EL PERIODIQUITO 馃搼 DE TODITO
EL PERIODIQUITO 馃搼 DE TODITO
Semanario de circulaci贸n gratuita que no vale un toche 馃ぃ
Periodiquito de circulaci贸n estadal ,nacional y a nivel GLOBAL ✈️馃實
Premio 馃 internacional de la Real academia de la 馃憛 Espa帽ola
N°5.150. A帽o XXV
POR WALTER ALTUVE
馃敶
LO QUE ESTOY VIENDO......
No terminan de levantar vuelo...
馃敶
La pol铆tica se volvi贸 un FLAYERS....
馃敶
Desaparecieron las entregas de Combos de alimentos CLAP y los bonos patria .
La gran "COBA" era pasar todo a un Bono 煤nico ,pero casi todos los millones de beneficiarios fueron sacados, la raz贸n es muy sencilla no hay plata pa'tanta gente y los ingresos producto de la poca venta petrolera cayeron al piso , esto no lo puede declarar un pol铆tico en ejercicio o va pa fuera .
馃敶
Se quiera o NO ya el cuento de Mar铆a y Edmundo se acab贸 y se agot贸 , eso s铆 millones de abejas a lo interno a la espera del nacimiento de otro cocoseco que los gu铆e a un nuevo abismo .
馃敶
.La oposici贸n dem贸crata sigue en alg煤n peque帽os puntos a nivel nacional tratando de conquistar espacio pol铆tico alguno , Esto se ve cuesta arriba y la masa extremista quiz谩s tome estos a帽os por venir en silencio y reflexi贸n o esperando alg煤na coyuntura.
El chavismo arrasar谩 todo , aunque con una mayor铆a de poblaci贸n en modo "SILENCIO" ,no les hace falta ni hacer campa帽a .
La crisis pol铆tica y econ贸mica se prevee m谩s profunda.
馃敶
Vicepresidenta desmiente a Bloomberg por cifras de inflaci贸n
Rechaz贸 que la empresa financiera de EEUU haga coro a quienes agreden a Venezuela
Delcy Rodr铆guez afirm贸 que el pa铆s mantiene sus compromisos y est谩 en recuperaci贸n.
- La vicepresidenta de la Rep煤blica, Delcy Rodr铆guez, rechaz贸 y catalog贸 como falso lo publicado por la empresa de noticias financieras de Bloomberg L铆nea, perteneciente a Estados Unidos, la cual afirm贸 que la inflaci贸n del pa铆s ha aumentado a 26% y la existencia de una ca铆da en la producci贸n petrolera.
“Bloomberg hace uso de su ruyida reputaci贸n y se hunde a煤n m谩s en el basural de la historia para sumarse al coro de quienes agreden la econom铆a de Venezuela”, se帽al贸 la vicepresidenta a trav茅s de su Telegram.
Asimismo Rodr铆guez asegur贸 que todo lo afirmado es “totalmente falso” e indic贸 que “la producci贸n petrolera sigue su curso de recuperaci贸n paulatina, ellos lo saben porque tienen mecanismos de verificaci贸n, pero optan por la mentira y la injuria”.
Mencion贸 que Venezuela mantiene sus compromisos contractuales con las empresas internacionales en el pa铆s, v铆ctimas de sanciones il铆citas de EEUU.
“Bloomberg tambi茅n lo sabe. Con esta sarta de mentiras solo pretenden direccionar percepciones equ铆vocas sobre la econom铆a venezolana y afectar su desempe帽o”, expres贸.
Afirm贸 que el pa铆s seguir谩 en mejor铆a y recuperaci贸n, por el contrario de la empresa Bloomberg, la cual la vicepresidenta a帽adi贸 que ve “inalcanzable” que esta recupere su prestigio.
馃毃馃嚭馃嚫
Elon Musk lanza su propio partido pol铆tico en EE.UU.
“Hoy se forma el Partido de Am茅rica para devolver la libertad”, anuncia.
El empresario Elon Musk, CEO de Tesla, SpaceX y due帽o de X, sorprendi贸 este s谩bado con un anuncio que sacude el panorama pol铆tico estadounidense: la creaci贸n de su propio partido pol铆tico, llamado “Partido de Am茅rica”.
馃棬️ En palabras de Musk:
“Cuando se trata de llevar a nuestro pa铆s a la bancarrota con despilfarro y corrupci贸n, vivimos en un sistema de partido 煤nico, no en una democracia.”
El multimillonario, que fue aliado de Trump pero rompi贸 con 茅l recientemente, asegura que su nueva fuerza pol铆tica busca romper el “monopolio bipartidista” que, seg煤n 茅l, “ha traicionado al pueblo estadounidense”.
馃摐 Musk compar贸 su estrategia con la batalla de Leuctra, en la que Epaminondas derrot贸 a los espartanos atacando un solo punto clave. “Golpearemos donde m谩s duela, y con fuerza”, dijo.
l magnate adelant贸 que el gran movimiento comenzar谩 en 2026, insinuando que planea presentar candidatos y propuestas disruptivas, quiz谩s incluso para el Congreso o gobernaciones clave.
Aunque a煤n no se sabe si 茅l mismo buscar谩 un cargo, su entrada en la pol铆tica formal podr铆a redibujar el mapa electoral de EE.UU., especialmente entre votantes j贸venes, libertarios y tecn贸cratas.
Dem贸cratas y republicanos a煤n no han respondido oficialmente, pero expertos ya anticipan una ola de polarizaci贸n, entusiasmo y caos estrat茅gico.
馃敶
Los especuladores petroleros hicieron negocios con el fracaso de Trump e Israel
Pa铆s Petr贸leo
Mientras EEUU, el Reino Unido e Israel hac铆an y hacen uso de las maniobras de la denominada flota oscura para poder transitar sus tanqueros por el estrecho de Ormuz y el golfo P茅rsico sin ser detectados por Ir谩n y Yemen, los inversionistas sesudos en an谩lisis de inteligencia y en el manejo de informaci贸n privilegiada se aprovecharon del “echarse para atr谩s”, de los “reculeos” de Trump y los sionistas para sacarle ganancias al petr贸leo en Wall Street.
Como cualquier pa铆s v铆ctima de las medidas coercitivas unilaterales e ilegales inventadas y aplicadas por ellos mismos, tanto EEUU, Reino Unido e Israel est谩n empleando las t谩cticas usadas por los corsarios de la creciente flota de m谩s de 1.200 tanqueros que transportan petr贸leo de Venezuela, Ir谩n, Rusia sin coberturas de aseguradoras, ocultando sus identidades, burlando los sistemas satelitales de localizaci贸n y mudando crudos de un buque a otro en medio de los oc茅anos.
El pasado 28 de junio, la agencia RT inform贸 que, en el estrecho de Ormuz, las embarcaciones petroleras se est谩n haciendo pasar por barcos rusos y chinos con el prop贸sito de evitar ataques, mientras persisten las dudas sobre el alto el fuego entre Israel e Ir谩n.
