*EL PERIODIQUITO DE TODITO*馃憛

 *LOS MANDINGAZOS DE WALTHERS 馃憛*

N°5.128


*El periodiquito 馃搫de todito, Semanario de alt铆sima circulaci贸n✈️,nacional y global馃實*


*Premio 馃弲 internacional de la RAE ,real academia de la lengua馃憛espa帽ola,bla,bla,bla*


*A煤n tantico as铆馃de ganar el premio 馃弳 nacional de periodismo, Aunque nos hemos negado 7 馃お veces a recibirlo*


*Copiado y distribuido de forma gratuita significa que  no vale un toche馃お*


*Si observas errores u horrores mejor cierra el pico*馃樂


*Por Walter altuve*

10-11-2024


*La cultura del agua*


Aguaceros acompa帽aron en la ciudad capital el gran festival mundial VIVA VENEZUELA ,Capitulo Barinas, all铆 desfilaron por la plaza del estudiante un gran n煤mero de artistas , talleres interesantes y expositores , grupos culturales en representaci贸n de los municipios , se hizo lo maximo que se pudo para que todo saliera muy bien a pesar de las lluvias ca铆das, mis felicitaciones a su coordinador Ra煤l Ruiz jurado ,director del gabinete cultural Barinas, Jos茅 Izarra y su acompa帽ante muy bien en la animaci贸n ,el estado cuenta con un gran potencial artistico-cultural 


Inmenso ,inmenso as铆 tambi茅n los aguaceros por estos d铆as.....



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*Orando y pujando*


Se observo en el acto de presentaci贸n del santo Jos茅 Gregorio Hern谩ndez, al gobernador pellizcando al obispo y decirle : "茅chele una oraci贸n por nuestra representaci贸n deportiva en los juegos nacionales a ver si nos traen una medalla y nos salvamos de la metralla mediatica chavista" 馃ぃ


*Toma y dame de prensa pol铆tica*


.Desde el chavismo se lanzan pronunciamientos medi谩ticos que van enfocados al desgaste pol铆tico de su adversario en Barinas quienes  tienen su centro de poder en la gobernaci贸n, Pero todo su ataque  se diluye y derrumba o mas bien pareciera un auto-gol , cuando desde el CLEB se le aprueban miles de dolares para realizar mas gestiones y obras, estan como favoritos para ser enviados a cursos en la china pero solo con boleto aereo de ida.......


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*Santos pol铆ticos Batman*


.En esta crisis de despolitizaci贸n y entrar en el sentimiento del pueblo ,los curas y los adecos - copeyanos se la saben todas, se aplica una t茅cnica de la cuarta , Santos y sus estatuas, miche y toros coleados y pa帽itos de agua en temas de salud y vialidad, curitas + parches, aqui la estrategia comunicacional del psuv  falla al estar secundando la politica y gestion opositora, segundo es segundo si te lo has propuesto, la revolucion en barinas tiene un amplio margen para ser creativa mediaticamente por si misma, desde mi punto de vista Sergio Garrido se encontraba hundido en un lodazal pol铆tico en Barinas ,al chavismo tratarlo como un aliado, ahora iniciaron una politica de hacerlo enemigo y esto le favorece a garrido en la amplia masa opositora que seguramente le rechazaba, el chavismo lo viene victimizando en v铆as de una contienda electoral que muy lejana no est谩.


Paso y gan贸 con la chepa en mano......


Le falta una estatua al negro charles .....



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*Patarucos y sin ox铆geno pol铆tico*


Por ejemplo el caso pol铆tico del municipio zamora ,all铆 esta facil para la revoluci贸n recuperar el poder ,tan solo hay que esperar ciertos movimientos en la oposici贸n y sus figuras , por Pedraza el actual alcalde no cuenta con mayor fuerza ,su poder pol铆tico radico en manipular al sector ganadero y este les result贸 una estafa pol铆tica, all铆 al igual que en Zamora se pretend铆a que comercios y ganaderos fueran los financistas de gesti贸n, tanto llevar la mano al bolsillo MAM脕.


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 Trump


 ¡Volvi贸, volvi贸, volvi贸! Aprieten ese rabo, chavistas, porque el compa帽ero Trump viene, y viene arrecho con ustedes. Es verdad que tambi茅n est谩 arrecho con nosotros, y sobre todo con Guaid贸, porque de nada sirvi贸 que lo nombrara presidente interino de lo que queda de Venezuela, porque ese carajo es m谩s in煤til que cenicero de moto, pero esa arrechera se le pasa pronto. En cambio, con ustedes, chavistas, la calentura es mayor, porque, carajo, ustedes no se dejaron tumbar a pesar del mont贸n de vainas que el hombre intent贸 hacer, y a pesar de que todas las opciones estaban sobre la mesa.


 Ahora el hombre viene con la operaci贸n Trump, Trump, a botar a toda esa gente ilegal que lleg贸 a la segunda patria nuestra como quien llega a su casa sin pasar por go. 


Ya la compa帽era Mar铆a — S煤mate— CM le envi贸 una felicitaci贸n pidi茅ndole que la invitara al sal贸n oval para contarle los planes que tiene hasta el final. 


-Algo que si nos dej贸 un poco confundidos , osea a煤n m谩s confuncios que los 25 a帽os que nos tienen estos chavistas , todos locos y vueltos 帽angara, es que nuestra lider Mar铆a -Sumate Machado lanzo un video donde nos grita que co帽os sabe ella del Hasta el final ¡ Ay mi madre ! Esto nos pasa por andar de pajudos creyendo en toda cantaleta pasajera y por lo que v铆mos en ese v铆deo nuestra maxima lider se ve铆a muy mal y desarreglada ,solo le falt贸 una escoba al lado y as铆 seguro se cumpliria la profec铆a de aquel cantante nuestro ,quien muere y resucita  como quien se toma un palo'e miche cachicamo Gualberto ibarreto "Mar铆a Antonia es una mujer que est谩 ..........    ..... Y no la canto mas porque otro guayabo est谩 en puertas.


Tambi茅n es cierto que el dictador sali贸 diciendo que el compa帽ero Trump tiene una oportunidad de oro para arreglar el mundo y que 茅l est谩 a la orden para todo lo bueno. Yo te aviso, chirul铆, ¡aqu铆 lo que viene es candela! El hombre lo dijo hace alg煤n tiempo: "Yo estaba a punto de quedarme con el petr贸leo de Venezuela gratuitamente, y llegaron estos y no pudieron". Una vaina as铆 dijo el compa帽ero Trump.


