EL PERIODIQUITO 馃搼 DE TODITO
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EL PERIODIQUITO 馃搼 DE TODITO
Semanario de circulaci贸n gratuita que no vale un toche 馃ぃ
Periodiquito de circulaci贸n estadal ,nacional y a nivel GLOBAL ✈️馃實
Premio 馃 internacional de la Real academia de la 馃憛 Espa帽ola
Si observas errores u horrores ,mejor cierra el pico馃樂
N°5.143 A帽o XXV
27-04-2025
Por W谩lter Altuve
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BAJO ARTILUGIOS LEGALES NUEVAS RUTAS PARA EL TRAFICO COLOMBIA-VENEZUELA.
.Muchos propietarios de predios asentados desde hace largos a帽os en las zonas Rurales de pi帽alito, paso-potrero ,la gabarra ,limoncito, observan impotentes como se vienen construyendo nuevas v铆as rurales ,con la excusa de conectar con otros predios ,pero con el 煤nico objetivo seg煤n fuentes de abrir nuevas rutas al tr谩fico binacional en las zonas del municipio Andr茅s Eloy Blanco y Zamora , servir铆an para burlar controles policiales y militares .
Ojo con esto se debe revisar y muy bien con lupa y chequear gente.
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DATA QUE NO SE VE.
Desde las pasadas elecciones de escogencia de proyectos comunales en los diferentes circuitos ,se vienen anunciando dar n煤meros de participaci贸n ( Dicho por voceros pol铆ticos ) y hasta se solicitan cuotas estadales de participaci贸n, pero extra帽amente los resultados no se han hecho p煤blicos , ni se har谩n , solo se habla de "MASIVA" participaci贸n ,pero hasta all铆, el impedimento pudiera presentarse por las fallas que a煤n atraviesa el portal principal del ente electoral CNE y seguramente continuar谩 as铆 hasta m谩s all谩 de las elecciones del 25 de mayo , ¿ A NIVEL INTERNACIONAL SERA QUE ESTAN ESPERANDO SU APERTURA ?
Probablemente SI.
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MEDIDA DOMINICAL
.Hoy domingo se realizan elecci贸n de proyectos en los diferentes circuitos comunales, vecinos votan por cada proyecto de su intereses, est谩 actividad la lidera el PSUV.
¿ Sirve como term贸metro y medici贸n para las elecciones regionales y legislativas del 25 de Mayo ?
-SI, muchos estudiosos sobre el tema electoral estar谩n atentos y har铆an un mapeo de esa participaci贸n con miras al pr贸ximo evento electoral, la recolecci贸n de datos en cada uno de los 12 municipios mostrar谩 cuan fuerte o d茅bil en niveles porcentuales se encuentra la masa electoral.
¿ Desde esta participaci贸n se puede hacer una proyecci贸n m谩s viable de posible resultado del evento electoral del 25 de mayo ?
-SI, con toda seguridad , ya obtenidos esos datos confiables de toda la geograf铆a Barinesa, se puede deducir un resultado con una confiabilidad de un 80% .
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DESPLIEGUE AL AGUJERO NEGRO
Ocurri贸 un d铆a en tierras llaneras un despliegue de un monto de maquinarias, en la que solo se supo del sitio de salida, pero jam谩s la poblaci贸n se enter贸 de lugares de llegadas y el resultado de tales arreglos anunciados que fueran publicados en n煤meros o un buen registro gr谩fico audiovisual de los resultados en cada una de las zonas .