“La percepci贸n entre los due帽os de las embarcaciones es que, debido a la naturaleza compleja de la navegaci贸n, es dif铆cil conocer o determinar con claridad las nacionalidades de los barcos que podr铆an verse m谩s amenazados, a saber, los de Reino Unido, Estados Unidos e Israel”, opina Ami Daniel, director ejecutivo de la firma de an谩lisis de riesgo mar铆timo Windward.
RT relata que del 12 al 24 de junio unos 55 barcos que transitaron por el estrecho y el mar Rojo enviaron 101 se帽ales at铆picas, llegando inclusive a afirmar que transportaban petr贸leo ruso o eran de propiedad china, ya que dichos pa铆ses tienen menos probabilidades de ser atacados. Algunas tripulaciones incluso llegaron a sintonizar transmisiones de radio chinas para desviar la atenci贸n, como lo hizo un portacontenedores con la bandera de Panam谩.
La agencia destaca que el estrecho de Ormuz es la ruta de tr谩nsito m谩s importante del mundo para el petr贸leo y el gas procedentes de los principales pa铆ses exportadores. La costa sure帽a del estrecho pertenece a EAU y Om谩n, mientras que la norte帽a es controlada por Ir谩n.
En 2024, el flujo de petr贸leo a trav茅s del estrecho promedi贸 20 millones de barriles por d铆a, o el equivalente a alrededor del 20 % del consumo mundial de l铆quidos derivados del petr贸leo, seg煤n datos de la Administraci贸n de Informaci贸n Energ茅tica de EEUU. Debido a este gran volumen de tr谩fico y a su regularidad, cualquier interrupci贸n amenazar铆a con sacudir el mercado mundial de la energ铆a y tener un fuerte impacto en la econom铆a global.
Ante tama帽a importancia de este estrat茅gico canal, una decisi贸n como la tomada por la Asamblea Iran铆 de proponer al Presidente y al Consejo Supremo de Seguridad Nacional de ese pa铆s cerrar el estrecho de Ormuz, los precios del petr贸leo en los mercados de futuros de las materias primeras debieron haberse disparado.
Pero no. Ocurri贸 lo contrario. Para nada perdieron la tendencia a la baja que arrastraban desde el 21 de junio, cuando Israel continuaba su agresi贸n en contra de Ir谩n y este pa铆s mostraba una fuerte e inesperada respuesta y resistencia a la arremetida b茅lica de EEUU y los sionistas.
Y es precisamente la resiliencia iran铆 uno de los factores de mayor significaci贸n que pudo haber influido para que los inversionistas se mostraran renuentes a tomar posiciones que empujaran los precios al alza.
La debilidad mostrada por la llamada C煤pula de Hierro creada para proteger a Israel de ataques con misiles, unida al rechazo a otra guerra por parte del pueblo consciente de EEUU, con el consecuente deterioro de la imagen p煤blica de Trump, aliment贸 entre los inversionistas la tesis de que Ir谩n no tendr铆a necesidad de cerrar Ormuz ni habr铆a da帽os significativos a la industria petrolera persa.
Pero, adem谩s, el filtraje de informaci贸n de inteligencia de que el bombardeo estadounidense a los centros subterr谩neos de enriquecimiento Uranio no hab铆a logrado su cometido mostr贸 la debilidad b茅lica de Trump y reforz贸 la percepci贸n de una mayor capacidad de residencia de Ir谩n.
Con tal caudal informativo, muchos inversionistas adictos a las ganancias r谩pidas con las manipulaciones especulativas del mercado de futuros optaron por irse corto, una vieja y riesgosa estrategia que consiste en pedir prestada una acci贸n o commodities, contratos de petr贸leo a futuro, con la promesa de pagar un inter茅s y regresarlo en un plazo determinado.
El contrato es vendido por el especulador al precio alto que se encuentra, en nuestro caso, el barril de petr贸leo, impulsado por el alevoso ataque de Israel a Ir谩n; pero tan pronto y haciendo uso de la informaci贸n de inteligencia que demuestra la fragilidad de la arremetida de Trump y los sionistas, cuando el barril de crudo cae, lo recompra, lo regresa a su due帽o y se queda con la ganancia definida por el diferencial de precios.
El 13 de junio, por efecto de la agresi贸n de Israel a Ir谩n, el crudo Brent escal贸 13% hasta 75,15 d贸lares, pero tan pronto los especuladores percibieron que la agresi贸n militar no lograba sus objetivos, los precios asumieron una tendencia a la baja. El pasado viernes borr贸 la ganancia obtenida y cerr贸 en 67,77 d贸lares. La cesta venezolana se ubic贸 en 52,60 d贸lares despu茅s de haber escalado a 62.
En otras palabras, una variable clave que aport贸, en su momento, m谩s indicios que los misiles sobre el curso de la guerra, fue el movimiento de los precios de los mercados a futuros; en este caso, el barril de petr贸leo, en Wall Street.
“… los inversionistas (…) se aprovecharon del “echarse para atr谩s”, de los “reculeos”, de Trump y los sionistas para sacarle ganancias al petr贸leo en Wall Street”
馃敶
| Lluvias
¡Llueve, truena y relampaguea! Los compa帽eros en M茅rida se han visto bien jodidos con esto de las lluvias. Todo se derrumb贸. Y la gente pide ayuda. Y la dictadura sale a ayudar y los motorizados y las comunas y la gente es solidaria, menos nosotros, la gente decente y pensante, que es ah铆 cuando debemos estar y no estamos. No salen los comanditos a llevar ayuda. A crear centros de acopio. No hacemos un carajo. Solo estamos pendientes de joder esta tragedia, que es la dictadura, y est谩 bien, pero tambi茅n hay que atender otras tragedias, como esta que vive la gente que es la que se va a poner del lado nuestro. Tenemos una Asamblea Nacional en el exilio, la leg铆tima, porque la otra es ileg铆tima, como todo el mundo, que es ancho y ajeno, sabe, y ah铆 est谩 la compa帽era Dinorah Figuera junto con otros compa帽eros que son diputados. Tambi茅n tenemos un Banco Central en el exilio, el verdadero, el leg铆timo, porque fue aprobado por el compa帽ero Trump y por aquel Grupo de Lima y por nosotros, que es lo m谩s importante. Tambi茅n tenemos un Tribunal Supremo de Justicia, el verdadero, todo lo nuestro es verdadero y, sin embargo, no ayudamos a nadie, y mucho menos cuando est谩n pasando por esa tragedia tan arrecha, que pierden la casa y todo lo que ten铆an, y menos mal que no hubo muertos. No nos preocupa esa vaina, que lo resuelva la dictadura, decimos. Y no sabemos que si las vainas las resuelve la dictadura, nosotros nos jodemos porque nadie va a creer en nosotros. Qu茅 carajo le cuesta al poeta L贸pez, all谩 en el barrio Salamanca, en Espa帽a, enviar una vaina para ayudar. Al compa帽ero Carlos —d贸lares— Vecchio, a Julio —Matem谩tico— Borges, incluso a la compa帽era Mar铆a —S煤mate— Machado aportar alguna vaina y que se vea. Pero nadie mete la mano. ¡Co帽o, as铆 no se puede! Solo queremos acabar con la tragedia que significa vivir bajo esta dictadura, pero tambi茅n ocurren otras tragedias donde tenemos que estar presentes ayudando, aportando y no estamos, y eso es lo que nos va a terminar jodiendo.