 Lamentamos que el compa帽ero Lula no haya podido ganar con su candidata Kamala Harris, pero no todas se pueden ganar. Ya 茅l gan贸 vetando lo que queda de Venezuela, y eso para nosotros es del carajo. Lo llaman traidor, y con raz贸n, pero eso nos importa un carajo, porque nosotros tambi茅n somos traidores que jode, y eso ni se nota. As铆 que, ahora, todos somos Trump.


Lo bueno del triunfo del compa帽ero Trump es que gan贸 toda vaina. Todo lo que le pusieron por delante y muchas otras vainas que uno no conoce, porque esas elecciones son m谩s enredadas que Embajada Radonski llamando corrupto a Julio —Matem谩tico— Borges. 


Ahora van a saber c贸mo se bate el cobre. El compa帽ero dice que no quiere guerras, y eso est谩 bien, pero tiene que pensar c贸mo vamos a hacer con el dictador aqu铆, porque ya ganamos con el compa帽ero Edmundo Gonz谩lez y no lo quieren reconocer. Tendr谩 que hacerle una guerra al dictador para que acepte al compa帽ero Edmundo Gonz谩lez. Por cierto que Edmundo tiene arrecho a Miguel Henrique Otero, porque no le da una entrevista a El Nacional. Hasta el compa帽ero Edmundo Gonz谩lez dej贸 de creer en ese medio. 


Es verdad que el compa帽ero Trump descubri贸 que nosotros no servimos para un carajo, pero somos muy buenos robando, y en eso le ganamos hasta a la gente de la dictadura. Ojal谩 nos d茅n otra oportunidad.


Hay que decir que la dictadura se est谩 preparando para juramentar al dictador el 10 de enero. Ya acaban de hacer un foro contra el fascismo, una vaina que no existe, pero que ellos ven por todas partes. All铆 invitaron a representantes de m谩s de setenta pa铆ses, teniendo como excusa esa cosa que nadie sabe qu茅 es. Seguro que ya vendr谩n m谩s foros, porque en eso son especialistas los de la dictadura, ya este es el segundo o tercer foro que hacen. Ojal谩 que sigan haciendo esos foros, porque as铆 est谩n ocupados, por lo menos haciendo algo.


El pap谩 de Margot estuvo toda la madrugada viendo los resultados de las elecciones en Estados Unidos y ya, cansado y triunfante, y vi茅ndonos a Margot y a m铆, nos dijo: "¿Vieron que no hizo falta un tipo como Elvis Amoroso para que se robara las elecciones? Ese es un pa铆s serio, como debe ser, un ejemplo para el mundo, creador de la democracia, del nuevo orden internacional, de todo lo bueno. Ahora solo le pedimos al compa帽ero Trump que el 20 de enero, cuando se juramente, llame a Edmundo Gonz谩lez y lo juramente tambi茅n all谩 y nos lo mande empaquetado como presidente, para ver si salimos de esta dictadura, carajo". Y se fue al cuarto y agarr贸 la puerta y le meti贸 ese co帽azo tan duro que la vecina sali贸 gritando: "Trump, ven a sacar a este gran carajo del pa铆s".


—Lo dem谩s era muerte y solo muerte / a las cinco de la tarde… —Me declama Margot



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*PASAPALOS 馃尛Y TAQUITOS*


Acuerdo antiespionaje Venezuela-Rusia, 


probable normalizaci贸n de relaciones Venezuela-EEUU y proponen en Panam谩 alianza contra Maduro



“Donald Trump no tendr谩 a Latinoam茅rica en el centro de sus pol铆ticas, seg煤n expertos”, se帽ala Efe.


El analista de mercados internacionales Jos茅 Gonzales estima que es muy probable que se normalicen las relaciones entre Venezuela y Estados Unidos por razones petroleras.


“Venezuela va a seguir siendo clave para Estados Unidos, las reservas de petr贸leo venezolanas son indispensables”, asegura Gonzales.


El almirante Alvin Holsey designado comandante del Comando Sur de los Estados Unidos, informa Defensa.


Maduro considera que en pol铆tica internacional Putin es “goleador nato, como Cristiano Ronaldo”, comenta Radar Armenia.


Venezuela y Rusia firman “acuerdos de inteligencia contra el espionaje”, en 谩reas militares y de inversiones energ茅ticas, indica AFP.


Gustavo Petro denuncia que el software esp铆a israel铆 Pegasus fue comprado con financiaci贸n de Estados Unidos, rese帽a P谩gina 12.


La Alianza para el Desarrollo en Democracia (ADD), que integran Costa Rica, Rep煤blica Dominicana, Panam谩 y Ecuador, se reuni贸 en Panam谩 y recibi贸 a representantes de la oposici贸n venezolana, indica Efe.


Durante la reuni贸n se plante贸 que ADD conforme una alianza con Brasil para enfrentar a Maduro.


“Telef贸nica pagar谩 85 millones de d贸lares para resolver investigaci贸n estadounidense sobre sobornos en Venezuela”, informa AP.


“Venezuela se prepara para producir 600.000 toneladas de camarones en 2030”, titula El Economista



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*Nuestra am茅rica en estados unidos*



¿Qu茅 se debati贸 en el proceso electoral estadounidense? Repito que en la potencia norte帽a operan dos partidos distintos y un solo capitalismo verdadero. Campa帽as electorales y apoyos medi谩ticos son tan costosos, que s贸lo candidatos apoyados por los megamonopolios y el complejo militar industrial pueden hacer carrera pol铆tica y gobernar por y para ellos.


Todo imperio comienza por dominar las periferias y termina devor谩ndose a s铆 mismo. La declinaci贸n del poder铆o estadounidense se debe en gran parte a su 茅lite empresarial. Para conquistar energ铆a f贸sil gasta cerca de la mitad del gasto armamentista mundial; para disponer de mano de obra con salarios por debajo del nivel de subsistencia y recursos naturales regalados traslada sus f谩bricas a Zonas Econ贸micas Especiales del Tercer Mundo y deja sin empleos a los estadounidenses. Para obtener todav铆a m谩s ganancias su capital industrial se vuelve finanza transnacional que s贸lo produce dividendos especulativos. 脡stas han sido en l铆neas generales las pol铆ticas del Partido Dem贸crata, maquilladas con agendas “progresistas” como el derecho al aborto y promesas de respeto a los derechos de los migrantes.