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Papa
- ¡Dios nos salve, Mar铆a! Se muri贸 el Papa y nosotros no sacamos ni un obituario, ni mandamos una delegaci贸n al entierro. Desde Salamanca, Espa帽a, hubiese salido el poeta Leopoldo —Verso Corto, Verso Largo— L贸pez y su compa帽era, La Pava Macha, Lilian, y listo, qued谩bamos de un bien que ni Ismael Garc铆a saltando talanqueras. Pero es que nosotros somos as铆: nos importa muy poco los que se mueren. Lo peor es que uno hubiera quedado muy bien sacando un avisito. ¿Se imaginan si nos hubi茅semos puesto de acuerdo los que vamos a votar y los que no vamos a votar para sacar un manifiesto lamentando la muerte de Francisco? Hubiera sido del carajo ver las firmas ah铆 de Andr茅s —A Cero Cincuenta— Vel谩squez y Mar铆a —S煤mate— Machado. Habr铆amos sido noticia: "El Papa une a la oposici贸n venezolana". As铆 lo hubiesen titulado los medios nacionales e internacionales, y la dictadura se hubiera tambaleado del susto, pero es que entre nosotros no hay nadie que piense. Solo servimos para llamar a no votar, a dar golpes, a invadir, a pedir sanciones y, ¡co帽o!, ya la gente dentro de poco nos va a mandar bien lejos al carajo. Tambi茅n habr铆a sido bueno hacer en la Catedral una oraci贸n por el Papa, pero ni de vaina. Lo que s铆 hicimos una vez fue un encadenamiento all谩 en la plaza de San Pedro. Fueron dos compa帽eras, una de ellas creo que era la Pava Macha, Lilian, y la otra, la esposa del compa帽ero, incansable luchador, Antonio —Pensionados— Ledezma. Ah铆 estuvieron en la plaza de San Pedro, frente al Vaticano, pidiendo libertad (clap, clap), libertad. En cambio, la dictadura nombr贸 una comisi贸n y mandaron para el entierro del Papa al canciller Gil, que ha escrito m谩s comunicados que ning煤n otro canciller de este pa铆s (eso s铆, peleando con todo el mundo, que es ancho y ajeno). Va acompa帽ado de la alcaldesa de Caracas, que, si usted pide un informe de su gobierno, le dicen: "Espere un momento, por favor, que vamos a averiguar".
Otro que nos dej贸 fue el compa帽ero Mario Vargas Llosa, nada menos, el compa帽ero que nos gastamos nosotros, un Premio Nobel, y aqu铆 estuvo entre nosotros. Hasta arepas comi贸 una vez con el compa帽ero Teodoro —Fracaso— Petkoff. ¿Y qu茅 hicimos nosotros? Un carajo, nada, ni una letra para un hombre de letras que nos supo acompa帽ar y defender en esta lucha, que es cruel y mucha. Siempre que pod铆a, le lanzaba en su columna de El Pa铆s de Espa帽a un rega帽o al dictador nuestro de cada d铆a. Un hombre que merece todos los homenajes de nuestra parte, pero es verdad que entre nosotros nadie lee un carajo. Por eso no nos atrevemos a decir nada, porque ninguno de nosotros conoce su obra. Yo s茅 que escribi贸 un libro que se llama La t铆a Julia y el carburador, una vaina as铆, m谩s o menos… pero el hecho de que nosotros no sepamos un carajo de literatura no quiere decir que no le reconozcamos el apoyo que nos dio durante este per铆odo, que ya nos tiene aturdidos y abrumados.
Ojal谩 que Amoroso haya aprendido a leer para cuando le toque dar los resultados de las elecciones del 25 de mayo. Mucha Misi贸n Robinson, y se olvidaron de ese compa帽ero. Desde el CNE anunci贸 que hay m谩s de seis mil candidatos y candidatas inscritos para ser diputados, diputadas, alcaldes, gobernadores y presidentes del pa铆s. Es decir, alegra saber que m谩s de seis mil personas est谩n dispuestas a salvarnos. Seguro que quieren salvar el pa铆s y con el pa铆s nos salvan a nosotros, porque por alguna vaina se inscribieron en el CNE. Y nosotros, que desde que nos vimos pele谩ndonos estamos, seguimos en ese peo, grit谩ndole de todo a Embajada Capriles porque es candidato a diputado, y lo llamamos alacr谩n, traidor y lo que nos d茅 la gana. Si lo habilitaron, ¿por qu茅 no se lanz贸 como candidato a gobernador por Miranda? Ni de vaina, porque seguro le pusieron esa condici贸n para que la dictadura se vea m谩s bonita desde lejos, con un opositor como Embajada Radonski inscrito como candidato a diputado. Juan Requesens dice que 茅l tambi茅n quiere su parte del gobierno, porque est谩 arrecho con Ricardo S谩nchez, quien salt贸 la talanquera y ya es ministro de Educaci贸n. ¡Una pendejada! De paso, ese tampoco sabe qui茅n fue Vargas Llosa…
El pap谩 de Margot lleg贸 de la calle y se puso las manos en la cabeza y dijo: "No hay Papa. No hay Papa", y se fue al cuarto y agarr贸 la puerta y le meti贸 ese co帽azo tan duro que se estremeci贸 el edifico y la vecina sali贸 gritando: "Perd贸nalo, Francisco, porque este carajo no sabe lo que hace".