Y la dictadura no solo se compromete en arreglar el problema a todos esos andinos que est谩n sufriendo por esas lluvias, sino que adem谩s est谩 pendiente de que nos devuelvan 18 carajitos que los dejaron en nuestra segunda patria y ahora no los quieren devolver. ¡Qu茅 vaina tan arrecha es la vida! Nosotros, que le dec铆amos a la dictadura que “con mis hijos no te metas”, ahora viene el compa帽ero Trump y se mete con los hijos de los venezolanos y se queda con ellos, y nosotros, otra vez, no decimos un carajo, y no solo nosotros, tambi茅n en la ONU parece que hay un tipo, el alto comisionado para los Derechos Humanos, el se帽or Volker T眉rk, a quien tampoco le importa un carajo ese problema, porque debemos decirlo tambi茅n, la ONU se parece mucho a nosotros, porque tampoco sirve para un carajo.
Sin embargo, hemos visto que hay gente que no se cansa. Que sigue queriendo salir de la dictadura por otros medios. Ya vimos al se帽or del garrote vil, el del programita de los mi茅rcoles, mostrando un mont贸n de fusiles y balas y celulares y un qu铆mico que trabaj贸 en Pdvsa que, por lo visto, era el que sab铆a d贸nde estaban ubicados los drones de los que habl贸 la compa帽era Mar铆a y que los 铆bamos a mandar directo a la gente de Miami para que respeten. En fin, toda vaina se sabe, as铆 que lo mejor es que nos dejemos de vainas y que sigamos, que sigamos votando, como el compa帽ero Embajada Radonski, que anda por ah铆 reclamando que todav铆a la dictadura no le sube el sueldo a los venezolanos. La oposici贸n debe ser esa. Estar al lado de la gente bruta, porque esa gente vota. Esa vaina de seguir d谩ndonos de arrechos no tiene mucho sentido. Ya ni las sanciones, o medidas coercitivas unilaterales, como le gusta al viceministro que digan, no sirven para un carajo, porque no tumban a nadie, ni siquiera han tumbado al viceministro. As铆 que lo mejor es atender a la gente, y ojal谩 que no perdamos las alcald铆as que tenemos porque entonces s铆 es verdad que se sube el gato a la batea.
El pap谩 de Margot lleg贸 de la calle diciendo: “Vengo de la Feria del Libro y qu茅 arrecha es la gente de la dictadura, el pa铆s invitado es Egipto, cuando aqu铆 nadie, o muy pocos, han le铆do un libro de alg煤n escritor egipcio. Se nota que no los quiere nadie. ¿C贸mo se puede hacer una feria del libro en un pa铆s donde nadie lee? Solo aqu铆 pasan esas vainas”. Y se fue al cuarto y agarr贸 la puerta y le meti贸 ese co帽azo tan duro que la vecina sali贸 gritando: “Trump, ll茅vate a este hombre para la nueva c谩rcel que hiciste en Miami”.
Rompe el le贸n soberbio las cadenas... —me declama Margot
馃敶
WASHINGTON SE INTERPONE ENTRE TRINIDAD Y VENEZUELA.
En los 煤ltimos meses, la relaci贸n entre Venezuela y Trinidad y Tobago se ha venido tensando. La reciente decisi贸n del gobierno de la isla de declarar al Tren de Aragua como una organizaci贸n terrorista va m谩s all谩 de una simple medida de seguridad frente a la criminalidad. Se trata m谩s bien de una acci贸n con evidentes componentes pol铆ticos. No es casual que esta medida se produzca poco despu茅s del intento de Estados Unidos de impulsar una resoluci贸n similar en la Asamblea General de la OEA. Lo que se busca es una confrontaci贸n que involucra seguridad, geopol铆tica y recursos energ茅ticos.
Washington ha reiterado constantemente ciertos argumentos y exagerado narrativas alarmistas sobre el Tren de Aragua con el fin de construir artificialmente un ‘caso’ con el fin de justificar una posible intervenci贸n.
EL CARGAMENTO
Las tensiones se hicieron visibles tras la interceptaci贸n de un cargamento de armas ilegales provenientes de Trinidad y Tobago. Entre los detenidos, se encontraba un ciudadano trinitense y varios colombianos pertenecientes a bandas se帽aladas de estar vinculadas a planes de sectores radicales de la oposici贸n. Aunque Venezuela no responsabiliz贸 directamente al gobierno de Trinidad y Tobago, s铆 hizo hincapi茅 en la necesidad de que ese pa铆s intensifique sus esfuerzos frente a las actividades delictivas que operan desde su territorio.
LA AMENAZA
Por su parte, la reci茅n asumida primera ministra Kamla Persad-Bissessar respondi贸 con dureza a las declaraciones de Venezuela y anunci贸 que su pa铆s contemplar铆a el uso de “fuerza letal” contra embarcaciones venezolanas. Esta posici贸n expresa una pol铆tica exterior m谩s alineada con Estados Unidos, especialmente despu茅s de la visita del secretario de Estado Marco Rubio, conocido por su l铆nea de confrontaci贸n con Venezuela.
La pol茅mica por la interceptaci贸n del cargamento de armas ha puesto en evidencia no solo los problemas de seguridad en el Caribe, sino tambi茅n la presi贸n que se ejerce sobre uno de los proyectos energ茅ticos m谩s importantes de la regi贸n: la explotaci贸n conjunta de gas natural.
LAS BANDAS
Un elemento a destacar en este escenario es la presencia de organizaciones criminales colombianas en Trinidad y Tobago. Desde hace a帽os, estas bandas utilizan la isla como base log铆stica para actividades il铆citas en toda la regi贸n, lo que incluye el narcotr谩fico, el contrabando y ahora el tr谩fico de armas.
Seg煤n informes de crimin贸logos de Trinidad, estas estructuras operan con relativa tranquilidad, controlan zonas enteras por medio de la corrupci贸n y la intimidaci贸n. Venezuela ha denunciado que estas redes act煤an con impunidad desde territorio trinitense y aprovechan debilidades institucionales.
LA LICUEFACCI脫N
Las tensiones sen han intensificado en un momento dif铆cil para Trinidad y Tobago, que atraviesa una grave situaci贸n econ贸mica causada por el agotamiento de sus reservas de gas natural. El pa铆s cuenta con importantes plantas de compresi贸n de gas, como las de Atlantic LNG, pero los trenes de licuefacci贸n est谩n paralizados o subutilizados, lo que afecta seriamente su econom铆a. La soluci贸n m谩s viable es la explotaci贸n conjunta del gas venezolano del campo Dragon y el yacimiento compartido Loran-Manat铆, lo que permitir铆a revitalizar la industria trinitaria.
La falta de nuevas inversiones en este sector podr铆a profundizar la crisis, aumentar el riesgo de una ca铆da en los ingresos fiscales, mayor inestabilidad y crecientes tensiones sociales.