Frente a estas pol铆ticas, el republicanismo de Trump ofreci贸 ahorrar el gasto militar de las guerras interminables y estimular el regreso al pa铆s de capitales y f谩bricas imponiendo pol铆ticas proteccionistas de altos aranceles para los productos importados. As铆 se generar铆a empleo y capacidad de consumo para la deprimida producci贸n nacional. Tambi茅n Trump culpabiliz贸 con extremo rigor a los inmigrantes de arrebatarle puestos de trabajo a los nacionales, campa帽a que progresivamente flexibiliz贸 para no ahuyentar el voto “hispano”.


Pero lo que los pol铆ticos prometen no es lo que necesariamente hacen. Los dos partidos han rebajado las tasas tributarias de los grandes capitales por debajo del 23% que cancela el ciudadano com煤n.  Ambos han diluviado “salvavidas de oro” de auxilios financieros a entidades usurarias quebradas. Los dos han perdonado irresponsablemente sumas debidas por el gran capital al Tesoro. Ambos partidos han arrastrado un d茅ficit fiscal que convierte a Estados Unidos en el pa铆s m谩s endeudado del mundo, con una deuda p煤blica que en 2023 ascendi贸 a 32.911.523.000.000 dolares, el 118,73% de su PIB. Su pago supera los ya exorbitantes gastos en defensa. Sus congresos han legalizado el soborno a los legisladores; sus tribunales exoneran a priori de responsabilidad a los Presidentes por delitos cometidos en ejercicio de sus funciones. Republicanos y dem贸cratas son c贸mplices del bloqueo contra Venezuela y del latrocinio de sus bienes en el exterior. En su anterior administraci贸n, Trump no inici贸 ninguna guerra; pero dijo que de haber sido reelecto ya se habr铆a apoderado de nuestro petr贸leo.


Ante estas pol铆ticas un谩nimes podr铆amos pregunt茅monos qu茅 decidi贸 la 煤ltima elecci贸n presidencial. Se ha generalizado en el mundo una plaga de gobiernos “progresistas” que nada progresan, paralizados del miedo de tocar alg煤n inter茅s. Desesperadas por la inopia, las masas votan por el primer intemperante que a fuerza de insultos, improperios y amenazas finja que har谩 algo, lo que sea, para sacudir la mortal inercia del m谩s de lo mismo y atacar un enemigo m谩s o menos imaginario. Es la estrategia actoral de Marine Le Pen, Giorgia Meloni, Zelenski, Milei y Donald Trump.


Pues bien, en Estados Unidos los “hispanos” son el grupo social m谩s adecuado para tratarlo de enemigo imaginario. Son catalogados como tales por su origen y por el uso del castellano en el hogar.  La Oficina del Censo de dicho pa铆s discrimina y cuantifica su poblaci贸n para 2022 en las categor铆as siguientes: “Blancos no hispanos”, 58,88%; “Hispanos” 19,1%: “Negros o afroamericanos” 12,62%: “asi谩ticos”, 6,08%. Es una clasificaci贸n racista e inadecuada, pero de ella resulta que aproximadamente uno de cada cinco residentes de dicho pa铆s es “hispano” (unos 65 millones de personas), y para 2060 se estima que pertenecer谩 a tal categor铆a el 26,9% de la poblaci贸n, unos 119 millones, casi una de cada tres personas.


Tenemos as铆 una considerable porci贸n de lo que Mart铆 llamo “Nuestra Am茅rica”, una verdadera naci贸n definida por su propia cultura, en el seno del Imperio que en 1848 arrebat贸 m谩s de la mitad de su territorio a M茅xico.


Como ocurri贸 con todos los imperios, como sucedi贸 con el ateniense, el romano, el espa帽ol y el brit谩nico, el avasallamiento de pueblos o territorios diferentes impuso la diversidad cultural. Las 茅lites estadounidenses esperaban que la omnipotencia de sus medios de comunicaci贸n fundir铆a todas las diversidades 茅tnicas y culturales en un an贸nimo “melting pot” (sancocho u olla podrida). Por el contrario, Estados Unidos conserva gran diversidad 茅tnica y cultural, al extremo de que el historiador Colin Woodward, director del Nationhood Lab de la Salve Regina University afirma que “es un pa铆s con 11 naciones rivales que compiten” (https://www.bbc.com/mundo/articles/c0rwew47q4ro).


El racismo discriminatorio del dominante estamento WASP (White Anglo Saxon Protestant) impuso a los “hispanos” el tratamiento de “extranjeros ilegales” y de “improductivos”. Pero, de hecho, los antepasados de la mayor铆a de los actuales “hispanos” poblaban ya el territorio donde viven sus descendientes antes de que Estados Unidos lo usurpara en 1848, e incluso antes de que los espa帽oles lo invadieran en 1519. Extranjeros e ilegales fueron quienes por la fuerza bruta les robaron sus tierras y sometieron a los “chicanos” a una servidumbre equiparable a la esclavitud.


En cuanto a la acusaci贸n de “improductivos”, todos los imperios mantienen a los trabajadores inmigrantes en condici贸n de “ilegalidad”, para explotarlos sin que puedan reclamar derechos, y expulsarlos a la menor insubordinaci贸n. La situaci贸n es explicada pormenorizadamente en el mockumentary de Sergio Arrau “un d铆a sin mexicanos” y en su secuela “Un d铆a sin mexicanos 20 a帽os despu茅s” (ambos en You Tube). Sin los vilipendiados “hispanos” colapsar铆an gran parte de la agricultura, la industria y los servicios estadounidenses.


Ha llegado el momento de que esa porci贸n de Nuestra Am茅rica que sobrevive en las entra帽as del monstruo se haga respetar por su n煤mero,  su cultura y su inmenso aporte a la vida econ贸mica y social




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*Crecimiento*


Los hechos extremadamente importantes para Venezuela ocurrieron esta semana: uno, el triunfo de Donald Trump, y dos, Maduro destac贸 que Venezuela crecer谩 10% del producto interno bruto este a帽o.



“Luchar茅 por ustedes, por su familia y por su futuro. Cada d铆a y con cada aliento de mi cuerpo. No descansar茅 hasta que hayamos conseguido el Estados Unidos fuerte, seguro y pr贸spero que nuestros hijos merecen y que ustedes merecen. Esta ser谩 verdaderamente la edad de oro de EEUU”, prometi贸 Trump despu茅s de conocer los resultados electorales.