—Yo no soy yo. Soy este que va a mi lado sin yo verlo —me declama Margot
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Identidad Nacional y Constituci贸n
Dec铆a Montesquieu en El esp铆ritu de las leyes que 茅stas deben ser adecuadas al pueblo al cual se aplican. Se prepara una nueva Constituci贸n, no est谩 de m谩s revisar lo que somos.
Los venezolanos en encuestas realizadas por Fundacredesa a fines del pasado siglo revelamos un d茅bil reconocimiento de figuras o temas hist贸ricos, tales como el pensamiento del Libertador, Guaicaipuro o los s铆mbolos del Escudo. Una intensa campa帽a educativa y medi谩tica ha subsanado en parte tales carencias.
El 75,3% de los encuestados por GIS XXI en 2014 proclam贸 orgullo por su nacionalidad. Pero las cosas que provocan m谩s orgullo son: paisajes y bellezas naturales con 26,7%; y “tradiciones” y “su gente” con 12,4%. Las obras de la naturaleza nos enorgullecen m谩s del doble que las de nuestros compatriotas. Conocerlas y reconocerlas.
La Encuesta de GIS XXI confirma que para 2014 los venezolanos, en una escala del 1 al 20, sienten que son felices en 16,6; m谩s de las ocho d茅cimas del total, superior al de 7,5 sobre 10 del Happy Planet Index. La felicidad es una opini贸n, pero una opini贸n que define si nuestra vida vale la pena.
Seg煤n el World Values Survey, la primera adscripci贸n que reconocen los encuestados es la local (29,2%), referida al poblado o parroquia de origen, casi el doble de la que se siente por la “regi贸n” (16,3%), e inferior en diez puntos a la que se siente por el “pa铆s”, el cual es la mayor referencia para los encuestados (39,2%). El sentimiento de nacionalidad prepondera sobre el regional. Evitemos federalizaciones extremas, o el fraccionamiento en decenas de “Estados soberanos” 茅tnicos.
Para 2010, la tasa de natalidad por cada mujer es de 2,46 hijos. Disfrutamos de un bono demogr谩fico: la edad promedio de la poblaci贸n se sit煤a en 26 a帽os, en plena juventud productiva.
En Venezuela prepondera la familia matric茅ntrica. Una mayor铆a de 99,9% considera a la familia muy importante o bastante importante en su vida.
La inteligencia del venezolano se sit煤a dentro del promedio. La Fundaci贸n Motores por la Paz estima que unos 160.000 compatriotas son superdotados.
Los venezolanos presentan una moderada tasa de 14,5% de perturbaciones mentales de todo tipo, desde leves a graves, casi la mitad de la registrada en pa铆ses como Estados Unidos, de 26,3%. Tambi茅n es muy moderada la tasa de conductas vinculadas a ellas, tales como el suicidio, con 2,6 casos anuales por 100.000 habitantes, comparados con el 12,1 en Estados Unidos.
Desde inicios del siglo XXI, pol铆ticas sociales financiadas con 60% del gasto p煤blico cumplieron con las llamadas metas del milenio, al extremo de que para 2014, la pobreza disminuy贸 a 20,4%, y la pobreza extrema, a 5,4%, con mejoras correlativas en todos los aspectos de la vida. Para tal fecha, cerca de 80% de los venezolanos ten铆a satisfechas sus necesidades b谩sicas, lo cual asignaba al pa铆s un grado de desarrollo humano alto, y el menor 铆ndice de desigualdad de la Am茅rica Latina capitalista. El gasto p煤blico social se ha incrementado a 74%; urge actualizar los restantes indicadores.
Seg煤n el censo de 2011, 88,3% del total de la poblaci贸n confiesa ser cristiana; 71% se define como cat贸lica, y 17% protestante. Un importante 17% est谩 fuera de cualquier adscripci贸n religiosa.