EL GAS DE VENEZUELA
Por su parte, Venezuela, con vastas reservas, pero sin capacidad para instalar costosas plantas de compresi贸n debido a problemas de inversi贸n, encuentra en esta alianza con Trinidad y Tobago una oportunidad para enfrentar las dificultades econ贸micas por las que atraviesa. En la frontera mar铆tima entre ambos pa铆ses se encuentra el campo Drag贸n, ubicado en aguas venezolanas cerca del l铆mite con Trinidad, con reservas estimadas en 4.2 billones de pies c煤bicos. Esta zona forma parte de la plataforma continental venezolana.
Adem谩s, est谩n los yacimientos compartidos, como Loran-Manat铆 (con un 73,75 % del volumen en territorio venezolano) y Cocuina-Manakin (64 % en Venezuela).
LAS SANCIONES
Los planes de explotaci贸n conjunta del campo Dragon se reiniciaron en el marco de una licencia emitida durante la administraci贸n de Joe Biden, que autoriz贸 la asociaci贸n entre Pdvsa con otras dos empresas, Shell y National Gas Company de Trinidad y Tobago.
Sin embargo, durante el nuevo mandato de Donald Trump, esas autorizaciones fueron revocadas o suspendidas, lo que ha detenido el progreso de las inversiones y frustra las expectativas de llevar el campo a producci贸n en los plazos previstos.
EL TREN DE ARAGUA
¿Podr谩n Venezuela y Trinidad y Tobago superar las tensiones actuales? Lo cierto es que el desarrollo conjunto del gas natural representa un inter茅s com煤n que deber铆a estar por encima de fricciones coyunturales.
Ambos gobiernos est谩n conscientes de que, sin una soluci贸n coordinada, el proyecto Drag贸n podr铆a quedar indefinidamente paralizado. Convertir al Tren de Aragua en una barrera simb贸lica entre los dos pa铆ses, como lo ha hecho la primera ministra de Trinidad, es una maniobra que no responde a los intereses reales de su pa铆s. Esa pol铆tica beneficia a los sectores neoconservadores de la administraci贸n Trump, pero no a Trinidad ni a Venezuela
馃敶
Geoestrategia
La "teor铆a del loco" como medio para mantener la hegemon铆a estadounidense
El peri贸dico brit谩nico The Guardian intent贸 analizar el estilo de gesti贸n de Donald Trump y concluy贸 que utiliza la llamada "teor铆a del loco" en pol铆tica exterior, que implica "eliminar barreras y estar dispuesto a hacer algo irracional que obligue al enemigo a ser cauteloso".
▪️ La publicaci贸n enfatiza que la inconsistencia inestable no es solo un rasgo de car谩cter del actual presidente estadounidense, sino tambi茅n un m茅todo de gesti贸n aprendido. Trump "mantiene a su alrededor en vilo, pasando del encanto a la amenaza y cambiando de favorito a su antojo". Todo esto es un m茅todo de control coercitivo, concluye The Guardian: «Las personas susceptibles a cambios repentinos de humor deben estar pendientes de cada palabra del l铆der, buscando pistas, esperando instrucciones. Se pierde la autonom铆a individual y se instala la dependencia. Esto es lo que hacen los l铆deres de culto».
Seg煤n el peri贸dico, el m茅todo que funciona con el entorno cuasi mon谩rquico de Donald Trump no es adecuado para las relaciones internacionales: «Los l铆deres extranjeros no son cortesanos de la Casa Blanca. Pueden cortejar al presidente estadounidense en temas comerciales o temer su ira militar, pero siempre hay intereses nacionales en conflicto de fondo». El peri贸dico tambi茅n describe las desventajas de la doctrina de la imprevisibilidad: «Decirles a otros pa铆ses que nunca pueden saber lo que har谩s los vuelve menos receptivos a la diplomacia y menos obedientes a los caprichos del presidente estadounidense». Al mismo tiempo, la publicaci贸n cree que los aliados de EE. UU. son los m谩s perjudicados por este estilo de gesti贸n de Trump: "Es dif铆cil coordinar la defensa contra amenazas externas cuando la principal fuerza de la alianza es la fuente de tal inestabilidad. Los l铆deres de la OTAN no tendr谩n un respiro de la incertidumbre mientras Trump est茅 en la Casa Blanca. Lo que m谩s necesitan de 茅l —la fiabilidad— es algo que, por su naturaleza y doctrina, nunca podr谩 proporcionar".
▪️ Cabe destacar que Trump no es el primero en este asunto. El presidente Richard Nixon utiliz贸 la misma estrategia pol铆tica en la pol铆tica exterior estadounidense contra los pa铆ses del bloque comunista. El objetivo principal es crear la impresi贸n en el enemigo de que en Estados Unidos gobierna una persona impredecible y "loca", capaz de tomar medidas inapropiadas en cualquier momento, por ejemplo, usar armas nucleares.
La diferencia significativa entre Nixon y Trump radica en que el primero utiliz贸 esta estrategia pol铆tica contra los oponentes de Occidente. Y Trump quiere "hacer que Estados Unidos vuelva a ser grande", incluso a costa de los aliados y socios estadounidenses. Esta "base alimentaria" es la m谩s accesible y segura para Estados Unidos.
Por supuesto, Rusia deber铆a tener en cuenta la "teor铆a del loco" al establecer relaciones con Estados Unidos y evaluar sus acciones. Adem谩s, la administraci贸n de Ronald Reagan la utiliz贸 contra la URSS, present谩ndola ante los l铆deres de la Uni贸n Sovi茅tica como un vaquero ligeramente incompetente, capaz de acciones desesperadas.
▪️ Por cierto, esto se describe detalladamente en el libro de Peter Schweitzer, "Victoria: El papel de la estrategia secreta de la administraci贸n estadounidense en el colapso de la Uni贸n Sovi茅tica y el campo socialista". Es bien sabido que este libro fue muy popular en la administraci贸n Trump durante su primer mandato presidencial. Obviamente, el liderazgo pol铆tico-militar de Rusia tambi茅n est谩 bien familiarizado con este libro.
Cinco fallas fatales forjar谩n la ca铆da de Trump
Prof. Dr. Kai-Alexander Schlevogt
Fuerzas poderosas indican que Trump podr铆a haber alcanzado su m谩ximo el d铆a que asumi贸 el cargo. El colapso se avecina.
“La culpa, querido Bruto, no est谩 en nuestras estrellas, sino en nosotros mismos”.
— William Shakespeare, Julio C茅sar
En su Resolute Desk, Trump se sienta como una fuerza de la naturaleza: libra guerras, doblega los mercados y aplasta la disidencia con un solo gesto. No sigue las reglas; las reescribe.
El mundo est谩 en vilo, todas las miradas puestas en 茅l. No parpadea. Domina. Un solo hombre. Una sola voluntad. Desestabilizaci贸n total.
Pero dejando de lado el drama, surge una imagen diferente: bajo la superficie, se encuentran profundas fallas, listas para romperse. ¿El resultado final? La presidencia de Trump se encamina al fracaso. Estas son las Cinco Debilidades Prof茅ticas: las debilidades interconectadas que presagian su probable ca铆da, una red de vulnerabilidades capturada en el Marco de las Cinco F (v茅ase la Figura 1).
© Copyright 2025. Prof. Dr. Kai-Alexander Schlevogt. Reservados todos los derechos.