Adem谩s, destac贸 que se trata de “una victoria magn铆fica para los ciudadanos de Estados Unidos que permitir谩 hacer grande a EEUU”, sentenci贸 Trump.


Sin embargo, quiz谩s la afirmaci贸n m谩s temeraria es haber recordado que durante su primer mandato presidencial “no hubo guerras” y prometi贸 que no habr谩 nuevos conflictos armados. “No m谩s guerras durante mi mandato (…) Ellos dijeron que voy a iniciar una guerra. No (es verdad). Voy a detener las guerras”.


Me estoy preguntando si esto no entrar谩 en conflicto con el poder militar, o qu茅 les habr谩 ofrecido. Ya sabemos porque en tierras del Big Brother todo es negocio.


Por otra parte, un d铆a antes del triunfo de Trump, Maduro, en su programa 65, asegur贸 que habr谩 un “aumento en la inversi贸n, el cr茅dito y un mercado interno robusto”.


Inform贸 que “Venezuela posee 14 meses de crecimiento econ贸mico sostenido durante los 煤ltimos dos trimestres del a帽o, porque hay un sistema de crecimiento econ贸mico indetenible, en el que est谩n incorporados los actores relevantes: la clase obrera, los empresarios y los emprendedores, as铆 como todos los factores relacionados con la actividad econ贸mica”.


En su programa dijo que “nuestra mente est谩 puesta en el crecimiento de una econom铆a no petrolera, no dependiente e integrada al nuevo mundo. Invulnerable a sanciones de Occidente”.


Una sentencia demasiado importante es: “Venezuela, por esfuerzo propio, ha logrado avanzar en materia econ贸mica, sin tener que recurrir a instancias como el Fondo Monetario Internacional (FMI) o el Banco Mundial”. Afirmaci贸n que niega la versi贸n de las redes sociales, seg煤n la cual Venezuela estaba buscando negociar con el FMI.


La pregunta que a todas luces veo determinante es c贸mo est谩n instrumentando ese crecimiento para que llegue a los sectores m谩s empobrecidos del pa铆s. Es vital saberlo



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*VENEZUELA -TRUMP ¿ HACIA UN NUEVO EQUILIBRIO?*




Para Venezuela, la elecci贸n de Donald Trump y su regreso a la Casa Blanca deben ser evaluados, principalmente, en funci贸n de las sanciones y los riesgos que corre la soberan铆a nacional. La cuesti贸n clave es si Trump abrir谩 la puerta a un alivio de las sanciones que permita la recuperaci贸n econ贸mica del pa铆s, o si, por el contrario, su mandato traer谩 nuevas acciones que amenacen la independencia de Venezuela.


La actuaci贸n de Trump ha estado relacionada con Venezuela en dos momentos: por un lado, durante su primer mandato, implement贸 un r茅gimen de sanciones econ贸micas y pol铆ticas dirigido a derrocar el gobierno de Nicol谩s Maduro. Con este prop贸sito adopt贸 la pol铆tica de creaci贸n de un ‘gobierno interino’, rompi贸 relaciones diplom谩ticas y amenaz贸 con una intervenci贸n militar directa.


En un segundo momento, en el marco de su reciente campa帽a electoral, utiliz贸 la migraci贸n venezolana como un arma propagand铆stica. De manera inescrupulosa, descalific贸 y estigmatiz贸 a los venezolanos migrantes al identific谩ndolos a todos como parte de bandas criminales como el Tren de Aragua y como una amenaza para la seguridad interna de EEUU.


FIN 脷LTIMO


Es previsible que, luego asumir la presidencia, Donald Trump dise帽e una nueva pol铆tica hacia Venezuela, aunque es dif铆cil imaginar que se desv铆e del objetivo que ha sido constante en las distintas administraciones estadounidenses: realinear a Venezuela dentro de la esfera de influencia de EEUU. Si bien podr铆an existir matices en el enfoque, el fin 煤ltimo —lograr que Venezuela se ajuste a los intereses estrat茅gicos de Washington— se mantendr谩 vigente, ya que responde a una l贸gica que trasciende los partidos pol铆ticos y los gobiernos


N脷CLEO


Este objetivo forma parte de un consenso en la pol铆tica exterior estadounidense, y no es exclusivo de un sector partidista, ya que todos coinciden en que la Doctrina Monroe es la base de su concepci贸n geopol铆tica hacia Latinoam茅rica. El n煤cleo de esa doctrina establece que los pa铆ses del hemisferio deben estar subordinados a los intereses de Washington. Trump hizo referencia expl铆cita a la Doctrina Monroe para justificar su posici贸n hacia Venezuela durante la Asamblea General de la ONU en 2019 cuando habl贸 de la “leg铆tima defensa” de sus intereses en la regi贸n.


IMPREVISIBILIDAD


A lo largo de la historia, los presidentes de EEUU han mantenido la continuidad en la pol铆tica hacia la regi贸n, adapt谩ndola a las circunstancias de cada 茅poca. Sin embargo, la pol铆tica de Trump se caracteriza por la imprevisibilidad, lo que ha estado asociado a una toma de decisiones disfuncional.


Esta diferencia con administraciones anteriores, m谩s estructuradas, es motivo de incertidumbre en la regi贸n. La interrogante es: ¿Repetir谩 Trump su pol铆tica hacia Venezuela del mandato anterior? De cambiarla, ¿en qu茅 sentido lo har谩? ¿Implementar谩 una ‘m谩xima presi贸n hasta el punto de una intervenci贸n violenta? ¿O busca un acuerdo de suministros petroleros, licencias y deportaciones?.


NEGOCIACIONES


Trump se ha centrado en su mensaje de «Am茅rica Primero», lo que implica que prioriza los intereses estrat茅gicos de Estados Unidos, pero sin que ello necesariamente signifique el mantenimiento de pol铆ticas r铆gidas y estancadas. En el caso de Venezuela, es posible que Trump busque negociar y llegar a acuerdos convenientes para ambos pa铆ses, en lugar de quedarse atado a la pol铆tica heredada de su primer mandato, que se caracteriz贸 por una constante confrontaci贸n. Un eventual levantamiento de sanciones no necesariamente ser铆a interpretado como un arrepentimiento, sino como un paso t谩ctico para abrir la puerta a una relaci贸n m谩s fluida y beneficiosa en cuanto al petr贸leo y el problema migratorio.