Seg煤n encuesta de GIS XXI en 2011, de poder hacer lo que desearan para satisfacer sus necesidades: 85% ayudar铆a econ贸micamente a la familia, apoyar铆a un proyecto comunitario pol铆tico 47%; y solo 8% dejar铆a de trabajar.
El venezolano duda del trabajo como v铆a hacia la riqueza. Consultores 21 encontr贸 en 1990 que 62% de los encuestados considera que los hombres que tienen riqueza en Venezuela no la han logrado trabajando, y 47% estima que quienes tienen riqueza la han logrado por v铆as deshonestas. Urgen controles que imposibiliten el peculado masivo, el lucro con los bienes p煤blicos, el surgimiento de fortunas mal habidas.
El venezolano es dem贸crata. La encuesta World Values Survey consult贸 a su muestra sobre el aserto “la democracia puede tener problemas, pero es mejor que cualquier otra forma de gobierno”. (World Values Survey (1999- 2004) – Venezuela 2000 v.2015.04.18 V172). El fuerte acuerdo y el acuerdo simple suman 91%. La democracia es democr谩ticamente considerada la mejor forma de gobierno.
En Venezuela se aprecia un alto grado de ludopat铆a, que se asocia a la creencia en un locus de control externo (De Viana, 1999), y a “graves y diversos problemas sociales, tales como desintegraci贸n familiar, disminuci贸n de rendimiento estudiantil y laboral, divorcios y hasta suicidios” (Garc铆a, H., 2006). La proliferaci贸n de salas de juego prohibidas y las decisiones judiciales que las protegen a pesar de su ilegalidad validan la presunci贸n de que tal actividad est谩 vinculada al lavado de capitales y al crimen organizado transnacional (Eltiempo.com).
Una encuesta de “percepci贸n” de la inseguridad contratada por el INE para 2009, entre otras incoherencias “percib铆a” que ese a帽o ¡21.132 homicidios habr铆an causado 19.113 fallecimientos! La tasa de homicidios ser铆a de 75,08 por 100.000 habitantes, superior a la de pa铆ses sumidos en guerra civil. Pero, seg煤n estad铆sticas del Ministerio del Poder Popular para la Salud, basadas en conteo de cuerpos y no en “percepciones”, la tasa real de homicidios efectivamente ocurridos para 2009 es de 33,80 por 100.000 habitantes. La diferencia se debe a que la percepci贸n subjetiva de inseguridad usualmente supera al n煤mero real de delitos, y en Venezuela este desfase es de 37% (D铆az Rangel, 2011).
El valor igualdad es fundamental para los venezolanos. Fundacredesa determin贸 en 1988 que 87,3% de los encuestados consideraba que tal valor no se cumpl铆a. Resultado: la rebeli贸n popular del 27 de febrero del a帽o siguiente. Intentos de otorgar rango constitucional a leyes que atribuyen a personas o capitales extranjeros mayores privilegios y derechos que a los nacionales podr铆an desencadenar similares efectos.
El venezolano presenta un persistente y l煤cido sentido del humor que sobrelleva las contradicciones de la vida hasta que se hacen insoportables. Ataques a la igualdad que privilegian capitales y personas extranjeras y fortunas inexplicables surgidas al amparo del secreto podr铆an agotarlo.
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¡Adi贸s mechurrios! Un reactor de plasma para producir hidr贸geno limpio y derivados de carbono
M谩s del 90% de los gases emitidos por los procesos industriales de los hidrocarburos son descompuestos en elementos qu铆micos, puros o combinados, con alto potencial econ贸mico y m铆nimo efecto contaminante, por un reactor catal铆tico de plasma dise帽ado en el Laboratorio de F铆sica de Plasma de la Universidad Sim贸n Bol铆var (USB), liderado por el profesor Jos茅 Ruiz.
Dicho en otras palabras, el reactor catal铆tico de plasma coronal, operado a presi贸n atmosf茅rica, tiene el potencial de lograr que la industria petrolera venezolana le extraiga beneficios econ贸micos, sociales, industriales y ambientales a m谩s del 90% de los gases que hoy contaminan los cielos del planeta.
