratos tomó fuerza la burguesía importadora, la cual ejerció presión para que, entre fines de 1933 y enero de 1934, el gobierno decidiera pasar el dólar de 3,94 bolívares a 3,06 bolívares. Por cada dólar que traían al país, la industria exportadora y los agroexportadores recibían menos bolívares.
Frente a esta realidad, el economista egresado de la UCV, hijo de inmigrantes italianos, alertó: «…el alto cambio de nuestra moneda es la causa que más ha contribuido a empeorar la situación de nuestra industria nacional y la agricultura y ha agravado hasta el extremo nuestro desequilibrio económico».
La postura, por supuesto, tenía detractores. Miguel Gabaldón, en su trabajo «El Debate económico de los años treinta. Tipo de cambio, economía venezolana y desarrollo», publicado por la Escuela de Economía de la Universidad de los Andes, relata la fuerte polémica que suscitó el tema cambiario entre los intelectuales Alberto Adriani (1898-1936), Vicente Lecuna (1870-1954), Henrique Pérez Dupuy (1885-1979) y José Vandellós (1899-1950).
El debate se dio en medio del atropello de la economía Petrolera contra la economía agroexportadora. Recién, en 1926, los ingresos al país generados por la primera habían sido desplazados por los de la segunda. En 1928 Venezuela pasó a ser el segundo productor mundial de Petróleo y el primer exportador.
El desplazamiento de las agroexportaciones fue seguido por la debacle de Wall Street en octubre de 1929, que redujo los precios y contrajo los volúmenes de las exportaciones agrícolas venezolanas, lo cual contrajo los cultivos y su capacidad de producción. Los agroexportadores entran así en 1934 con un Bolívar valorizado, es decir, por cada dólar recibido duramente por sus exportaciones, reciben insuficientes bolívares.
Los presidentes del Banco de Venezuela; y de la Cámara de Comercio de Caracas, Vicente Lecuna y J.M. Benítez, respectivamente, señalan que «frente a la prédica de algunos sectores, por fortuna aislados y escasos, vienen haciendo por la desvalorización de nuestra moneda», proclaman «lo inseparable de los intereses del comercio y los banqueros. A mayor prosperidad nacional corresponde la prosperidad de los bancos y del comercio importador».
En defensa del dólar barato, afirman que aumenta los desembolsos en dólares de las Petroleras en el país y destacan que lo contrario, la desvalorización, más bolívares por dólar, elevaría la inflación pues subirían los precios de los artículos importados.
De allí la propuesta de Adriani de una tasa de cambios equilibrada, que, para su logro, en aquel momento, exigía la devaluación, que otorgaría a la agricultura el primer puesto en la economía venezolana.
«La desvalorización del Bolívar estimulará la competitividad Internacional, pues los agroexportadores obtendrán mayores ingresos en bolívares, reducirán costos y elevarán sus ganancias y el empleo y con ella la acumulación para modernizar y diversificar la agricultura», afirmaba Adriani.
El economista añade que la devaluación favorece a la industria nacional, impedida de crecer por la estrechez del mercado, el cual se expandirá por el aumento del poder adquisitivo del trabajador del campo. También restringirá las importaciones que abrirán espacios del mercado a la industria nacional.
«La desvalorización del Bolívar sería un mecanismo de redistribución de la riqueza en beneficio del sector con mayor capacidad de motorizar la economía nacional: las clases agrícolas, punto de partida y base insustituible de un desarrollo permanente y sólido», sintetiza Adriani.
Sin embargo, en 1937 el gobierno optó por valorizar el Bolívar, con lo cual las petroleras debieron gastar más dólares para obtener más bolívares y poder así realizar gastos. Esto aumentó el ingreso en divisas del gobierno, que se tradujo en la venta de dólares baratos y, con ellos, se propició la salida de divisas que regresaron a la banca Internacional; e incrementaron las importaciones, una realidad vigente hasta la actualidad.
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