ACUERDOS


Por supuesto, el lobby cubanoamericano, con su poder de influencia, intentar谩 evitar que la administraci贸n Trump se desv铆e demasiado, y figuras cercanas a 茅l, como Elon Musk o Erik Prince, que desempe帽aron un papel en su ascenso, seguir谩n presionando para tomar decisiones de violencia y confrontaci贸n. Sin embargo, la fuerza que le otorga su triunfo electoral le brinda ahora una mayor libertad de acci贸n.


Aunque su historial indica que regresar铆a con una l铆nea dura, su decepci贸n con la oposici贸n venezolana podr铆a llevarlo a cambiar de direcci贸n. Trump es tambi茅n un negociador y podr铆a llegar a acuerdos si esto sirve a sus intereses




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*¿En Brics, como en la ONU, tambi茅n hay derecho a veto?*



De haberse optado por la v铆a electoral para decidir qui茅n ingresa o no al grupo Brics, hoy Venezuela ser铆a miembro de esa esperanzadora organizaci贸n por la decisi贸n apabullante y aplastante de nueve pa铆ses contra uno.


Y si tan democr谩tico proceder hubiera y fuera establecida para la toma de resoluciones vinculantes de la Organizaci贸n de las Naciones Unidas (ONU), hoy el bloqueo a Cuba estar铆a en el basurero de la historia; por solo mencionar la 煤ltima votaci贸n: 187 pa铆ses dijeron basta, frente a dos en contra y apenas una abstenci贸n. Pero no es as铆. El grupo que tantas expectativas levanta por su esp铆ritu y prop贸sito de hacer del mundo un h谩bitat m谩s justo y equilibrado, cooperativo y multipolar, que deje atr谩s a la hegemon铆a de un solo poder y d茅 lecciones de convivencia solidaria, se trajo consigo la vetusta y cuestionada dictadura estructural de la ONU: el sacrosanto derecho a veto.


Un buen ensayo con profundidad de tesis doctoral geopol铆tica explicar铆a los porqu茅s el Brics opt贸 por el respetable consenso para la toma de decisiones claves, pero en un mundo polarizado tal proceder implica la existencia del veto cuando alguno de sus miembros disienta de manera absoluta e irrevocable de la postura asumida por el resto de los

miembros.


En la ONU, en 1945, “quiz谩s se justificaba” el veto por haber nacido en medio de la fuerte pugnacidad entre los dos grandes bloques triunfantes de la Segunda Guerra Mundial, ambos tan armados, con tan groseros armamentos nucleares, que de optarse por un sistema de decisiones democr谩tico, en el cual todos los pa铆ses gozaran de plenos derecho al voto, cualquier pa铆s perjudicado o perdedor, poseedor de armas at贸micas, pondr铆a en serio peligro la anhelada paz del planeta.


Era y es tan descarado el poder b茅lico de los pa铆ses miembros del Consejo de Seguridad, que en la p谩gina web del organismo internacional se arguye que el derecho a veto se justifica porque: “Los creadores de la Carta de las Naciones Unidas estaban seguros de que estos cinco pa铆ses seguir铆an desempe帽ando un papel importante en el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales”.


Pero el Brics no es la ONU, donde en recurrentes ocasiones las contradicciones eran y a煤n son irreconciliables. Y si bien entre los miembros del Brics hay diferencias como las fronterizas entre China e India, el organismo ha demostrado que tales divergencias pueden ser dirimidas por la v铆a diplom谩tica.


“Los pa铆ses miembros han demostrado una amplia capacidad para influir en la agenda global y buscar, as铆, un equilibrio de poder m谩s diversificado en contraposici贸n a las estructuras internacionales existentes, dominadas hist贸ricamente por las econom铆as desarrolladas”, afirma Mario Guillermo Guerrero en su art铆culo ¿Puedo entrar?: antecedentes, formas de ingresar al Brics, y algunas lecciones para la Argentina, publicado por el Consejo Nacional de Investigaciones Cient铆ficas y T茅cnicas, de la Universidad Nacional de San Luis.


En un planeta donde tiene alt铆sima vigencia la teor铆a del griego Tuc铆dides, en su tesis Historia de la Guerra del Peloponeso, sobre el cambio de poder entre potencias rivales, en nuestro caso una multipolaridad en ascenso frente a un bloque hegem贸nico que teme perder el poder alcanzado, es previsible que lo desagradablemente normal sea encontrar diferencias entre los mismos miembros del Brics, e incluso observar a pa铆ses dentro del grupo que act煤an cual si no fueran socios del grupo.


Dicho en palabras del presidente de Estados Unidos, Joe Biden: “Me gusta Lula pero no me gusta que Brasil pertenezca al Brics”, de la cual se desprende el veto carioca al ingreso de Venezuela, una decisi贸n que muestra divergencias en el grupo que podr铆an repetirse, bien con este pa铆s o con otro de la organizaci贸n.


Incluso Ricardo Le贸n, representante de los trabajadores ante el directorio Pdvsa, lleva al extremo esta reflexi贸n y especula sobre cu谩les hubiesen sido las consecuencias de que Javier Milei, presidente de Argentina, decida el pleno ingreso de su pa铆s al Brics: su derecho a veto acoplado a las l铆neas de la pol铆tica exterior de EEUU e Israel ser铆a un serio obst谩culo para el avance de la organizaci贸n.


Otro aspecto del Brics que choca con el veto es que para la instituci贸n es clave no ser comprendida por sus pares como una 茅lite de pa铆ses emergentes que sugiera una divisi贸n y jerarqu铆a entre ellos. Pero la existencia de pa铆ses socios y otros plenos con derecho a vetar, evidencia que en el Brics hay unos miembros m谩s iguales que otros.


Tales diferencias perturban el prop贸sito del Brics de mostrarse abierto a todos los pa铆ses emergentes y ser 煤til para legitimar proyectos, p煤blicos o privados de los pa铆ses en v铆as de desarrollo, acciones nada agradables para el Banco Mundial o el Fondo Monetario Internacional.


En todo caso, el Brics es una instituci贸n en crecimiento, que lleva consigo la carga gen茅tica de las ya envejecidas instituciones mundiales, como la ONU. Su puja es por “fortalecer el estatus de cada pa铆s como una potencia din谩mica y emergente con un papel creciente en los asuntos globales; al tiempo que proporciona legitimidad y autoridad adicionales de cara a la pol铆tica internacional actual”, dice Moreno.