El profesor Jos茅 Ruiz, con doctorado en F铆sica de Plasmas deI Imperial College de Londres, Inglaterra, cita que el m茅todo de ruptura catal铆tica con el reactor de plasma, sin injerencia qu铆mica, tambi茅n puede romper la mol茅cula del gas metano (CH4) en sus componentes carbono e hidr贸geno.
Y a帽ade que en el proceso de ruptura causado por las altas temperaturas electr贸nicas del reactor de plasma, se puede sintetizar (v铆a secuestro de carbono) carburos de alto uso y valor en la industria, como por ejemplo: carburo de silicio, de titanio, de zirconio. Por otra parte, el hidr贸geno obtenido posee un alto potencial como fuente de energ铆a el茅ctrica, haciendo uso de celdas de combustible.
Total, entre las primeras conclusiones beneficiosas del trabajo del equipo de investigadores de la USB se encuentra que, en primera instancia, la industria petrolera venezolana romper铆a y tendr铆a una menor dependencia de las tecnolog铆as for谩neas relacionadas con el manejo no contaminante de gases, as铆 como que habr铆a un aporte significativo a la generaci贸n de la energ铆a proveniente del hidr贸geno.
De hecho, el investigador justifica su trabajo por la urgencia de desarrollar fuentes alternas de energ铆a limpia y eficiente, a partir de nuestros hidrocarburos, para reducir su impacto ambiental.
“La investigaci贸n y optimizaci贸n de la cat谩lisis de plasma no solo contribuir谩n al avance del conocimiento cient铆fico en este campo emergente, sino que tambi茅n podr铆an conducir al desarrollo de tecnolog铆as m谩s competitivas y sostenibles para la producci贸n de un vector energ茅tico clave en la descarbonizaci贸n de sectores cruciales como el transporte, la industria y la generaci贸n de energ铆a”, dice.
Expresa que el equipo de investigadores siente la imperante necesidad de transitar hacia un sistema energ茅tico descarbonizado, lo cual los impulsa a la b煤squeda de m茅todos de producci贸n de hidr贸geno que sean tanto eficientes como ambientalmente sostenibles.
Arguye que, en este contexto, la cat谩lisis de plasma se presenta como una tecnolog铆a disruptiva con el potencial de revolucionar la producci贸n de hidr贸geno. Su capacidad para activar reacciones a temperaturas m谩s bajas y con menor demanda energ茅tica, utilizando incluso fuentes de energ铆a renovable para la generaci贸n del plasma, [lo que ofrece] una ruta prometedora hacia una producci贸n de hidr贸geno con una huella de carbono dr谩sticamente reducida”
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Los frentes territoriales contra China
La relaci贸n entre Estados Unidos y China ha evolucionado hacia un conflicto multidimensional que abarca aspectos comerciales, diplom谩ticos y, en ciertos escenarios, conflictos por poderes intermediarios.
La confrontaci贸n se desarrolla en m煤ltiples frentes, abarcando disputas territoriales en Xinjiang, T铆bet, Taiw谩n y Hong Kong. Estas tensiones forman parte de una estrategia m谩s amplia de contenci贸n geopol铆tica, con implicaciones que trascienden lo regional.
Contexto hist贸rico de las relaciones sino-estadounidenses
Las relaciones entre Estados Unidos y China han atravesado diferentes etapas desde el establecimiento de la Rep煤blica Popular China en 1949. Tras d茅cadas de aislamiento, la normalizaci贸n de relaciones en la d茅cada de 1970 abri贸 paso a un per铆odo de cooperaci贸n econ贸mica que benefici贸 a ambas naciones.
Sin embargo, el ascenso de China como potencia econ贸mica y pol铆tica global durante las 煤ltimas d茅cadas ha transformado esta din谩mica de cooperaci贸n en una de competencia estrat茅gica.
El crecimiento econ贸mico sostenido de China, su expansi贸n de influencia global mediante iniciativas como la Franja y la Ruta, y su modernizaci贸n militar han provocado inquietud en Washington, donde se percibe este desarrollo como un desaf铆o directo a la hegemon铆a estadounidense establecida tras la Guerra Fr铆a.
Esta percepci贸n ha llevado a Estados Unidos en su rol como hegemon铆a en declive, a implementar una estrategia multifac茅tica para contener el ascenso del gigante chino.