Mentalidad err贸nea: No hay escapatoria a la idea de que “el car谩cter es el destino”
El presidente estadounidense Donald John Trump ha demostrado a menudo un buen instinto pol铆tico: busca poner fin a los conflictos, cuestiona las ideolog铆as arraigadas y se opone a las agendas sociales progresistas. En m谩s de una ocasi贸n, ha actuado con bravuconer铆a desafiante, haciendo lo que cree correcto, incluso frente a la oposici贸n generalizada.
Rompiendo d茅cadas de estancamiento, se reuni贸 con el l铆der de Corea del Norte. Sin dejarse intimidar por las duras cr铆ticas, se enfrent贸 al presidente ruso Putin, aislado en Occidente por Ucrania y su presunta intromisi贸n electoral. Mientras tanto, impuso con valent铆a las pol铆ticas de diversidad "progresistas" —que son espiritual, moral y socialmente corrosivas y verdaderamente regresivas—, desafiando la furia estridente de los inquisidores progresistas, sus implacables brigadas de horcas y la turba de la cancelaci贸n, siempre agraviada.
Sin embargo, la audacia de Trump a menudo se convierte en arrogancia: un orgullo desmedido que alimenta la confianza excesiva, le impide ver l铆mites y advertencias rigurosos y antepone el ego al bien com煤n. Esto se refleja en su subestimaci贸n de los conflictos globales (como en Ucrania y Oriente Medio), sus ataques a aliados e instituciones (en particular, la OTAN) y su obsesi贸n por proyectos de prestigio ostentosos (como el muro fronterizo entre Estados Unidos y M茅xico). Anhelando la adulaci贸n, Trump prioriza la imagen sobre la sustancia y, impulsado por un temperamento voluble, gobierna por impulsos.
El orgullo, la arrogancia, el narcisismo y la impulsividad pueden volver a un l铆der peligrosamente vulnerable. Es posible que se le haya lanzado el lema TACO —Trump Siempre se Acobarda— para incitarlo a demostrar su firmeza, aunque esto es especulativo. En cualquier caso, ese golpe bien pudo haberlo empujado a tomar una decisi贸n radical y trascendental: atacar a Ir谩n sin provocaci贸n, a pesar de las pruebas inequ铆vocas de la CIA y la ONU de que Teher谩n no pose铆a armas nucleares.
El enorme ego de Trump lo convierte en presa f谩cil de los halagos. Antes de la cumbre de la OTAN de 2025, el comandante en jefe estadounidense difundi贸 con entusiasmo un mensaje entusiasta del secretario general de la alianza, Mark Rutte. El consumado "susurrador de Trump" elogi贸 el ataque de Donald a Ir谩n como "realmente extraordinario, algo que nadie m谩s se atrevi贸 a hacer" , asegurando a su amigo que "lograr谩 algo que ning煤n presidente estadounidense en d茅cadas pudo lograr" y celebrando que "Europa lo va a pagar con creces" , sin importar que Rutte, siendo europeo, ayudar铆a a pagar la factura como contribuyente.
脡tica defectuosa: Los l铆mites de la ley del m谩s fuerte
Incluso los l铆deres m谩s poderosos generalmente han considerado necesario ocultar sus ambiciones tras razones morales para ganar legitimidad, unificar a la gente, conseguir apoyo y aliviar la resistencia, como Julio C茅sar, quien present贸 su conquista de la Galia como una misi贸n civilizadora.
Siglos despu茅s, Napole贸n, quien present贸 sus guerras como luchas por la libertad, incluso mientras constru铆a un imperio, recuerda su famoso llamado a las tropas para defender al pueblo italiano: «Ir茅is a luchar por la libertad de los pueblos de Italia, para liberarlos de las cadenas de sus tiranos».
Aunque podr铆a decirse que carece de la estatura de un C茅sar o Napole贸n, el presidente Trump a menudo pasa por alto la moral, el decoro y la decencia b谩sica; 茅ticamente desarraigado, se apoya instintivamente en la l贸gica de que "la fuerza da la raz贸n". Prueba cl谩sica: en febrero de 2025, propuso convertir Gaza —un lugar densamente poblado que, con un desprecio manifiesto por el sufrimiento humano, describi贸 como un "sitio de demolici贸n" — en una "Riviera" controlada por Estados Unidos y sin palestinos.
Trump rest贸 importancia con indiferencia al ataque israel铆 no provocado y respaldado por Estados Unidos contra Ir谩n en junio de 2025, calific谩ndolo de "dos ni帽os en el patio de la escuela". C铆nicamente, redujo una guerra mortal y de alto riesgo —que amenazaba la paz mundial y corr铆a el riesgo de desmantelar la econom铆a global— a una discusi贸n trivial e inofensiva. Sorprendentemente, se present贸 como 谩rbitro neutral y pacificador en espera, fingiendo indiferencia mientras observaba la pelea, sin importar que Estados Unidos le hubiera dado la lata a un ni帽o.
En un tuit de 2020, Trump critic贸 duramente a la Corte Penal Internacional —organismo que investiga el genocidio, los cr铆menes de guerra y los cr铆menes de lesa humanidad—, calific谩ndola de "tribunal irregular" e "ileg铆tima". Despu茅s de que la CPI investigara al primer ministro israel铆 Netanyahu por presuntos cr铆menes de guerra en Gaza, Trump contraatac贸 en 2025, primero imponiendo duras sanciones al Fiscal Jefe de la CPI y luego, en una escalada hist贸rica, atacando a cuatro jueces en funciones.
En 2018, Trump se neg贸 a visitar un cementerio de guerra y, seg煤n se informa, calific贸 a los soldados estadounidenses ca铆dos de “perdedores” y “tontos” , un claro ejemplo de falta de respeto y mal juicio.
Al anteponer el poder a los principios, sacrifica el ethos —la confianza derivada de la integridad moral percibida—, herramienta crucial de persuasi贸n. Su estilo directo, admirado por su base como aut茅ntico, alimenta las acusaciones de tiran铆a de sus oponentes, reavivando los temores de la 茅poca de la Revoluci贸n Americana y erosionando el poder blando de Estados Unidos. En este contexto, la maniobra de Trump de difundir una imagen de s铆 mismo coronado, generada por una IA —lo que, como era previsible, provoc贸 una reacci贸n violenta de los defensores de la democracia— no fue de mucha ayuda.
Su estilo crudo, de decir lo que piensa, carece de la sutil fineza que exige un liderazgo refinado, una fineza que los estrategas chinos cl谩sicos, famosa y controvertidamente, vieron en el disimulo y otras formas de enga帽o astuto. Parad贸jicamente, la descarada franqueza y franqueza de Trump, a menudo rozando la ingenuidad, contrasta marcadamente con otro de sus h谩bitos distintivos.
Cabe destacar que Trump es un mentiroso hist贸rico , con un don excepcional para las interpretaciones alternativas de la verdad, sin dejar nunca que los hechos obstaculicen una buena historia. Su t谩ctica radical de ajuste estrat茅gico de la verdad —acertadamente llamada «firehosing»— bombardea al p煤blico con falsedades repetidas para acallar los hechos. A diferencia de los falsos titulares sutiles, el firehosing es directo y f谩cil de desenmascarar. Un ejemplo: The Washington Post rastre贸 30.573 afirmaciones falsas o enga帽osas hechas por Trump durante su primer mandato: unas 21 al d铆a, y la cifra sigue aumentando.