En este sentido, el Brics debe cuidar la imagen de haber alcanzado un grado relevante de reconocimiento internacional, en parte proporcionado por la apertura democr谩tica a todos los miembros



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*David Engels: La decadencia de Occidente no es un naufragio, sino una lenta puesta de sol*




Resulta imposible no mencionar el nombre de Oswald Spengler cuando se estudia la historia de la revoluci贸n conservadora, siendo 茅l una de las piedras angulares de este movimiento. La forma en que Spengler entend铆a la historia y sus predicciones sobre las diferentes civilizaciones siguen siendo objeto de debate hasta el d铆a de hoy. Esta entrevista a David Engels, experto de renombre mundial

 Es una introducci贸n que puede interesar a los lectores que deseen comprender mejor las ideas de Spengler y su impacto en el mundo actual. En los 煤ltimos dos a帽os diferentes editoriales turcas han publicado obras importantes de Oswald Spengler como El hombre y la t茅cnica y La decadencia de Occidente. Sin embargo, otros libros como La hora decisiva, Prusianismo y socialismo y Discurso a la juventud alemana a煤n no han sido traducidas al turco y est谩n esperando ser conocidos.

¿C贸mo era la 茅poca en que vivi贸 Spengler y qu茅 lo llev贸 a convertirse en un «revolucionario conservador»?

Spengler es el t铆pico hijo de la Alemania siglo XIX: su inter茅s enciclop茅dico por las civilizaciones del pasado, adem谩s de la importancia que le daba a la tecnolog铆a y su fascinaci贸n por la construcci贸n de enormes «sistemas» filos贸ficos e hist贸ricos dan buena cuenta de ello. Sin embargo, su principal momento de actividad se sit煤a en la 茅poca de la Rep煤blica de Weimar, la cual naci贸 de la abrupta y traum谩tica deconstrucci贸n del «viejo mundo» anterior a la guerra. El empe帽o de Spengler por mostrar la inevitabilidad de la decadencia y la fosilizaci贸n de todas las grandes civilizaciones, incluido Occidente, fue recibida de forma entusiasta y ayud贸 a que mucha gente comprendiera lo que estaba ocurriendo, aunque muy a menudo los lectores redujeron las enormes perspectivas hist贸ricas de Spengler a algunos elementos muy coyunturales y pasaron por alto que, para Spengler, la lenta decadencia de Occidente era un proceso muy largo que 煤nicamente culminar铆a a finales del siglo XXI.

Spengler es considerado a menudo como un «revolucionario conservador», pero dudo que fuera realmente tan «conservador» y «revolucionario» como lo etiquetan. De hecho, estaba a favor del determinismo hist贸rico y consideraba que Occidente hab铆a entrado en una 茅poca donde la democracia liberal se transformar铆a primero en una oligarqu铆a financiera para luego ser suplantada por una forma cesarismo, despu茅s vendr铆a la guerra civil y la unificaci贸n imperial. En consecuencia, consideraba a Cecil Rhodes y a Mussolini como los primeros s铆ntomas de una evoluci贸n que s贸lo culminar铆a, seg煤n 茅l, en el siglo XXI. Esperaba que Alemania se sacudiera de la tutela de la Rep煤blica de Weimar y entrara a competir en la carrera por la construcci贸n de un futuro Imperio paneuropeo. Detestaba al nacional-socialista y colision贸 relativamente temprano con Hitler y su partido a causa de su doctrina racial, la cual rechazaba, estando convencido de la igualdad de todas las grandes civilizaciones. Por eso tampoco estoy seguro de que Spengler fuera realmente un «conservador», ya que estaba convencido de que el desvanecimiento del viejo mundo era una fatalidad que hab铆a que aceptar, aunque fuera a rega帽adientes, para abrazar la tecnolog铆a, el imperialismo y la modernidad.

La primera obra que viene a la mente cuando se menciona a Spengler es La decadencia de Occidente. ¿Qu茅 quer铆a decir con esa obra? ¿Acaso Occidente realmente se ha derrumbado o este proceso contin煤a hasta el d铆a de hoy?

El t铆tulo «La decadencia de Occidente» garantiz贸 el 茅xito duradero de Spengler, pero fue (y sigue siendo) motivo de muchos malentendidos. La tesis principal de Spengler es la idea de que todas las altas civilizaciones – Egipto, Mesopotamia, China, India, la Antig眉edad cl谩sica, Mesoam茅rica, el Cercano Oriente monote铆sta, Occidente y probablemente tambi茅n Rusia – no s贸lo son iguales entre s铆, sino que evolucionan siguiendo etapas paralelas que se corresponden con las fases de desarrollo de un ser org谩nico. Esta idea no era absolutamente nueva, por supuesto, pero Spengler fue el primero que intent贸 sistematizar esta hip贸tesis bas谩ndose en la investigaci贸n hist贸rica moderna.

Adem谩s, Spengler quer铆a demostrar que el Occidente moderno hab铆a alcanzado su fase final de desarrollo y estaba a punto de entrar en un periodo que se correspond铆a en general con la Rep煤blica Romana tard铆a, que 茅l ve铆a como el momento final de la Antig眉edad Cl谩sica antes de que el Principado de Augusto diera paso a su fosilizaci贸n y petrificaci贸n definitivas. Esta idea tampoco era absolutamente nueva, ya que desde el siglo XIX la mayor铆a de los intelectuales europeos estaban influidos por una atm贸sfera de «fin de si猫cle», pero Spengler dio un sentido hist贸rico mucho m谩s amplio a esta impresi贸n. Sin embargo, al elegir el t铆tulo «Untergang» (literalmente «Hundimiento», no «Decadencia»), contribuy贸 a cierta incomprensi贸n de su obra, ya que esta palabra no s贸lo se refiere, en lengua alemana, a un «naufragio» y, por lo tanto, a una cat谩strofe espectacular, sino tambi茅n a la lenta puesta del sol. Spengler explic贸 m谩s tarde que era este 煤ltimo sentido el que respaldaba y que tambi茅n podr铆a haber elegido el t铆tulo de «Plenitud de Occidente» para su obra, pero, por supuesto, la interpretaci贸n m谩s espectacular de «Untergang» como «colapso» fue la que el p煤blico en general retuvo hasta hoy. Esta es tambi茅n la raz贸n por la que este proceso, por supuesto, todav铆a est谩 en marcha y continuar谩 durante algunas generaciones, ya que Spengler ha demostrado claramente en su obra que la etapa final de un imperio europeo a la manera de «Augusto» no se alcanzar谩 hasta el siglo XXI, mientras que la Civilizaci贸n-Estado que emerja de esta transici贸n perdurar谩 potencialmente durante un par de siglos m谩s, exactamente igual que sobrevivieron durante bastante tiempo el Imperio Romano, el Imperio Han o el Imperio Ram茅sida, aunque de forma cada vez m谩s primitiva y petrificada.