La guerra comercial iniciada durante la primera administraci贸n Trump y continuada por el gobierno de Biden y ahora retomada nuevamente por Trump, representa uno de los aspectos m谩s visibles de esta confrontaci贸n. A trav茅s de aranceles, restricciones comerciales y bloqueos tecnol贸gicos, Estados Unidos ha intentado frenar el desarrollo chino en sectores estrat茅gicos.
Las justificaciones para estas medidas suelen centrarse en acusaciones de pr谩cticas comerciales desleales, transferencia forzada de tecnolog铆a, subsidios estatales y supuesto espionaje industrial. Sin embargo, desde la perspectiva china, estas acciones representan un intento deliberado de obstaculizar su leg铆timo desarrollo econ贸mico y tecnol贸gico.
La imposici贸n de restricciones a empresas tecnol贸gicas chinas como Huawei, ZTE y otras compa帽铆as de semiconductores demuestra c贸mo esta guerra comercial trasciende los objetivos puramente econ贸micos para convertirse en una batalla por la supremac铆a tecnol贸gica global.
El control de tecnolog铆as emergentes como la inteligencia artificial, las telecomunicaciones 5G y la computaci贸n cu谩ntica se ha convertido en un campo de batalla cr铆tico.
La situaci贸n en Xinjiang representa un ejemplo paradigm谩tico de c贸mo las cuestiones de derechos humanos pueden ser instrumentalizadas con fines geopol铆ticos.
Las acusaciones occidentales sobre supuestas violaciones de derechos humanos contra la poblaci贸n uigur han sido utilizadas como justificaci贸n para imponer sanciones y presionar diplom谩ticamente a China.
Desde la perspectiva china, las pol铆ticas implementadas en Xinjiang responden a amenazas genuinas de terrorismo y separatismo. China ha enfrentado ataques terroristas vinculados a grupos extremistas del Turquest谩n Oriental, algunos de los cuales mantienen conexiones con organizaciones terroristas internacionales como el Daesh y el gobierno de facto de Siria.
Las medidas de seguridad y los programas de formaci贸n profesional implementados por el gobierno chino buscan combatir la radicalizaci贸n y promover el desarrollo econ贸mico en una regi贸n hist贸ricamente desfavorecida.
Es relevante observar que muchos pa铆ses de mayor铆a musulmana, incluyendo Arabia Saudita, Pakist谩n, Egipto y otros miembros de la Organizaci贸n para la Cooperaci贸n Isl谩mica, han expresado su apoyo a las pol铆ticas chinas en Xinjiang, contradiciendo la narrativa occidental de una persecuci贸n religiosa sistem谩tica.
Esta divisi贸n internacional sobre la cuesti贸n refleja c贸mo el tema de Xinjiang se ha convertido en un campo de batalla diplom谩tico entre China y Estados Unidos.
La cuesti贸n del T铆bet representa otro frente en esta confrontaci贸n geopol铆tica. Las restricciones de acceso a la Regi贸n Aut贸noma del T铆bet para extranjeros, mencionadas en las recientes declaraciones del Secretario de Estado estadounidense Marco Rubio, son presentadas como evidencia de supresi贸n de libertades.
Sin embargo, estas medidas deben contextualizarse dentro de las preocupaciones leg铆timas de China sobre la seguridad y estabilidad en una regi贸n con antecedentes separatistas apoyados desde el exterior.
El apoyo estadounidense al Dalai Lama y a grupos tibetanos en el exilio ha sido interpretado por Pek铆n como una interferencia directa en sus asuntos internos. Hist贸ricamente, la CIA proporcion贸 apoyo financiero y log铆stico a rebeldes tibetanos durante la Guerra Fr铆a, un precedente que alimenta las sospechas chinas sobre los verdaderos motivos de la preocupaci贸n occidental por el T铆bet.
Las sanciones de visa anunciadas contra funcionarios chinos relacionados con las pol铆ticas de acceso al T铆bet ilustran c贸mo Estados Unidos utiliza instrumentos diplom谩ticos para presionar a China en cuestiones territoriales sensibles.
La hipocres铆a percibida por China radica en que, mientras se exige acceso irrestricto al T铆bet para diplom谩ticos y periodistas estadounidenses, muchas regiones sensibles de Estados Unidos mantienen restricciones similares para visitantes extranjeros.