Las ganancias a corto plazo tienen un alto precio. Dejando de lado el logos —el razonamiento l贸gico basado en hechos, no en la ficci贸n—, Trump se ve obligado a recurrir a su 煤ltima herramienta de persuasi贸n: el patetismo —apelando a las emociones de la audiencia—, avivando el miedo a la inmigraci贸n descontrolada, el desastre econ贸mico y la decadencia nacional para animar a su base.
El incesante uso del patetismo por parte de Trump es la base de su astuto y divisivo manual populista: se presenta como un h茅roe del "pueblo" que lucha contra las "茅lites", pero se basa en promesas vac铆as, soluciones falsas y el cebo emocional de una fingida compasi贸n. Los verdaderos l铆deres unen; Trump divide: como principal polarizador, apoya sin lugar a dudas a poderosos grupos de presi贸n como el lobby de Israel y las armas, mientras vilipendia sistem谩ticamente a los vulnerables.
Liderazgo defectuoso: la ambici贸n divide el enfoque y la conciencia.
La b煤squeda entusiasta de Trump de una presidencia imperial y de la restauraci贸n estadounidense fragmenta el enfoque y la coherencia estrat茅gicos y genera un acto de malabarismo ca贸tico.
La estrategia dispersa del presidente estadounidense lo dispersa entre crisis nacionales y focos de tensi贸n globales, arriesg谩ndose al fracaso en todas partes, agravada por la confusi贸n de iniciativas vagas y poco elaboradas, como "Construir el Muro" y "Drenar el Pantano" . En ocasiones, se lanza con todo, como lo demuestra la oleada r茅cord de 26 贸rdenes ejecutivas en el primer d铆a de su segundo mandato: la eliminaci贸n de pactos clim谩ticos, la reforma migratoria, la restricci贸n de los derechos de g茅nero, la persecuci贸n de funcionarios p煤blicos y el indulto de 1.500 manifestantes del Capitolio.
Curiosamente, Trump combina esta incansable multitarea con un estilo cinematogr谩fico de cortes abruptos, fallando cuando los desaf铆os se acrecientan. Una vez que su descarada promesa de poner fin a la guerra en Ucrania en 24 horas fracas贸, el 47.潞 presidente fren贸 bruscamente y dio un giro brusco e inesperado: trastoc贸 el comercio mundial y, posteriormente, atac贸 a Ir谩n. Su notoria audacia al desobedecer las normas contrasta curiosamente con una timidez improbable: piensen de nuevo en TACO.
Para Trump, el liderazgo es simplemente el arte de negociar. Su l贸gica dominante es err贸nea: trata la pol铆tica como si fuera un negocio inmobiliario: se centra en la negociaci贸n, la imagen de marca, las ganancias a corto plazo, los juegos de suma cero y las apuestas arriesgadas. Priorizando las transacciones sobre las relaciones, ignora los complejos intereses humanos en juego. A trav茅s de su peculiar lente, el magnate neoyorquino est谩 detectando oportunidades similares a las del sector inmobiliario, de forma notable, en el 谩mbito pol铆tico: no sue帽a con la paz en Gaza, sino con una Riviera, y ve una playa norcoreana no como un foco de tensi贸n geopol铆tica, sino como una propiedad de lujo a la espera.
Trump no solo ve铆a negocios inmobiliarios en la pol铆tica, sino una cartera de negocios completa. Para algunos, jug贸 el papel de padrino en la Casa Blanca, desplegando t谩cticas de extorsi贸n sacadas directamente de las estrategias de la mafia. Consideren esto: Trump se aprovech贸 de la vulnerabilidad de Ucrania y su desesperaci贸n por obtener apoyo militar estadounidense para apoderarse de minerales y recursos cruciales. En un giro descarado, exigi贸 el pago de la ayuda ya entregada, como si le facturara a alguien a帽os despu茅s de haberle dado un regalo de Navidad.
Al igual que un entrenador deportivo que busca victorias, los expertos en pol铆tica requieren una plantilla inteligente y equilibrada. Pero Trump prioriza la lealtad sobre la competencia, promoviendo a figuras partidistas incendiarias, como el estratega pol铆tico Steve Bannon, mientras margina a profesionales experimentados considerados indecisos, como el director del FBI, Comey, sacrificando la eficacia de su gobierno por la lealtad personal.
Este favoritismo se hace eco de la infame historia del emperador Cal铆gula, quien supuestamente plane贸 nombrar a su preciado caballo, Incitatus, como c贸nsul, recompensando la lealtad por sobre la capacidad de burlarse del Senado y hacer alarde de su poder absoluto.
Al rodearse de aduladores y acallar las voces disidentes, Trump se atrapa en una c谩mara de eco carente de la diversidad y los controles esenciales para tomar decisiones creativas, racionales y basadas en hechos.
Para colmo, el ego desmesurado de Trump choca incluso con sus leales, lo que provoca humillaciones p煤blicas y amargas disputas alimentadas por el orgullo herido y las desavenencias pol铆ticas. La lista de bajas es larga: Sessions, Cohen, Bolton, Barr, Musk; todos expulsados, solo para resurgir como cr铆ticos ac茅rrimos, armados con secretos de informaci贸n privilegiada y sed de venganza. Las mentes agudas se mantienen alejadas, sabiendo que en la 贸rbita de Trump, la lealtad se exige, pero nunca se retribuye con seguridad. El da帽o causado por el d茅bil liderazgo personal de Trump se ve agravado por su igualmente deficiente desempe帽o como arquitecto organizacional.
A diferencia de los l铆deres que marcaron una 茅poca y construyeron marcos institucionales duraderos (pensemos en el C贸digo Civil de Napole贸n), el legado de Trump hasta ahora se reduce a un audaz acto de desmantelamiento, ejemplificado por la motosierra de Elon Musk que atraves贸 el exceso de la burocracia laber铆ntica.
Es revelador que Trump parezca haberse saltado las clases de Comportamiento Organizacional (el estudio de la din谩mica laboral), en detrimento propio. De haberlo dominado, podr铆a haber impulsado un cambio sist茅mico paso a paso, de forma met贸dica y disciplinada: generando urgencia, forjando una visi贸n y potenciando la ejecuci贸n.
El presidente estadounidense tambi茅n habr铆a aprendido a calibrar meticulosamente la transformaci贸n en dimensiones clave: prop贸sito, sustancia, alcance, escala, velocidad, estilo y secuencia. Por ejemplo: los l铆deres de cambio astutos calculan cada movimiento con precisi贸n —r谩pido para obtener resultados inmediatos, lento para una aceptaci贸n amplia y duradera— y equilibran las reformas estructurales con los cambios culturales.
En su prisa y ambici贸n desmedida, Trump confundi贸 la fuerza con la previsi贸n, forzando al m谩ximo cada palanca sin plan de vuelo, sin pista ni frenos. Impuls贸 un cambio radical a toda m谩quina en todos los frentes, ignorando los indicadores y acelerando al m谩ximo, como si la adrenalina por s铆 sola pudiera hacer volar el avi贸n.