¿Qu茅 tipo de predicciones ofrece la comprensi贸n c铆clica de la historia de Spengler sobre los futuros grandes cambios en la pol铆tica mundial? ¿Qu茅 tipo de orden mundial podr铆a surgir tras el colapso de la civilizaci贸n occidental?

En primer lugar, perm铆tanme insistir en que el pensamiento hist贸rico de Spengler no es «c铆clico» en sentido estricto, ya que el final de una civilizaci贸n nunca va seguido de su renacimiento: su muerte es definitiva. Por supuesto, pueden surgir nuevas civilizaciones m谩s tarde, pero rara vez en el mismo territorio y generalmente s贸lo muchos siglos despu茅s y basadas en paradigmas mentales totalmente diferentes. Por lo tanto, estas civilizaciones son m贸nadas, no elementos de una cadena.

En cuanto al futuro, el inminente establecimiento de un imperio de la civilizaci贸n occidental probablemente ver铆a un cierto retorno del imperialismo y la autoafirmaci贸n occidentales, ya que el universalismo posliberal y la diplomacia centrada en el Estado-naci贸n tan t铆picos del siglo XX ser铆an sustituidos por alguna forma de patriotismo civilizacional. Entrar铆amos as铆 en una etapa de coexistencia entre varios Estados-civilizaci贸n que competir铆an entre s铆 por el dominio de sus respectivas territorios y recursos estrat茅gicos, pero que aceptar铆an, a grandes rasgos, sus limitaciones mutuas, exactamente igual que el Imperio Romano dej贸 de expandirse despu茅s de Augusto, coexisti贸 pac铆ficamente con el Estado-civilizaci贸n iran铆 y prefiriendo la defensa al ataque. Sin embargo, Occidente se fosilizar谩 lentamente y perder谩 su capacidad de resistencia, el progreso tecnol贸gico tambi茅n se ralentizar谩 y el mundo occidental empezar谩 a parecerse a China y Jap贸n en el siglo XVIII: una sociedad en gran medida cerrada sobre s铆 misma y cada vez m谩s inm贸vil. De este modo, Occidente se convertir铆a en el Estado-civilizaci贸n m谩s joven si lo comparamos con China, Jap贸n e India, pero tambi茅n el fragmentado mundo musulm谩n, que han alcanzado esta fase hace ya muchos siglos y s贸lo obtienen su energ铆a actual del impulso de Occidente.

Entre estos restos fosilizados de civilizaciones anteriores probablemente surgir谩n dos nuevos espacios culturales. Por un lado, Rusia: Spengler estaba convencido, como yo tambi茅n lo estoy a estas alturas, de que Rusia no es una parte del mundo occidental, sino una civilizaci贸n aut贸noma, aunque probablemente se encuentre a煤n en periodo de gestaci贸n y necesite liberarse de la abrumadora influencia de Occidente para alcanzar su propio ciclo civilizatorio. Por otra parte, personalmente creo que en un par de siglos m谩s o menos, 脕frica podr铆a convertirse en la patria de una nueva civilizaci贸n futura, aunque por supuesto esto entra en el campo de la especulaci贸n.

¿C贸mo trasciende el concepto de «socialismo prusiano» de Spengler la tradicional divisi贸n derecha-izquierda? ¿C贸mo puede evaluarse este concepto en la actualidad?

Spengler cre铆a que, en el siglo XX, los principales representantes de la civilizaci贸n occidental, Francia, Espa帽a y hasta cierto punto Italia, hab铆an dejado de ser fuerzas activas, y que s贸lo Alemania, as铆 como el mundo anglosaj贸n, eran los 煤ltimos agentes que compet铆an por la configuraci贸n del futuro Estado-civilizaci贸n europeo. En su opini贸n, el mundo anglosaj贸n representaba el principio del liberalismo, mientras que Alemania, liderada por Prusia, representaba el principio del colectivismo jer谩rquico, que se correspond铆a a grandes rasgos con la oposici贸n entre Cartago y Roma durante los siglos III y II a.C. Personalmente, no estoy muy de acuerdo con esta clase de simplificaci贸n dualista, pero si la aceptamos como hip贸tesis de trabajo podr铆amos especular que el mundo anglosaj贸n sustituy贸 al mundo prusiano durante la Segunda Guerra Mundial, pero la actual Uni贸n Europea, cada vez m谩s dominada por Alemania, blande un cierto ideal burocr谩tico y un universalismo kantiano que se ha ido transformando en algo que Spengler podr铆a haber reconocido como «prusiano» (al menos en su versi贸n «ilustrada» del siglo XVIII), aunque se encuentre (por el momento) desprovisto de cualquier forma de patriotismo o militarismo.

En su cr铆tica a la modernidad, Spengler ve铆a en la tecnolog铆a un elemento de disoluci贸n de las culturas. ¿C贸mo interpreta estas cr铆ticas de Spengler en el mundo digital actual?

Para Spengler la tecnolog铆a no es un elemento de disoluci贸n, sino m谩s bien un s铆ntoma de la fase tard铆a a la que llegan todas las civilizaciones. En efecto, el mundo helen铆stico en la Antig眉edad cl谩sica, los Estados Combatientes en China, el califato abas铆 en el mundo oriental y, por supuesto, Occidente durante los siglos XIX y XX, todos ellos se caracterizan por un progreso cient铆fico exponencial que se corresponde con una fase de expansi贸n imperialista y colonialista, la difusi贸n del materialismo y el advenimiento de un arte puramente expresionista y teatral. Por tanto, el progreso no es la raz贸n de la «decadencia» (o de la «plenitud», como dec铆amos m谩s arriba), sino s贸lo uno entre otros muchos s铆ntomas. El siglo XXI es sin duda, como preve铆a Spengler, la cumbre de este progreso y probablemente tambi茅n ser谩 su final.