Taiw谩n representa quiz谩s el punto m谩s vol谩til en las relaciones sino-estadounidenses. La isla, gobernada de forma aut贸noma desde 1949 pero reclamada por Pek铆n como parte inalienable del territorio chino, se ha convertido en un elemento central de la estrategia estadounidense para contener a China.
Los recientes ejercicios militares del Ej茅rcito Popular de Liberaci贸n alrededor de Taiw谩n, representan una respuesta a lo que China percibe como provocaciones estadounidenses, incluyendo visitas de alto nivel, ventas de armas y declaraciones pol铆ticas que parecen desafiar el principio de «Una sola China».
Para China, la cuesti贸n de Taiw谩n no es negociable, pues afecta directamente a su integridad territorial y soberan铆a nacional. Los ejercicios militares que simulan un bloqueo e incluyen «ataques contra objetivos mar铆timos y terrestres» env铆an un mensaje claro tanto a Taipei como a Washington sobre la determinaci贸n china de impedir cualquier movimiento hacia la independencia formal de la isla.
Estados Unidos, por su parte, mantiene una pol铆tica de «ambig眉edad estrat茅gica» que le permite vender armas a Taiw谩n y sugerir que podr铆a defenderla militarmente, sin comprometerse expl铆citamente a hacerlo. Esta postura permite a Washington utilizar la cuesti贸n de Taiw谩n como una palanca de presi贸n permanente contra Pek铆n.
La situaci贸n en Hong Kong, destacada en las declaraciones del portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino Guo Jiakun, representa otro escenario de confrontaci贸n.
Las sanciones estadounidenses contra funcionarios de la Regi贸n Administrativa Especial de Hong Kong por la implementaci贸n de la Ley de Seguridad Nacional han sido interpretadas por China como una injerencia ileg铆tima en sus asuntos internos.
Desde la perspectiva china, las medidas implementadas en Hong Kong responden a amenazas reales contra la seguridad nacional y buscan garantizar la estabilidad despu茅s de los violentos disturbios de 2019.
El principio de «Un pa铆s, dos sistemas» no implica una renuncia a la soberan铆a china sobre Hong Kong, y Pek铆n considera leg铆timo actuar para proteger la integridad territorial del pa铆s.
La respuesta estadounidense, que incluye sanciones econ贸micas y restricciones de visa, forma parte del patr贸n m谩s amplio de utilizar instrumentos econ贸micos y diplom谩ticos para presionar a China en cuestiones territoriales.
La acusaci贸n china de «hipocres铆a y dobles est谩ndares» refleja la percepci贸n de que Estados Unidos aplica criterios selectivos cuando se trata de cuestiones de soberan铆a y seguridad nacional.
Las tensiones entre Estados Unidos y China han trascendido el 谩mbito bilateral para convertirse en un factor determinante en la reconfiguraci贸n del orden internacional.
La formaci贸n de alianzas como AUKUS (Australia, Reino Unido y Estados Unidos) y el fortalecimiento del Di谩logo de Seguridad Cuadrilateral (Quad) con Jap贸n, India y Australia representan intentos de crear un contrapeso estrat茅gico a China en el Indo-Pac铆fico.
China ha respondido profundizando sus relaciones con Rusia y fortaleciendo iniciativas multilaterales como la Organizaci贸n de Cooperaci贸n de Shangh谩i y los BRICS. Esta din谩mica de bloques recuerda a la Guerra Fr铆a, aunque con una interdependencia econ贸mica mucho mayor entre los actores enfrentados.
En 脕frica, Latinoam茅rica y el Sudeste Asi谩tico, ambas potencias compiten por influencia a trav茅s de inversiones, pr茅stamos y proyectos de infraestructura. La iniciativa china de la Franja y la Ruta ha sido contrarrestada por iniciativas estadounidenses como «Build Back Better World» (B3W) y la «Estrategia de Indo-Pac铆fico Libre y Abierto».
Un componente crucial de este conflicto multidimensional es la batalla por la narrativa global. Estados Unidos y sus aliados han desarrollado campa帽as medi谩ticas que presentan a China como una amenaza a la democracia, los derechos humanos y el orden internacional basado en reglas.
Las acusaciones sobre Xinjiang, Hong Kong, T铆bet y Taiw谩n forman parte de esta estrategia narrativa que busca aislar diplom谩ticamente a China.