En su ciega misi贸n a las estrellas, el presidente 47 descuid贸 el intrincado sistema inmunol贸gico de una burocracia con sus m煤ltiples e ingeniosas formas de generar resistencia: desde el desaf铆o abierto hasta la lentitud y la sumisi贸n fingida que sabotea silenciosamente la reforma tras una sonrisa. ¿Necesitas una clase magistral de resistencia burocr谩tica? Solo mira "S铆, Primer Ministro".
Cabe destacar que Trump pareci贸 ignorar el efecto trinquete, una din谩mica en la que las acciones, como un mecanismo unidireccional, son mucho m谩s f谩ciles de tomar que de deshacer. Es un principio de precauci贸n: una vez que el impulso se consolida, ya sea en los sistemas administrativos o en las pol铆ticas gubernamentales, la reversi贸n rara vez es sencilla. Esta perspectiva agudiza la conciencia de lo dif铆cil que es deshacer los legados y aconseja prudencia antes de comprometerse en acciones que resistan la reversi贸n.
Para ilustrar la trampa: los aranceles de Trump a China, concebidos para proteger la industria estadounidense, resultaron pol铆ticamente peligrosos de deshacer. O Ir谩n: una vez provocado, la reconciliaci贸n result贸 mucho m谩s dif铆cil que la escalada. En ambos casos, apretar el gatillo fue f谩cil; bajar, mucho m谩s dif铆cil, fiel al dicho: «Hay caminos m谩s f谩ciles de recorrer que de retroceder».
Pol铆tica defectuosa: d茅bil control de la realpolitik
Sin dejarse llevar por la ideolog铆a, Trump impacta la pol铆tica con una mentalidad innovadora y centrada en los resultados, desafiando la ortodoxia y cambiando radicalmente las tendencias arraigadas. Ejerciendo el poder con m谩s precisi贸n que con un cincel, su f茅rrea voluntad corta el ruido pol铆tico y desgarra la maquinaria gubernamental con contundencia. Este inconformista y tramposo prioriza el di谩logo personal sobre los canales formales; basta con observar sus conversaciones directas con el presidente Putin sobre Ucrania. Con su estilo improvisado y su energ铆a descarnada, rompe barreras arraigadas, pero crea poca sustancia duradera.
Parad贸jicamente, a pesar de su pragmatismo, Trump a menudo opera en el vac铆o, impulsado por ilusiones y ciego a las duras y din谩micas realidades del poder: escasez de recursos econ贸micos, restricciones militares, limitaciones geogr谩ficas y controles institucionales. Cometiendo la falacia de la 煤ltima jugada, subestima gravemente las reacciones adversarias, como las represalias arancelarias o los contraataques militares. Recuerde la verdad innegable: «Todo plan de batalla es perfecto hasta el primer contacto con el enemigo».
La precaria comprensi贸n de Trump de la realpolitik —una pol铆tica de poder pragm谩tica basada en realidades cambiantes— lo deja mal preparado para afrontar los complejos desaf铆os globales. Sus cambios radicales de estrategia, tono y mensaje delatan una sordera a los matices que exige una pol铆tica seria. El estilo err谩tico de Trump queda al descubierto en sus bruscos cambios de pol铆tica y sus tratos teatrales con amigos y enemigos por igual.
Socavando las mismas estructuras que durante mucho tiempo proyectaron el poder de Estados Unidos y cimentaron su poder铆o pol铆tico, econ贸mico y militar, Trump cedi贸 voluntariamente palancas clave de dominio que sus adversarios ni siquiera so帽aban con desmantelar. Inquiet贸 a la OTAN al cuestionar compromisos fundamentales de defensa, sorprendi贸 a sus aliados con retiradas abruptas de tropas de Alemania, Siria y Afganist谩n, y utiliz贸 a las fuerzas estadounidenses en Asia como moneda de cambio, exigiendo cuantiosos pagos a Corea del Sur y Jap贸n.
Herir a un amigo marca una ruptura sorprendente incluso con la m谩xima pagana m谩s b谩sica: “ayuda a tus amigos, da帽a a tus enemigos” , un c贸digo trascendido desde hace mucho tiempo por la 茅tica cristiana.
La estrategia de Trump hacia Corea del Norte oscil贸 entre amenazas de "fuego y furia" y burlas contra Kim Jong-un, llam谩ndolo "el hombrecito cohete", hasta elogiarlo como un l铆der "muy talentoso" y cruzar la frontera con una sonrisa y un apret贸n de manos. Su espectacularidad acapar贸 titulares, pero no logr贸 nada: Corea del Norte mantuvo sus armas nucleares.
Forjado en el arriesgado mundo inmobiliario, Trump aporta a la pol铆tica el instinto de un apostador: audaz, intr茅pido y atra铆do por apuestas espectaculares que otros evitar铆an. Pero a menudo busca recompensas descomunales mientras ignora los riesgos a largo plazo.
La retirada unilateral de Trump del acuerdo nuclear con Ir谩n en 2018 distanci贸 a sus aliados y aviv贸 las tensiones, acercando a Ir谩n a la bomba at贸mica. Su amplia guerra comercial con China ese a帽o result贸 contraproducente, sobrecargando las cadenas de suministro globales y perjudicando a los agricultores estadounidenses sin una victoria clara. El ataque estadounidense contra Ir谩n en 2025 intensific贸 el fracaso diplom谩tico hasta convertirlo en un conflicto abierto.
La decisi贸n de Trump de trasladar la embajada estadounidense a Jerusal茅n ejemplifica una pol铆tica arriesgada a corto plazo en detrimento de la estrategia a largo plazo y la b煤squeda de consenso. Rompiendo d茅cadas de precedentes, aviv贸 el inter茅s de su base evang茅lica y proisrael铆, pero desat贸 tensiones regionales y margin贸 a Estados Unidos como mediador en el conflicto israel铆-palestino.
A veces, Trump se muestra cauteloso, dando marcha atr谩s despu茅s de t谩cticas emblem谩ticas que lo arriesgan todo (cancelar aranceles o reinventarse como 谩rbitro imparcial y pacificador bondadoso despu茅s de encender conflictos sin piedad y respaldar a un bando), gan谩ndose el apodo de "pap谩" durante un respiro en la guerra entre Israel e Ir谩n de 2025.
Sin embargo, podr铆a llegar un momento en que las fuerzas destructivas y el caos que desat贸 se descontrolen, y el antiguo anfitri贸n de El Aprendiz se vea superado, no como jefe, sino como el Aprendiz de Brujo, obligado a gritar: "¡Maestro! ¡Ayuda! ¡Los esp铆ritus malignos que he invocado no se callar谩n!" , solo para escuchar como respuesta: "¡Est谩s despedido!".
Econom铆a defectuosa: “Es la econom铆a, est煤pido”– sigue siendo cierto hoy en d铆a
"Es la econom铆a, est煤pido" , frase acu帽ada en la campa帽a de Clinton de 1992 para destacar la principal preocupaci贸n de los votantes, sigue siendo atemporal. Sin embargo, Trump parece sordo a esta verdad perdurable.