Esto puede parecer algo sorprendente, ya que todos hemos estado acostumbrados a pensar en el progreso tecnol贸gico como una especie de evoluci贸n lineal, interminable y exponencial, pero si comparamos Occidente con las dem谩s civilizaciones, deber铆amos esperar que, durante la pr贸xima generaci贸n, no se produzcan verdaderos cambios de paradigma cient铆fico y que, aparte de algunas nuevas t茅cnicas de aplicaci贸n, el «progreso», tal y como lo conocemos ahora, se detenga en gran medida. Si miramos a nuestro pasado reciente, el salto tecnol贸gico que separa el principio del siglo XIX del principio del XX es, en efecto, mucho mayor que el que separa este 煤ltimo del siglo XXI. Adem谩s, muchas tecnolog铆as ya est谩n siendo deconstruidas ante nuestros ojos, especialmente en Europa: trenes de levitaci贸n magn茅tica como el Transrapid, aviones de pasajeros ultras贸nicos como el Concorde, tecnolog铆a de transporte como los aerodeslizadores, incluso los motores de combusti贸n y la energ铆a nuclear: todo esto se abandona o se rechaza conscientemente su uso ante nuestros propios ojos, mientras que absurdos anticient铆ficos como los estudios de g茅nero, el apocalipsis clim谩tico o la autodeconstrucci贸n poscolonial son impulsados masivamente por las 茅lites. Es s贸lo cuesti贸n de tiempo que esta actitud antit茅cnica llegue a Estados Unidos, que es en muchos sentidos la «煤ltima naci贸n f谩ustica».

En la ceremonia de inauguraci贸n de los Juegos Ol铆mpicos de Par铆s vimos el dominio del sistema mundial por parte de quienes desprecian lo sagrado y dominan la pol铆tica mundial. Se discuten los roles de g茅nero, se esclaviza a la gente por medio de la tecnolog铆a y el inter茅s. ¿Cree que a Occidente le queda alg煤n valor al que aferrarse?

Muchos de los absurdos ideol贸gicos de la modernidad fueron efectivamente previstos por Spengler, especialmente el ecologismo, la oikofobia occidental, el pacifismo cobarde y el autosabotaje de las ciencias, pero estoy convencido de que Spengler se escandalizar铆a si viera el grado de autodestrucci贸n que est谩 en marcha hoy en d铆a. Sin embargo, para Spengler, la cuesti贸n de los «valores» es puramente est茅tica: Spengler era, en t茅rminos generales, ateo y ve铆a los sistemas morales y filos贸ficos como s铆ntomas puramente relativistas del crecimiento y decadencia de las civilizaciones, ciertamente deploraba el declive de los valores tradicionales como prueba de la decadencia de Occidente, pero no ten铆a fundamentos conceptuales desde los que condenarlos desde un punto de vista absoluto, excepto, por supuesto, su utilidad puramente pragm谩tica para mantener unida a una sociedad. Aqu铆 es donde yo difiero de Spengler, ya que creo en una verdad perenne y trascendente que est谩 m谩s all谩 de todas las civilizaciones y que se expresa no s贸lo a trav茅s del intelecto humano, sino tambi茅n a trav茅s de la ley natural y que, en consecuencia, legitima un cierto conjunto de normas morales absolutas cuya perversi贸n es, por tanto, no s贸lo un mero hecho hist贸rico entre muchos otros, sino tambi茅n una desviaci贸n concreta de los valores absolutos, aunque, por supuesto, esta desviaci贸n adopta formas diferentes para cada civilizaci贸n en su 煤ltima etapa.

¿Puede desarrollarse hoy una perspectiva «neo-spenglerista» que reinterprete el pensamiento de Spengler? ¿Es posible hacer una nueva lectura del mundo occidental contempor谩neo a partir de las obras de Spengler?

Por supuesto: eso es lo que estoy haciendo desde hace al menos 20 a帽os, centr谩ndome principalmente en dos aspectos. Por un lado, los conocimientos hist贸ricos de Spengler eran amplios, sin embargo, eran a menudo producto del diletantismo y adem谩s condicionados por los l铆mites de la historiograf铆a de principios del siglo XX. Entretanto, sabemos mucho m谩s sobre las civilizaciones que Spengler trat贸 de forma muy marginal o incluso ignor贸, como las sociedades mesoamericanas y andinas y el sudeste asi谩tico. Adem谩s, estoy convencido de que tenemos que asumir que las civilizaciones cl谩sicas sumeria y china fueron seguidas respectivamente por una civilizaci贸n asirio-babil贸nica y una civilizaci贸n sucesora tao-budista. Adem谩s, el antiguo Ir谩n, que Spengler incluy贸 en el mundo monote铆sta, debe considerarse definitivamente como una civilizaci贸n aparte. As铆 pues, no s贸lo es posible, sino tambi茅n necesario, adaptar las teor铆as de Spengler a los conocimientos actuales; una adaptaci贸n que, sin embargo, no contradice la tesis general de la morfolog铆a cultural.

Por otra parte, la filosof铆a de Spengler se basa en un vitalismo nietzscheano un tanto burdo y simplista, muy popular en su 茅poca, pero bastante insatisfactorio, ya que s贸lo da una respuesta est茅tica a los grandes misterios de la existencia, se estanca en un relativismo filos贸fico y excluye la esfera de la trascendencia. Yo mismo desarroll茅 un apuntalamiento metaf铆sico de la morfolog铆a cultural de Spengler que se basa m谩s bien en un modelo dial茅ctico que vincula la evoluci贸n de cada civilizaci贸n a la l贸gica interna de la autorrealizaci贸n de diversas formas de trascendencia a trav茅s de las distintas civilizaciones y sus arquetipos espec铆ficos. De ah铆 que las civilizaciones no deban describirse mediante el modelo curvo de primavera-verano-oto帽o-invierno (o juventud, edad adulta, vejez y muerte), sino a trav茅s del proceso dial茅ctico de tesis (una sociedad hol铆stica basada en la trascendencia), ant铆tesis (una sociedad materialista, humanista y progresista) y una s铆ntesis final (consistente en un breve y concluyente retorno racional a la tradici贸n antes de su fosilizaci贸n).

David Engels


*Nos leeremos el pr贸ximo domingo*

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