China, por su parte, ha intensificado sus esfuerzos de diplomacia p煤blica y comunicaci贸n estrat茅gica para contrarrestar esta narrativa, present谩ndose como un defensor del multilateralismo, la soberan铆a nacional y un nuevo modelo de relaciones internacionales basado en el beneficio mutuo.
La defensa f茅rrea de sus intereses territoriales y de seguridad se enmarca en esta contra-narrativa, que enfatiza la hipocres铆a percibida en las pol铆ticas estadounidenses.
La acusaci贸n china de que Estados Unidos utiliza una «jurisdicci贸n de brazo largo» refleja la preocupaci贸n por la extraterritorialidad de las leyes estadounidenses, que permiten sancionar a entidades y personas en todo el mundo. Esta pr谩ctica es vista como una forma de imperialismo jur铆dico que socava la soberan铆a de otros estados.
El conflicto entre Estados Unidos y China tiene profundas implicaciones para la econom铆a global. La fragmentaci贸n de las cadenas de suministro, la restricci贸n de transferencias tecnol贸gicas y la creaci贸n de bloques econ贸micos parcialmente desacoplados podr铆an revertir d茅cadas de globalizaci贸n econ贸mica.
Para muchos pa铆ses, especialmente en el Sur Global, esta situaci贸n plantea dif铆ciles dilemas estrat茅gicos, pues se ven presionados a tomar partido en disputas que prefieren evitar.
Econom铆as como las del Sudeste Asi谩tico, con fuertes v铆nculos comerciales con China pero dependientes de la seguridad proporcionada por Estados Unidos, se encuentran particularmente expuestas a estas tensiones.
La competencia tecnol贸gica, centrada en 谩reas como la inteligencia artificial, los semiconductores avanzados, la computaci贸n cu谩ntica y las tecnolog铆as espaciales, podr铆a resultar en una bifurcaci贸n del ecosistema digital global, con est谩ndares, protocolos y sistemas operativos distintos para cada bloque geopol铆tico.
El conflicto multidimensional entre Estados Unidos y China constituye uno de los factores determinantes en la configuraci贸n del sistema internacional del siglo XXI. Las tensiones en torno a Xinjiang, T铆bet, Taiw谩n y Hong Kong, junto con la guerra comercial y tecnol贸gica, forman parte de una confrontaci贸n m谩s amplia por el poder y la influencia global.
China percibe las acciones estadounidenses como un intento sistem谩tico de contener su leg铆timo ascenso y dividirla internamente mediante la explotaci贸n de cuestiones territoriales sensibles.
La firme oposici贸n de Pek铆n a lo que considera injerencias externas en sus asuntos internos, expresada en las declaraciones citadas, refleja esta percepci贸n de amenaza.
La hegemon铆a de Estados Unidos no se basa en la defensa del orden internacional o de los valores democr谩ticos, sino en la imposici贸n de sus intereses para mantener su dominio global, aun cuando esto signifique socavar la estabilidad de otras naciones.
Las sanciones y restricciones contra China, justificadas bajo argumentos de derechos humanos y competencia econ贸mica desleal, forman parte de una estrategia m谩s amplia de contenci贸n y presi贸n para obstaculizar el ascenso de cualquier potencia que desaf铆e su supremac铆a.
El mundo se encuentra en una encrucijada donde la hegemon铆a estadounidense, lejos de garantizar estabilidad, alimenta conflictos y tensiones en un intento desesperado por preservar su influencia.
Sin embargo, el avance de un mundo multipolar es irreversible. La verdadera soluci贸n a este conflicto no radica en una coexistencia basada en concesiones unilaterales, sino en el reconocimiento de una nueva realidad global donde las naciones emergentes reclaman su lugar sin estar sometidas a dictados externos.
Hasta que esta transformaci贸n se consolide, la competencia entre China y Estados Unidos seguir谩 intensific谩ndose en los 谩mbitos econ贸mico, tecnol贸gico y geopol铆tico. Lo que est谩 en juego no es solo la relaci贸n entre dos potencias, sino la redefinici贸n del orden mundial y la posibilidad de un futuro menos condicionado por los intereses hegem贸nicos de una sola naci贸n
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