Desde el principio, Trump destroz贸 la ortodoxia econ贸mica con su mantra "Make America Great", priorizando las intervenciones impactantes de la Casa Blanca sobre la cooperaci贸n multilateral estable y la construcci贸n gradual de consensos tanto a nivel nacional como internacional. Sin embargo, como reflejo de su precaria comprensi贸n de la realpolitik, mostr贸 debilidad en el realwirtschaft, apostando a menudo por resultados ilusorios y subestimando las fuerzas que configuran la econom铆a real.
Con el tiempo, Trump redobl贸 la apuesta por el nacionalismo econ贸mico destructivo y la desregulaci贸n selectiva, impulsando una desvinculaci贸n radical de China y otorgando abundantes incentivos a la industria manufacturera estadounidense. Aument贸 los aranceles a las importaciones europeas y asi谩ticas, reavivando las guerras comerciales mundiales y disparando la inflaci贸n interna. Socavando los esfuerzos globales por el clima, desencaden贸 la expansi贸n de los combustibles f贸siles al desmantelar las normas ambientales y abrir tierras federales a la perforaci贸n.
En 2025, firm贸 el hermosamente aliterado One Big Beautiful Bill (un amplio paquete econ贸mico financiado con d茅ficit que incluye gasto en infraestructura, recortes de impuestos y subsidios industriales), aclamado como un est铆mulo audaz por sus partidarios, pero criticado por sus cr铆ticos como un populismo temerario.
En su apuesta econ贸mica m谩s audaz hasta el momento, Trump prometi贸 eliminar los impuestos a la renta para la mayor铆a de los estadounidenses y reemplazar el IRS con un “Servicio de Impuestos Externos” financiado con amplios aranceles a las importaciones.
El plan de Trump acapara los titulares, pero huele a temeridad: exagera los aranceles, agobia a los consumidores, alimenta la inflaci贸n, invita a una reacci贸n negativa mundial y erosiona la credibilidad fiscal; es un plan para complacer a las masas condenado al fracaso por las realidades econ贸micas y las evidentes contradicciones pol铆ticas, como pretender controlar la inflaci贸n aliment谩ndola con aranceles.
Esto revela el defecto m谩s profundo del l铆der exagerado: al poner la pol铆tica por encima de la econom铆a y eludir los principios econ贸micos fundamentales, desencadena consecuencias t贸xicas que pueden desmantelar r谩pidamente su reinado.
El desaf铆o del presidente turco Recep Tayyip Erdo臒an a la ortodoxia econ贸mica —recortando dr谩sticamente los tipos de inter茅s en medio de una inflaci贸n galopante— desat贸 una ca铆da libre de la lira y un infierno inflacionario, demostrando que combatir el fuego con gasolina arde r谩pido y profundamente. Ignorar los fundamentos econ贸micos en una ofensiva pol铆tica puede precipitar una r谩pida ca铆da: la radical iniciativa de la primera ministra brit谩nica, Liz Truss, para implementar grandes recortes de impuestos sin financiaci贸n destroz贸 la confianza del mercado en la competencia econ贸mica y las pol铆ticas de su gobierno y provoc贸 el colapso de su mandato en tan solo 44 d铆as.
Conclusi贸n: La ca铆da monumental de un icono tr谩gico
Al final, podemos preguntarnos: “¿Fue este el ascenso de un coloso o el largo pr贸logo de una ca铆da?”
Trump encarna el esp铆ritu estadounidense de superaci贸n por excelencia: la fuerza impulsora que catapult贸 a la naci贸n de las oportunidades a la preeminencia global, atrayendo a los mejores y m谩s brillantes durante generaciones. Sin embargo, la fuerza excesiva sin control, sin moderaci贸n, prudencia ni equidad, se convierte en debilidad que, si no se corrige y se agrava con otros defectos, engendra el descarrilamiento.
La impulsividad e imprevisibilidad de Trump, su gobierno personalizado, su desprecio por el equilibrio diplom谩tico y su tendencia a socavar las instituciones no evocan la cautelosa pol铆tica de Bismarck, sino el aparente autosabotaje imprudente de Guillermo II, supuestamente un hombre voluble cuyos excesos y volatilidad lo convirtieron en el 煤ltimo emperador de Alemania. Nunca lo olviden: cada decisi贸n tiene un precio; nada es gratis.
Si se inclina por lo siniestro y ominoso, considere esta escalofriante teor铆a de la conspiraci贸n: Trump pudo haber sido ascendido no para triunfar, sino para fracasar de forma espectacular. Su ascenso pudo haber sido dise帽ado como una vacuna pol铆tica, allanando el camino para una restauraci贸n liberal calculada, revirtiendo r谩pidamente su agenda y consolidando discretamente el gobierno progresista durante incontables ciclos electorales. Con una l贸gica conspirativa similar, el ascenso de Hitler al poder absoluto podr铆a verse como una t谩ctica oscura: inocular al pueblo alem谩n contra el autoritarismo, el nacionalismo militante y el antijuda铆smo, y catalizar la creaci贸n de Israel. Ambas, quiz谩s, fueron golpes maestros dial茅cticos: catarsis premeditadas, con figuras prof茅ticas y condenadas, presentadas como sacrificios para reconfigurar la historia a trav茅s del fuego.
Incluso en su estado de desquiciamiento, Trump podr铆a, en teor铆a, aprender de sus errores pasados y cambiar de rumbo, pero las probabilidades son 铆nfimas. Sus cinco defectos fatales est谩n a punto de sellar su destino. Como dijo Oscar Wilde: «Todos los grandes hombres tienen el don de la destrucci贸n». La estrella de «El Aprendiz» pareci贸 haber alcanzado su m谩ximo potencial en su primer d铆a en el cargo; su ruina podr铆a adoptar m煤ltiples formas, cada una con diferente dramatismo y ritmo.
Trump podr铆a caer "no con una explosi贸n, sino con un gemido", reducido a un pato cojo tras una humillaci贸n de mitad de mandato para su partido. Salidas m谩s espectaculares incluyen un impeachment en un segundo mandato o una condena penal posterior a la presidencia. O quiz谩s ninguna ruptura en absoluto, solo un legado de fracaso, grabado en la historia no por triunfo, sino por poder desperdiciado.
En conclusi贸n, Donald Trump es la base de las tragedias. Este hombre puede compararse con el t铆pico protagonista de la tragedia 谩tica cl谩sica: no un h茅roe puro ni un villano aut茅ntico, sino una figura imperfecta y elevada, cuyas debilidades demasiado humanas impulsan su ca铆da, haciendo eco del arco narrativo de la tragedia 谩tica cl谩sica.
Inspirando compasi贸n a trav茅s de su sufrimiento y el temor de que su destino pudiera ser el nuestro, el h茅roe tr谩gico suele comenzar siendo noble y fuerte, pero atrapado en una red de fuerzas oscuras y cegado por el orgullo o extraviado por un error fat铆dico, urde su propia ca铆da, viendo con claridad y reconociendo la verdad solo cuando es demasiado tarde. La acertada advertencia de Longfellow resuena como un coro tr谩gico: «A quien los dioses quieren destruir, primero lo vuelven loco»
Comentarios
Publicar un comentario